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domingo, 10 de noviembre de 2019

Psicoterapia (Tratamiento por el espíritu- la magia de las palabras-)

Psique es una palabra griega que significa “alma”, por lo tanto, el tratamiento psíquico (psicoterapia) ha de llamarse el tratamiento del alma.
Tratamiento psíquico sería el tratamiento de los trastornos anímicos que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano. El medio a través del cual se lleva a cabo, es la palabra: instrumento esencial del tratamiento del estado de ánimo. 
A la gran mayoría de las personas les es difícil comprender que ciertos trastornos corporales (donde no hay causa orgánica que los justifiquen) y del alma puedan ser eliminados por “meras palabras” del especialista. Como si estuviera dotado de magia para llevar a cabo la curación a través de la palabra y sin embargo, las palabras que usamos cotidianamente, así cómo los efectos que sobre nosotros producen, no son otra cosa que “magia atenuada”, como dice Freud en su obra de 1905, sobre Psicoterapia. El método psicoanalítico, como ciencia de la salud, ha logrado restituir a la palabra humana, una parte de su antigua fuerza mágica. 
La medicina acepta la innegable relación que existe entre los trastornos corporales y el estado de ánimo. Cuerpo y mente, dos entidades unidas e indivisibles entre si donde vemos que la vida anímica puede tener una cierta autonomía con respecto al funcionamiento del cuerpo. Numerosos casos clínicos dentro de la medicina plantean retos médicos cuando  aparecen sin causas orgánicas determinantes, simplemente aparecer y la causa es desconocida. Síntomas muy variados, desde dolores de cabeza que impiden a la persona trabajar, trastornos digestivos e incluso cardiacos que guardan relación con factores externo (estrés, problemáticas de pareja, familia etc ) y que alteran profundamente las condiciones de vida. Tenemos un ejemplo reciente del ex portero del Real Madrid, Iker  Casillas, jugador y atleta profesional que tuvo un infarto de miocardio y que pudo guardar relación con un estado de ánimo profundamente deprimido y melancólico que mostró en las redes sociales. 
Este tipo de personas no deben ser consideradas como enfermos del corazón, del aparato digestivo o neurológico, pues su patología corporal guarda íntima relación con una problemática psicológica. Se le considera personas nerviosas con padecimientos funcionales del sistema nervioso. 
Cuando se estudia a este tipo de personas, se confirma que sus signos clínicos tiene por origen una influencia alterada de su vida psíquica sobre su organismo, o sea, que la causa directa del  trastorno que padecen debe buscarse en el psiquismo. 
Solo si estudiamos lo patológico, podemos llegar a comprender lo normal. El ejemplo más común de acción psíquica sobre el cuerpo, que lo podemos observar en cualquier individuo, son lo que llamamos la expresión de las emociones. Casi todos los estados anímicos de una persona se exteriorizan por tensiones y relajamientos en su musculatura facial, la sudoración de la piel, la sequedad o segregación bucal, el movimiento de piernas o manos, alteraciones en la actividad cardiaca, etc. Los estados anímicos denominados afectos y la manera en que participan en el cuerpo es a veces tan llamativa que no podemos negar su influencia y aparición. El miedo, la ira, los celos, la envidia, el odio, el amor, el placer sexual, etc, producen muchas y variadas reacciones corporales. Los estados depresivos, producen cansancio, inapetencia, falta de interés, necesidad permanente de dormir, rechazo de vida sexual. Así mismo, comprobamos que bajo la influencia de situaciones llenas de felicidad, observamos cómo el organismo florece y la persona recupera incluso manifestaciones del carácter de su juventud. 
Los afectos, mayormente los depresivos, causan enfermedades directas del sistema nervioso, con alteraciones anatómicas demostradas, así como en otros órganos. Observamos que  enfermedades ya establecidas empeoran cuando la persona está influida por un afecto tumultuoso. No cabe duda que la duración de la vida puede ser abreviada por la influencia de afectos depresivos. Los afectos, en el sentido estricto, se caracterizan por una particular vinculación con los procesos corporales.
Los dolores, en cualquier parte del cuerpo, se intensifican cuando se fija la atención sobre el dolor y se atenúa o desaparece cuando la persona deja de prestar atención y la pone en otro lugar. La fijación de la atención o de la voluntad nos hace ver cómo influye el propósito de curación o la voluntad de morir, en el desenlace de algunas enfermedades, aún graves.
Observamos que el estado de “expectación” frente a la curación influye de manera positiva en la recuperación de ciertas afecciones orgánicas. Al contrario cuando hay falta de expectación ante la curación o mejora y un estado de ánimo decaído, empeora una enfermedad. 
Las “curaciones milagrosas” de los creyentes que recurren a la peregrinación, poseyentes de fe, guarda relación con los poderes anímicos: la reputación de un lugar milagroso, la multitud exaltada por la fe, la misericordia divina que se vuelca sobre unos pocos de los muchos que la solicitan, producen una conjunción de fuerzas poderosas de las que nos sorprendemos porque en ocasiones realmente alcanza el objetivo perseguido. (continuará)


miércoles, 4 de septiembre de 2019

LA INSEGURIDAD: Un freno al desarrollo personal y a la vida

Numerosas personas consultan por tener baja su autoestima o no disponer de seguridad en sí mismos para abordar aspectos de la vida tales como un cambio de trabajo, emprender un proyecto, discapacidad para mejorar en su ámbito social, iniciar una relación o llevarla a término por miedo a la soledad, etc.
Analizando este carácter de la persona descubrimos una inmadurez en la base de la personalidad inconsciente cuyo origen guarda relación, entre otras causas, con lo que llamamos la fase del espejo. Los primeros modelos de identificación son nuestros padres, hermanos, tíos e incluso abuelos, mayormente con las personas que convivimos en la infancia, el niñ@ se identifica y copia del carácter de los padres, de los hermanos mayores, constituyéndose su inicial forma de ser a través de un complejo mecanismo de identificación. Quiere esto decir que unos padres con baja autoestima o de escasos recursos psicológicos educativos, terminan produciendo un “espejo defectuoso” donde miran, se reflejan y copian sus hijos.
Otra causa, también de origen infantil guarda relación con los desplazamientos afectivos que todo niño siente alguna vez en relación a los hermanos. Los celos son vividos por el niño  como un“desamor” por parte de los padres, experimentando el sentimiento de “sentirse menos importante o valer menos” para ellos. Otro motivo guarda relación con descubrimientos casuales sexuales que acontecen de manera inadecuada y al niño se le genera una inseguridad cuando no logra entender lo que ha visto o vivido. 
Todas y cada una de estas posibles causas (podríamos añadir otras no tan generales pero igualmente influyentes) generan una base débil en el edificio de la personalidad. Podemos afirmar que un adulto inseguro es un niño que no ha resuelto aquello que originó su inseguridad o falta de autoestima.
Las consecuencias para la vida adulta no son para nada esperanzadoras pues el supuesto adulto trata de conducirse como tal pero a nivel inconsciente es un niño que adolece de poder pensar la vida mas allá de lo que siente y experimenta a nivel inconsciente. 
Este estancamiento por así decirlo de la personalidad genera una inmadurez que se puede prolongar por toda la vida, sin saber la persona que nunca dejó de ser un infantil sujeto sujetado a una infancia donde se quedó anclado a ciertas emociones y afectos. 
El psicoanálisis es una ingeniería de palabras que puede analizar dicha estructura infantil en la cual la persona se ha quedado anclada y producir una nueva base sobre pensamientos actuales, no sin antes haber modificado la estructura antigua. Sobre la base nueva, la persona deja de experimentar miedos, inseguridad o falta de autoestima, ya que reconstruimos la personalidad mediante un nuevo proceso de identificación, esta vez mas maduro y seguro. Es algo complicado de entender pero eficaz y resolutivo si lo es. 

domingo, 18 de junio de 2017

Conflicto de deseos. La voz interior que no se calla

Llamamos aparato psíquico aquello que constituye nuestra mente. Está formado por tres partes: la conciencia, desde donde percibimos la realidad externa y nuestra realidad interna. La parte inconscientes, que es donde se haya la memoria, los afectos, los sentimientos y los deseos. Y una parte intermedia llamada preconsciente o censura.

NO LO OLVIDES. Necesitamos de la censura para no decir o actuar según la naturaleza de nuestros deseos. NO todos los deseos podemos satisfacerlos porque nos producirían muchos problemas.

Los deseos agresivos y sexuales son los que más perturbación producen a la persona pues suelen tener mucha fuerza y para evitar que no aparezcan en la conciencia, tenemos que poner mucha energía para frenarlos. Tanta energía hay que poner que muchas personas que dicen estar cansadas o sin energía es porque la tienen puesta en frenar los deseos agresivos y sexuales.

Lo interesante del aparato psíquico es que la persona NO SE DA CUENTA DE NADA lo que le sucede. Si les preguntamos, nos dirán que ellos no son agresivos y que no tienen deseos sexuales que les perturbe.
Esta es la misión de la parte preconsciente de nuestra mente y consiste en que la persona NO SE ENTERE DE NADA DE LO QUE LE PASA, ES DECIR, QUE NO SE ENTERE DE CUALES SON SUS DESEOS INCONSCIENTES.
¿ Y por qué la persona no puede enterarse de cuales son sus deseos?¿ por qué esta parte de la mente le hace vivir engañando y sin darse cuenta? La respuesta es para evitar el sufrimiento o el malestar que le produciría conocerlos.

Sin embargo tenemos personas que están sufriendo continuamente, pero no saben por qué sufren ni a qué se debe su sufrimiento o malestar continuo. Podemos decir  el sufrimiento no deja de ser mas que una pantalla para desviar la atención de lo que realmente perturbaría a la persona. Cuanto más sufro, más concentrado estoy en mi sufrimiento y menos “pienso en otras cosas” que también me perturbarían si pensara en ellas.
El sufrimiento que dicen tener es incluso mucho más tolerable que el malestar que le produciría conocer la verdadera naturaleza de sus deseos.


¿Podemos decir entonces que las personas luchan o se defienden de sus propios deseos? Efectivamente, la conciencia debe defenderse frente aquello que le perturba. Lo que si podemos afirmar con total seguridad es que el sufrimiento o malestar que la persona siente, siempre es mucho menor comparado con la perturbación que le produciría en su personalidad conocer ciertos deseos inconscientes. CONTINUARÁ

domingo, 12 de febrero de 2017

QUIERO CAMBIAR PERO NO PUEDO

Una expresión muy común frente a las adversidades o deseos de cambio en la vida es: “quiero cambiar pero puedo o no sé como”.

Freud estudia en su texto: Mas allá del principio del placer que nuestro aparato psíquico está estructurado para soportar la mínima tensión posible. Lo que en psicoanálisis definimos “ el principio del placer”, entendiendo como tal la tendencia humana a mantener lo más bajo posible la tensión nerviosa. Comúnmente es lo que llamamos estar dentro de la zona de confort.
Esto significa que cuando algo nos estresa o bien nos produce malestar, la tendencia nuestra es tratar de reducir dicha tensión nerviosa  para volver al estado de confort o bien estado plancentero.
Cada vez que nos planteamos cambiar, supone salir de nuestra zona de confort, lo que siempre suele llevar asociado un grado de malestar. Malestar, displacer o disconfort que cuando no se tolera, puede ser que terminemos dejando a parte toda tentativa de cambio y volver a lo conocido, a aquello que manejamos con facilidad y que se halla dentro de nuestra zona de confort.
Cambiar, cuando no sabemos cómo supone aceptar en primer lugar una falta o carencia de herramientas, sin las cuales no se puede llevar a cabo un cambio. Esto significa que si no tenemos los instrumentos adecuados difícilmente podemos plantearnos un cambio. Los instrumentos de los cuales hablamos, siempre pueden ser adquiridos. A través del estudio, de la formación externa, de la práctica contínua y mejora y a través de autoconocimiento personal. Es muy difícil plantearse cambiar si previamente no nos conocemos a nosotros mismo.

Es típico oír “ yo me conozco muy bien a mi mismo” pero sin embargo nos cuesta cambiar.
Cambiar siempre supone un trabajo sobre uno mismo, conllevar salir de la zona de confort y puede llevar sumado un grado de tensión emocional que cuando no se tolera, terminamos por abandonar el cambio emprendido.
Debemos por lo tanto cambiar la frase y decir que mas que no puedo cambiar sería “no quiero cambiar” porque instrumentos para cambiar siempre hay. Solo se trata de estudiar hacia donde quiero cambiar y hacerme con los instrumentos que facilitarán mi cambio, aunque cambiar me saque de mi zona de confort. Y si no salimos de ella, nunca podrá haber un cambio.


domingo, 5 de junio de 2016

Apuntes sobre el Método Psicoanalítico


El método psicoanalítico en realidad está concebido para poder saber y analizar los productos efecto del trabajo inconsciente que se muestran en la conciencia.

El sujeto, la persona sabe de algo extraño que se le presenta en la conciencia y que no logra entender. Lo siente como extraño, sus dudas, sus miedos, sus emociones a destiempo, sus síntomas, sus éxitos, sus fracasos, sus extrañezas.
Necesitamos de un instrumento traductor de todo eso que se nos presenta en la conciencia y no logramos entender de su mecanismo ni del porqué de su aparición o manifestación.

Para comenzar, toda lo que se manifiesta ante nosotros, debe ponerse en cuestión, debe dudarse ya que por definición, los sentidos nos engañan, vemos donde queremos ver, lo que queremos oír, lo que no queremos ver u oír.. somos engañados por nuestros propios sentidos.

Lo que vemos, oímos del exterior no puede dejar huella porque taponaría la conciencia, la llenaría. Debe traspasar la conciencia para alcanzar ese lugar donde si deja impronta, huella y es lo que concebimos como memoria, lugar inconsciente, ya que la memoria es inconsciente, de ahí que no se sature porque actúa como reservorio.
Entonces lo que vemos u oímos  es un solo un instante y deja en nosotros “su huella” que es realmente el pasaje de la percepción a la memoria.

Frente a la verdad, el psicoanálisis nos construye primero como ignorantes  y después como sapientes de dicha verdad. Pasamos entonces de la ignorancia al saber, no al conocimiento, sino que el saber siempre es del orden de la verdad y la verdad construye inteligencia frente a la ignorancia del no saber.
La traducción del lenguaje inconsciente, nos hace ver todo aquello que frente a los sentidos se presenta como desconocido. 
El metodo psicoanalitico introduce al sujeto en el conocimiento de su verdad inconscientes, la naturaleza de sus deseos, aquellos que aun deseándolo, teme cumplirlos. ( continuará)