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domingo, 17 de enero de 2021

CONFERENCIA DE INTRODUCCION AL PSICOANALISIS (SEMINARIO SIGMUND FREUD 3ª convocatoria )

 Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero

Seminario Sigmund Freud

3ª Convocatoria.

16 Enero 2021

 

 

 

INTRODUCCIÓN AL PSICOANÁLISIS 

 

Bienvenidos al Semanario Sigmund Freud. Mi nombre es Miguel Martínez y son Médico Psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero. Nos introducimos hoy en el estudio del campo psicoanalítico, campo del deseo, del trabajo y del amor, donde se pone en juego la forma de vivir y de morir del sujeto.

 

Nos dice Freud que existen tres tipo de sueños. Un primer tipo, que tenía sentido y comprensibilidad, un segundo tipo de sueño, que si bien tenía sentido, no tenía comprensibilidad, y por último, un tercer tipo de sueño, que ni tenía sentido ni comprensibilidad. El después de todo un trabajo de investigación, concluyó que los tres tipo de sueños eran formas diversas de lo mismo: la realización disfrazada de un deseo sexual infantil reprimido, entendiendo el deseo sexual como el motor que mueve la vida del sujeto. 

 

En psicoanálisis entendemos por sexualidad, las relaciones del sujeto con lo otros. El modo de amar, desear, pactar, odiar, trabajar, destruir y autodestruirnos en cada uno de nosotros, está determinado por nuestros deseos y cómo dichos deseos hacen que nos relacionemos con los otros. 

 

Si se trata de introducirnos al psicoanálisis, tendríamos que comenzar diciendo que hasta que no se demuestre lo contrario ( en 120 años no ha podido demostrarse lo contrario)  el psicoanálisis es una ciencia que posee un objeto de conocimiento- el inconsciente-  junto a un sistema teórico que regula los modos de apropiación del sujeto de su realidad interna y de su realidad externa determinada por su realidad psíquica interna. Quiero decir que tu realidad está condicionada por el modo en que  Yo (segunda tópica ) se relaciona con tu parte inconsciente como iremos viendo a lo largo de este seminario. 

 

A lo largo de los 120 años que tiene el psicoanálisis como ciencia su estudio siempre ha generado prejuicios ideológicos, filosóficos e incluso teóricos frente a aceptar la existencia de una parte inconsciente dentro de la persona que regula absolutamente todas sus relaciones con los otros y con la realidad. 

 

De ahí que introducirnos en el psicoanálisis será, sin más, transformar nuestra vida, motivos por los cuales surgen lo que llamaremos el concepto de resistencias, que son oposiciones, frenos al cambio aunque sea para bien, concepto ambiguo para el psicoanálisis porque en psicoanálisis bueno/malo, bien/mal son concepto morales ideológicos  para cada persona y nuestro inconsciente, como veremos no distingue pero si la conciencia. De ahí que uno sabe que eso no le hace bien y sigue haciéndolo. 

El señor quiere triunfar en los negocios y no puedo, la señorita quiere ser amada y siempre encuentra lo contrario a lo que quiere. La respuesta está en que para cambiar lo que deseamos cambiar tenemos que enfrentarnos a cinco resistencias: tres del Yo, una de Superyó y otra del Ello, por lo tanto cambiar y conseguir lo que deseamos pasa por superar estas cinco resistencias del aparato psíquico que todo el mundo tiene. 

 

Cuando hace 40 años la Escuela de Psicoanálisis, primera en España, abrió su sede en Madrid, supuso una irrupción social donde puso en cuestión las prácticas y técnicas socio-psicológicas-operacionales que se ocupaban mas o menos de cuidar por entonces la salud mental. Por que hasta entonces, era difícil pensar que había una parte en la mente desconocida porque no había un estudio que diera cuenta de ella. Solo se percibía que la persona enfermaba su trabajo, sus relaciones familiares, personales, su economía, su cuerpo sin poder explicarlo. Aún suponiendo que había una causa externa que lo había enfermado, se veía la mayoría de las veces que no había causa externa, sino interna pero no había una teoría que pudiera dar cuenta de ello. 

 

Y con sorpresa se observaba que ante un mismo hecho externo, algunas personas enfermaban y otras no, por lo tanto, se pensó que hay algo dentro de todo sujeto que lo lleva a una vivencia exitosa o fracasada en  relación con todos los aspectos de su vida. 

Éxitos/fracasos regulados por la culpa y por el manejo de la instancia casi omnipotente que es el Superyó o conciencia moral del sujeto. 

 

No solo fracasa quien quiere sino el que puede. Enfermar la vida (amores, trabajo, familia, dinero ) es más una decisión de nuestro deseos inconscientes que de la propia realidad. Y para los conciencialistas/racionalistas, diremos que la persona bajo sus deseos inconscientes, puede utilizar cualquier circunstancia de su vida real tanto para triunfar como para fracasar. 

 

Por lo tanto, si el psicoanálisis es una ciencia nueva, tiene que tener un objeto de conocimiento que le pertenezca y ese objeto que le pertenezca como conocimiento, ha de tener las características de transformación si le aplicamos un trabajo con un instrumento teórico. 

Decimos que para el psicoanálisis ese objeto es el inconsciente y decir esto es decir que la vida psíquica (mental) ha cambiado su mirada. Ya no mira desde donde comprende o ama, sino que mira desde no sabe. Ciencia, entonces, que abre un nuevo campo ideológico, de un saber, no sabido por el sujeto. 

 

La palabra sujeto es una palabra que se genera como oposición filosófica a la palabra hombre. Entonces  como ciencia, habremos de preguntarnos cada vez que hablamos del hombre, de qué hombre hablamos? Hablaremos de un hombre que está determinado tanto él como su vida por su sujeto psíquico.

 

Nuestro sujeto, el sujeto psíquico, será el sujeto de las emociones y de las conductas, el sujeto de la vida cotidiana, el sujeto que ama, que sufre, que odia, que tiene ideales, que tiene ilusiones, ése es nuestro sujeto. Sujeto que a partir de Freud – el descubridor del psicoanálisis- transcurre sujeto a su pensamiento inconsciente. Por lo tanto no hay ya sujeto de la conciencia, ni de las percepciones, ni de las argucias de su propia razón. Sino que desde el psicoanálisis hay un sujeto que habla, siente en mi sin yo saberlo. 

Y de no ser así ¿por qué sufrimos sin saber ni entender las causas de nuestro padecimento?.

 

El psicoanálisis nos dice que nuestro pensamiento consciente pasa a formar parte de nuestro aparato perceptual, por lo tanto pasa a ser ilusorio aquello que pienso conscientemente de mi vida, tan ilusorio como cuando veo girar el sol alrededor de la tierra. Miramos el sol,  nos damos cuenta que es un astro, desconozco su movimiento real y confundo por real, que el sol gira alrededor de la tierra, cuando ese es su movimiento aparente.

Estoy en la tierra y la tierra tiene varios movimientos, entre ellos el de rotación y traslación. Esto hace que percibamos el sol dando vueltas alrededor de la tierra.

 

La teoría copernican (contraria a la ptolomeica)  nos dice que esto es una ilusión de nuestros sentido, que aquello que creo cierto, simplemente es ilusorio, que eso que veo, es ilusorio porque el movimiento real es diferente a lo que estoy viendo. 

 

En el campo de los fenómenos psíquicos es el campo de la vida cotidiana del sujeto del inconsciente y decimos que todo aquello que puede ser percibido, sentido o pensado por el sujeto en su aparato perceptivo consciente es ilusorio. El no ama a quien dice amar, él no odia a quien dice odiar, él no se inhibe frente a lo que cree que se inhibe, ni él fracasa por lo que cree fracasar. Ilusorio. Es por otra causa.

 

A partir de la teoría del Inconsciente las cosas van a ser otras cosas de lo que son y esto nos resulta difícil comprenderlo cuando se trata de nuestra vida, porque creemos en lo que sentimos y sentimos mas de lo que pensamos. 

 

El niño, nace precoz para vivir, el niño nace prematuro, insuficiente, sin coordinación de su sistema nervioso, sin visión, sin regulación de su aparato circulatorio, ni de la temperatura. El niño nace al borde de la muerte. Tan al borde la muerte nace que la persona, máquina que pueda hacer los movimientos que le permitan vivir, ya que él no los puede realizar, será la función madre ( Célula narcisista que hablará de una dependencia tal que tendrá como recompensa para el niño, no morir ) 

 

La dependencia del niño con esta función no está en la función, está en la prematuración, en la precocidad del nacimiento del cachorro humano. La función madre tendrá la característica de la totalidad, por ser realmente como función la de ser capaz de dar al niño todo lo que necesita para no morir. Ya que el niño no puede lo que pueden otros animales nada mas nacer, por ejemplo el chimpancé.

 

No solo somos animalitos cuando nacemos, no somos ni humanos porque no podemos hablar, ni caminar ni ir hacia los objetos que nos estimulan. Ve a su alrededor pero no puede alcanzarlo. Ve su imagen en el espejo y no puede ni reconocerla, algo que los monos recién nacidos si pueden hacen. 

 

El psicoanálisis se ocupa de ese momento fundante para el hombre que es el pasaje que todo humano tiene que atravesar y es desde la animalidad a la humanidad. El inconsciente justo se funda en ese pasaje de lo animal a lo humano, de ahí que lo animal subyace en nosotros.

La relación tan íntima con la madre que le permite no morir en ese recorrido, dejará en nosotros rastros inolvidables ya que cualquier angustia, ansiedad, miedo, quedaba calmado con aquel abrazo. Esta relación con la madre deja huellas tan imborrables, tan inmortales para el sujeto que las padece que le acompañará hasta su muerte con el nombre de deseo inconsciente. El deseo de retorno, de volver a la célula narcisista, a la quietud, preferir no hacer y que nos lo den todo hecho, perseguirá al ser humano de por vida. NO solo todo reclamo, no solo toda demanda y necesidad era satisfecha, sino que no había en el mundo ningún otro que la necesitara mas que yo, solamente yo y que ella la función, no dejaba que yo muriera. No tenía en el mundo a nadie que necesitara y ella la única que podía dar al único que necesitaba. No éramos dos, éramos uno. 

 

Solamente la presencia de un otro en ella, hará que el niño llegue a darse cuenta de ella a parte de mi, también necesita de otro para ser. 

Hay un momento donde el niño, su cuerpo y el cuerpo de la madre, son el mismo cuerpo, donde él y el otro no son mas que él y su propia imagen. 

 

Con la aparición del padre, para algunos la ley, el orden, el lenguaje, el niño comenzará a relacionarse con una madre diferente a la que se relacionaba hasta ese momento. Un madre que frente a él ha quedado desprestigiada por no tener todo lo que a él le correspondía, en tanto ahora ella además de a él, desea a otro.

 

De esta manera para poder darme cuenta que somos dos, tenemos que ser tres. El niño, las personas no distinguen su cuerpo del otro, sino aparece otro cuerpo, el tercero y aquí se produce una partición y nada será como al principio, por lo tanto el niño tiene que mantener con la madre dos relaciones, una la ideal que se hará inconsciente y otra real donde ella es compartida con los hermanos, el padre, su trabajo y por eso la amará pero también la odiará, ya que cae presa del campo de los celos.

 

A esta disociación, partición, fase del espejo, la refieren como el Complejo de Edipo y es el pasaje que todo ser humano tiene que atravesar para pasar de cachorro animal a humano. De vivir pegado a ella a despegarse y vivir en un mundo donde a parte de él y ella están los otros. Momento mítico también fundamente de los celos. 

 

Por lo tanto vemos que una persona sola no existe, no solo que no existe, sino que no puede constituirse como humano. El psicoanálisis dice que la humanidad no es algo que nace con el hombre, sino que a ella hay que acceder. Todo afán de conseguir las cosas solo es para no aceptar la existencia de los otros, por lo tanto es para negar este momento de partición del sujeto. 

 

Si es a través de la palabra con la que se va conociendo el mundo y las cosas, la palabra es lo que nos constituye como personas. El lenguaje, el habla, son inconscientes,  llegando a decir que el inconsciente está estructurado como un lenguaje, sabiendo que lo que el niño aprende es lo que no se modifica nunca, lo que se transmite de familia en familia, y es la ideología. Y se acaba sintiendo, amando y padeciendo de lo mismo que la familia, ya que la ideología tiene la característica de no transformarse, son los conceptos, las definiciones de lo que es el amor, la pareja, el trabajo, el dinero, el mundo, la vida y la muerte. Es como es, como siempre ha sido. Eso es la ideología. Las definiciones establecidas de cómo tienen que ser las cosas. 

 

Analizado así, las posibilidades  de ser uno con nuevas combinaciones se complica porque el ser humano vive en la ideología, de ahí que le sea tan complejo a veces hacer algo diferente a lo que ha recibido de la familia y de lo social porque de un modo otro, todo está establecido ideológicamente. Si le sumamos el desconocimiento que la persona tiene de sí mismo, las posibilidades disminuyen cuando no sabemos manejar el deseo inconsciente, que si bien es nuestra fuerza motora, debemos saber que todo deseo de adulto tiene una raíz en un deseo infantil reprimido. 

 

Con la falta de conocimiento sobre uno mismo, el sujeto siente que algo no termina de madurar en él hasta el punto que decimos que de madurar madura el yo pero el inconsciente permanece inalterable al tiempo porque veremos que el inconsciente es atemporal, de ahí que los recuerdos, los deseos permanezca inalterable a pesar del paso del tiempo. 

 

El psicoanálisis establece que ahi un yo consciente pero a la vez hay un yo latente inconsciente que ejerce un fuerte dominio sobre la conciencia. Con el instrumento psicoanalítico podremos detectar las estructuras latentes que sobredeterminan nuestra manera de amar, desear, trabajar y relacionarnos. 

 

Comenzaremos a estudiar el psicoanálisis a través del texto la Interpretación de los Sueños. Freud elige los sueños para producir la teoría del inconsciente porque soñar, soñamos todos. tanto las personas sanas como las enfermas y los sueños no se diferencian en una sana de otra enferma. Soñar sueñan todas las personas y el que no recuerda es porque reprime fuertemente sus sueños. En el soñar veremos que el hombre piensa donde no es que es pensado, que él no piensa, que la verdad está en otro lugar de donde él cree que está, que  los síntomas y la forma de vivir que tiene en su personalidad tiene que ver con sus deseos infantiles reprimidos. 

 

Copérnico descentró al ser humano de creer que era el centro del Universo, Darwin descentra al sujeto biológico diciéndole que no era el centro de la creación sino un eslabón de la cadena de los seres vivos y Freud, que la conciencia no es el centro de la vida psíquica. Estas tres heridas narcisisticas, al día de hoy siguen sin estar aceptadas por el hombre. 

No acepta que su posición en el sistema social donde vive está determinado por fuerzas mayores que la conciencia. NO elijo la clase social que tendré, tampoco si seré perverso, neurótico o psicótico. No elijo modalidad, mi personalidad, no elijo mi trabajo. No soy el que elige la novia con la que me voy a casar, ni la mujer con la que tendré hijos, no soy yo el que decide el rumbo de mi pensamiento, sino que es el Otro: el inconsciente. 

 

En su primera tesis de la Interpretacion de los sueños, Freud nos dice que los sueños son interpretables, es decir, que tienen u sentido para la vida psíquica del soñante. Que este sentido no aparece en el sueño hasta después de la interpretación psicoanalítica. Y desde el sueño contado accederemos al deseo inconsciente que lo generó. Desde cómo actúa o se muestra la persona podemos acceder a los deseos inconscientes que motivan dicha conducta. El inconsciente no existe hasta que el sujeto no habla. De ahí que todo lo que le sucede al sujeto, puede ser descifrado. Ya que sus éxitos como sus fracasos, están cifrados y deben ser descifrados para entender el deseo que lo motivó.

 

 

 

 

 

 

 

APLICACIONES DEL SEMINARIO.

 

¿Para qué sirve?

 

En este seminario vamos a conocer  la estructura de la mente o aparato psíquico. Aparato psíquico que es igual en todas las personas pero según su funcionamiento se generan los diferentes tipos de personalidad y caracteres. Por lo tanto, conocer el funcionamiento de nuestra propia mente y la de los demás nos dota de un instrumento valioso y poderoso para comprender y entender las relaciones que establecemos en cada uno de los ámbitos de nuestra vida y así mismo entender las relaciones que las personas tienen con sus vidas. 

 

Si no logramos comprender lo básico de cómo se establece una relación humana, difícilmente podemos comprender nuestras relaciones amorosas, sexuales, laborales y empresariales. 

 

Aprenderemos también la teoría de grupos y conoceremos la energía que liga a un grupo, que la desliga, pero sobre todo tendremos al alcance un instrumento para saber gestionar grupos de trabajo y empresariales. Saber ocupar funciones de liderazgo, algo muy complejo sobre todo de entender y gestionar. 

 

Comprenderemos cómo funcionan los mecanismos del arte y de la creación, pues dentro de todo ser humano hay un pintor, un cantante, un escritor, un empresario, un cineasta, un diseñador.. el arte también es una expresión de nuestro inconsciente, sólo hay que dejarlo salir y enfocarlo a la creación. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

domingo, 29 de noviembre de 2020

¿Por qué se pierde el deseo?

Aclaremos que el deseo no se pierde; se desplaza, se reprime, se sublima, se condensa pero jamás se pierde. Numerosas personas afirmar haber perdido el deseo por la persona que aman y aún queriéndola afirman que ya no sienten apenas o ningún deseo hacia ella aunque la sigue queriendo. Por lo general el deseo tanto para el hombre como para la mujer es del orden de instinto de la reproducción sexual, lo que quiere decir que muchas personas cuando tienen hijos, les desaparece el deseo porque la función del mismo era el de reproducirse. La persona va reprimiendo su deseo o la energía del mismo la desplaza a otros lugares pero se puede llegar alejar de las relaciones sexuales porque el sexo sin más, solo por el hecho de tenerlo muchas personas de manera inconsciente no lo conciben e incluso lo rechazan y en su lugar aparece una ternura hacia el otro que sustituye el deseo sexual.

Sin embargo, la fuerza del instinto sexual tiende a buscar salida, motivo por el cual el ser humano se fija en otras personas y llega a desearlas incluso en silencio, cuando se haya comprometida. 

A veces la fuerza del deseo es tan grande que surge la infidelidad oculta y aún teniendo pareja, el deseo sexual se satisface fuera de la relación porque dicha energía es complicada de manejar y si bien se puede sublimar, reprimir o aceptar, un mal manejo y entendimiento del deseo puede llegar a enfermar a la persona por la represión que sobre el mismo ejerce la conciencia. 

El deseo por lo tanto como fuerza humana no se puede aniquilar, no podemos hacer que desaparezca porque cuando el mismo desaparece supone la muerte de la persona, es decir, una persona que deja de desear, pierde toda relación con el mundo y también con la vida. 

domingo, 15 de marzo de 2020

RESPUESTAS EMOCIONALES A LA CRISIS DEL CORONAVIRUS ( Sobre un estudio de 197 personas analizadas en los primeros diez días )



En los últimos diez días, se ha desencadenado la crisis aguda del temor al contagio del coronavirus. He atendido cerca de doscientas personas entre pacientes, amigos y personas que me consultaron. Las respuestas emocionales no han sido tan variadas y hasta el día de hoy puedo resumirlas en miedo, temor, ansiedad, angustia ante la incertidumbre, fantasías catastrofistas de muerte y fin del mundo, ruina económica. 
Vamos a analizar dichas reacciones emocionales con el instrumento de lectura del psicoanálisis. 
El miedo es la respuesta emocional a un peligro. En este caso, el miedo es real, ya que según las noticias es un virus peligroso, que sin embargo  afecta a personas que tienen el sistema inmune deprimido o ligeramente deprimido y con otras patologías asociadas. El hecho de conocer el factor externo del miedo, nos puede provocar angustia, que seria la respuesta emocional expectante ante el elemento externo peligroso. El hecho de que sintamos angustia, nos libra de padecer un síndrome o trastorno de la personalidad postraumático y así mismo, la angustia nos protege de padecer la reacción descontrolada y emocional, con pérdida del autocontrol que produciría el pánico. 
Nuestro aparato psíquico, está regido por nuestros deseos inconscientes, los cuales, como ya explicó Freud, se sirven de los restos diurnos, de la realidad, de las fuentes, de la situación y excitaciones externas para poder manifestarse. En este caso, las fuentes externas causantes de la excitación de nuestro psiquismo y que puede producir miedo, ansiedad o angustia son propicias para la estimulación de la imaginación haciendo que cada persona tenga una respuesta emocional o afectiva parecida o distinta.

Nos encontramos con personas que no están desarrollando miedo y otras que si. He analizado a personas que la incertidumbre no les genera angustia y a otra sí. Así mismo he analizado a personas con fantasías catastrofistas de muerte, tanto personal como ajena y otras que ni se les ha pasado por la mente la idea de muerte. 
Parece ser que cada psiquismo, según lo que cada uno imagina o dependiendo de la grandeza de la imaginación, la respuesta emocional es una u otra. 
Freud habla de estados depresivos en las personas. Las personas que entrevisté con estado de ánimo depresivo anterior a la crisis del coronavirus, son las que mas han desarrollado la fantasía de muerte y catástrofe mundial, donde toda la población humana moría. Las personas no depresivas, no tuvieron semejantes fantasías. Por lo tanto, el estado de ánimo depresivo contribuye a la aparición o no del temor a la muerte. 

Cuando el sentimiento es de muerte propia es claramente un sentimiento melancólico, que ya indica que esta persona actualmente, puede estar incubando o ya tiene una depresión de fondo. 
Y las fantasías de aniquilación de la humanidad, es un reflejo de los celos futuros, provocados por que una vez que muramos, la humanidad seguirá existiendo, sin nosotros. Algo que nadie tolera y a todos de manera inconsciente, nos gustaría que con nosotros terminara el mundo, ya que nadie se quiere morir y a todos nos gustaría ser eternos. 
Y por último, varias personas tuvieron pensamientos de fracaso económico. Es cierto que la situación producirá trastornos económicos en muchas personas que no podrán solucionar y tendrán que cerrar algún negocio pero hay otras que también utilizarán como justificación para cerrarlo ante esta situación social, sobre todo si el negocio no les iba bien anteriormente a la crisis del coronavirus.

Este es el resumen del análisis que he podido llevar a cabo en los últimos diez días. Voy a estudiar la próxima semana las consecuencias psíquicas que la situación social sigue provocando en esta muestra de personas por mí analizadas. Como consejo, no se fíen mucho de lo que sienten porque me hablado con varias personas que han contraído el virus y están totalmente asintomáticas, lo cual llama poderosamente la atención. Tienen ligeros síntomas gripales pero nada que pudiera poner en peligro sus vidas. 

domingo, 10 de noviembre de 2019

Psicoterapia (Tratamiento por el espíritu- la magia de las palabras-)

Psique es una palabra griega que significa “alma”, por lo tanto, el tratamiento psíquico (psicoterapia) ha de llamarse el tratamiento del alma.
Tratamiento psíquico sería el tratamiento de los trastornos anímicos que actúan directa e inmediatamente sobre lo anímico del ser humano. El medio a través del cual se lleva a cabo, es la palabra: instrumento esencial del tratamiento del estado de ánimo. 
A la gran mayoría de las personas les es difícil comprender que ciertos trastornos corporales (donde no hay causa orgánica que los justifiquen) y del alma puedan ser eliminados por “meras palabras” del especialista. Como si estuviera dotado de magia para llevar a cabo la curación a través de la palabra y sin embargo, las palabras que usamos cotidianamente, así cómo los efectos que sobre nosotros producen, no son otra cosa que “magia atenuada”, como dice Freud en su obra de 1905, sobre Psicoterapia. El método psicoanalítico, como ciencia de la salud, ha logrado restituir a la palabra humana, una parte de su antigua fuerza mágica. 
La medicina acepta la innegable relación que existe entre los trastornos corporales y el estado de ánimo. Cuerpo y mente, dos entidades unidas e indivisibles entre si donde vemos que la vida anímica puede tener una cierta autonomía con respecto al funcionamiento del cuerpo. Numerosos casos clínicos dentro de la medicina plantean retos médicos cuando  aparecen sin causas orgánicas determinantes, simplemente aparecer y la causa es desconocida. Síntomas muy variados, desde dolores de cabeza que impiden a la persona trabajar, trastornos digestivos e incluso cardiacos que guardan relación con factores externo (estrés, problemáticas de pareja, familia etc ) y que alteran profundamente las condiciones de vida. Tenemos un ejemplo reciente del ex portero del Real Madrid, Iker  Casillas, jugador y atleta profesional que tuvo un infarto de miocardio y que pudo guardar relación con un estado de ánimo profundamente deprimido y melancólico que mostró en las redes sociales. 
Este tipo de personas no deben ser consideradas como enfermos del corazón, del aparato digestivo o neurológico, pues su patología corporal guarda íntima relación con una problemática psicológica. Se le considera personas nerviosas con padecimientos funcionales del sistema nervioso. 
Cuando se estudia a este tipo de personas, se confirma que sus signos clínicos tiene por origen una influencia alterada de su vida psíquica sobre su organismo, o sea, que la causa directa del  trastorno que padecen debe buscarse en el psiquismo. 
Solo si estudiamos lo patológico, podemos llegar a comprender lo normal. El ejemplo más común de acción psíquica sobre el cuerpo, que lo podemos observar en cualquier individuo, son lo que llamamos la expresión de las emociones. Casi todos los estados anímicos de una persona se exteriorizan por tensiones y relajamientos en su musculatura facial, la sudoración de la piel, la sequedad o segregación bucal, el movimiento de piernas o manos, alteraciones en la actividad cardiaca, etc. Los estados anímicos denominados afectos y la manera en que participan en el cuerpo es a veces tan llamativa que no podemos negar su influencia y aparición. El miedo, la ira, los celos, la envidia, el odio, el amor, el placer sexual, etc, producen muchas y variadas reacciones corporales. Los estados depresivos, producen cansancio, inapetencia, falta de interés, necesidad permanente de dormir, rechazo de vida sexual. Así mismo, comprobamos que bajo la influencia de situaciones llenas de felicidad, observamos cómo el organismo florece y la persona recupera incluso manifestaciones del carácter de su juventud. 
Los afectos, mayormente los depresivos, causan enfermedades directas del sistema nervioso, con alteraciones anatómicas demostradas, así como en otros órganos. Observamos que  enfermedades ya establecidas empeoran cuando la persona está influida por un afecto tumultuoso. No cabe duda que la duración de la vida puede ser abreviada por la influencia de afectos depresivos. Los afectos, en el sentido estricto, se caracterizan por una particular vinculación con los procesos corporales.
Los dolores, en cualquier parte del cuerpo, se intensifican cuando se fija la atención sobre el dolor y se atenúa o desaparece cuando la persona deja de prestar atención y la pone en otro lugar. La fijación de la atención o de la voluntad nos hace ver cómo influye el propósito de curación o la voluntad de morir, en el desenlace de algunas enfermedades, aún graves.
Observamos que el estado de “expectación” frente a la curación influye de manera positiva en la recuperación de ciertas afecciones orgánicas. Al contrario cuando hay falta de expectación ante la curación o mejora y un estado de ánimo decaído, empeora una enfermedad. 
Las “curaciones milagrosas” de los creyentes que recurren a la peregrinación, poseyentes de fe, guarda relación con los poderes anímicos: la reputación de un lugar milagroso, la multitud exaltada por la fe, la misericordia divina que se vuelca sobre unos pocos de los muchos que la solicitan, producen una conjunción de fuerzas poderosas de las que nos sorprendemos porque en ocasiones realmente alcanza el objetivo perseguido. (continuará)


domingo, 22 de septiembre de 2019

CADA VEZ NOS ENFERMAMOS ANTES DE LA MENTE

Según la OMS, los trastornos mentales aumentan cada vez mas. Mayor tasa de suicidios, depresión, ansiedad y angustia, trastornos somáticos (infartos), alteraciones del carácter, mayores tasas de soledad, bipolaridad, etc, tienen la peculiaridad que comienzan cada vez a edades mas tempranas. Las causas incidentes hacen referencia a factores externos estresantes frente a un aparato psíquico débil en las personas que no puede tolerar dicha presión de la realidad.
Podemos decir que las causas por lo tanto son internas, es decir, intrínsecas al individuo, de manera que algo de lo que hay externo a él no puede afrontarlo como debería, es decir, ausencia de mecanismos mentales. Sin embargo, no vamos a echarla toda la responsabilidad a la realidad porque otro tipo de personas abordan la realidad de manera distinta y no logran enferman. ¿Radica la causa en la estructura de nuestra mente? Podemos afirmar que es así.
El psicoanálisis, es una rama de la psicología que responde preguntas al porque se deprimen las personas, se obsesiona, se ansían, se suicidan, enloquecen, se maltratan. Para ello debo comprender la relación conflictiva que la persona tiene consigo misma. De esto trata mayormente el psicoanálisis. Una parte de nuestra psiquis, nuestro yo, que tiene una parte consciente y otra inconsciente, vive sometido bajo la presión de fuerzas externas pero también internas. Aspecto que nadie puede negar aunque las desconozca. La presión que la realidad ejerce sobre nuestro yo puede provocarnos la huída, es decir, frente a algo externo que no toleramos, emprendemos la fuga, nos apartamos. Pero ¿conocemos las fuerzas internas que nos asedian, nos invaden la conciencia y contra las cuales debemos también enfrentarnos? En la parte inconsciente de la personalidad, se halla reprimidos nuestros instintos, nuestros deseos, la agresividad, los conflictos infantiles sin resolver y un sinfín mas de elementos que se encuentran en dicha parte de nuestra estructura mental. Que se hallen reprimidos, no significa que no accedan a la conciencia y de hecho, la magnitud a veces de dichos elementos es tan fuerte que no podemos evitar que aparezcan en la conciencia, invadiéndola y convirtiéndose en esa voz interior que no calla, hasta el punto que puede desequilibrar al yo que no sabe cómo silenciarla. Ese desconocimiento de la parte pulsional de la psiquis llamada inconsciente, es nuestra fuente de energía vital, pero que debe ser tamizada, filtrada, depurada a través de unos mecanismos psíquicos para que hagamos uso de ella. Sin embargo, en el inconsciente, las pasiones humanas infantiles como los celos, el odio, el amor posesivo, el narcisismo infantil etc, conforman nuestro carácter con la característica que las personas que enferman, presentan ciertos aspectos inmaduros en su forma de ser, hasta el punto que aquello de sí mismos que no tenía por qué ser perturbador, se convierte en fuente de conflictos. Hay un choque de intereses entre lo que las personas desean y lo que la realidad les exige, de manera que no siempre obtenemos las respuestas de la realidad como quisiéramos y debemos “esperar”. Esa espera, a las personas con carácter inmaduro o infantil, les sume en un estado de conflicto consigo mismo y se atacan a sí mismos auto despreciándose o descalificándose sintiéndose no merecedor de nada. Y este conflicto entre lo externo y lo interno, en el cual se haya en medio nuestro “yo”es lo que termina produciéndose la enfermedad. (continuará)

domingo, 14 de septiembre de 2014

MECANISMO DE LAS OBSESIONES

Otra característica de los pacientes obsesivos es que son supersticiosos, pero se trata de una superstición que nada tiene que ver con las típicas supersticiones, sino que son consecuencia de su pensamiento obsesivo.  Cuando se encuentran bajo el domino de una obsesión, se les ocurre por ejemplo, toda clase de accidentes a los seres queridos que apoyan su convicción supersticiosa. Como el paciente que no tenía miedo al número 13, pero creía en los presagios y en los sueños proféticos, tropezaba con las personas cuando justo esta pensando en ellas. Una vez salió de viaje con la convicción de que no volvería vivo a su casa. Pese a esto también reconocía que esto le ocurría con cosas sin importancia pues cuando se trató de hechos importantes en su vida siempre fue por sorpresa y no hubo presagios, por ejemplo, la muerte del padre. Pero entender esto no modificaba que eso le aconteciera. El psicoanálisis mostró a este paciente, que la supersticiones que le acontecían él mismo colaboraba en la fabricación de las mismas, mediante los olvidos, la lectura ingenua, etc… El paciente recuerda que su madre cuando trataba de fijar una fecha de algo futuro, solía decir: “ tal dia o tal otro no podré, porque tendré que guardar cama”. Y en efecto, siempre pasaba acostada tales fechas.
Otra característica de estos sujetos es la necesidad de la inseguridad o de la duda. La necesidad de inseguridad es uno de los métodos que la neurosis emplea para extraer al obsesivo de la realidad y aislarle del mundo. Todo su esfuerzo es por

Evadir cualquier seguridad y poder permanecer en la duda. Por eso odian especialmente los relojes, en tanto no permiten la duda. Los obsesivos eluden toda aquellas informaciones que pudieran llevarle a una solución del conflicto. Con su inseguridad se adhiere a aquellos temas en que la inseguridad es generalmente humana y en los cuales todos permanecemos necesariamente expuestos a la duda. Tales temas son, ante todo, la paternidad, la duración de la vida, la supervivencia en el más allá y la memoria a la que solemos dar fe sin nada que garantice su exactitud. La cuestión con el padre que todo obsesivo varón tiene es para evitar el orden de generaciones, para evitar ser un mortal entre otros mortales, ser un eslabón de la cadena de generaciones. Vive como un muerto, sin deseos, para protegerse de la muerte. Los neuróticos obsesivos utilizan la inseguridad de la memoria para la producción de síntomas. En cuanto al poder que atribuyen a sus ideas y sentimientos, aunque se pueden considerar como un delirio, sin embargo todos los neuróticos obsesivos parecen tener ese convencimiento. Preguntado al obsesivo por tal convencimiento, lo refiere a hechos acontecidos en su vida. Como el paciente aquel que intentaba ocupar en el hospital una habitación en la cuya ya había estado y que le facilitaba las relaciones con una de las enfermeras, le dijeron que esta ocupada por un anciano. Inmediatamente pensó: ojala le parta un rayo.!! Quince días después despertó con la sensación de que tenía cerca de sí un cadáver y al levantarse supo que aquella noche había muerto el anciano. Otro recuerdo que corroboraba el supuesto poder de su pensamiento, se refería a una muchacha mayor que él , que habiéndosele declarado, le preguntó si la podría querer un poco, a lo cuál él la respondió negativamente. Poco después la muchacha se tiró por el balcón y el se reprochaba haber sido tan huraño,  pensando que habría estado en sus manos haber alargado la vida de aquella muchacha. Desde entonces, el poder de su amor y su odio tenía una razón de ser para él. Podemos decir que estaba en juego su preocupación por la muerte y en cuanto a su odio, no es que omnipotente pero de él provenían muchas de sus ideas obsesivas. Por no poder pensar la mortalidad del padre no podía dejar de desear su muerte, incluso cuando el padre ya había muerto. Este paciente mantenía una relación peculiarísima en relación a la muerte. Condolía cordialmente todas las muerte, iba a todos los entierros e incluso mataba en su fantasía a sus conocidos para condolerse con los sobrevivientes. Freud subraya los rasgos obsesivos del comportamiento del sujeto religioso, donde tanto en el obsesivo como en el religioso lo que les mueve a realizar los rituales es inconsciente a ellos. Los motivos que impulsan a la práctica religiosa son desconocidos para los creyentes, como los actos obsesivos lo son para los neuróticos.

domingo, 10 de agosto de 2014

ALL DEPRESSIONS CAN BE CURE WITH PSYCHOANALYSIS THERAPY ( I )

I've worked with people suffering depression for twenty years. I thought at first that all depressions were organic and that patients need to take medicine to heal. As time went on, I realized that if the origin of a depression can never be cured is not analyzed. Psychoanalysis therapy for the treatment of depression makes a person with depression for years, to get out of depression in two months by going to therapy three or four times a week. Patients themselves may not believe that their depression is cured. Psychoanalysis has discovered that the origin of depression is unconscious. when a person loses the desire to live, there is always a cause that has produced the loss of desire. Sadness, loss of love for loved ones, produce guilt in the person suffering depression and this closed circle makes the person can not get out. The person suffering from depression knows not want to live but not know "does not want to live." the person feels a part of her strip back and not allowed to live. This means that the unconscious part has caught the ego, the self. The person lives in a deep, dark well but does not know how to get out. man lives in a balance between the life instinct and the death instinct. The life instinct is that instinct which makes us do things in life.
but the death instinct is that instinct which leads us quietly to death. when the balance between the life instinct and the death instinct breaks, depression appears. the person suffering depression is trapped by the death instinct and the instinct for life has lost power and the death instinct now reigns over the person. only knowing the cause that has produced this imbalance, it is possible to restore the lost strength to the life instinct. cure a depression means fighting against the powerful death instinct. how to fight is to know the causes that have produced this imbalance and this is psychoanalysis therapy. (To be continued)


lunes, 10 de marzo de 2014

HERRAMIENTAS PARA SER FELIZ. El triunfo de un fracaso.

El método psicoanalítico viene a mostrar que toda acción, toda consecución, todo no logro está determinado por la estructura de nuestros deseos inconscientes. Esto quiere decir que lo que para la conciencia puede no tener sentido, si lo tiene para nuestro inconsciente. ¿Existe el fracaso?. Para la conciencia si, pero no para el inconsciente. Toda acción, todo acto, toda consecución humana siempre se lleva a cabo para algo o para alguien. Fuera de esto, no hay realización ni acto humano, lo que viene a decir que nuestras acciones están determinadas desde de la estructura de nuestros deseos inconscientes. La palabra fracaso debe ser tomada como un trabajo finalizado y con el método psicoanalítico podemos ir reconstruyendo los elementos que se hizo y las herramientas que se pusieron a favor de la construcción de dicho trabajo finalizado. Freud nos dice que desde el sueño relatado- materia prima con la cual trabaja el psicoanalista- reconstruyo con los instrumentos teóricos del psicoanálisis,  el deseo inconsciente que para satisfacerse, dio lugar a la aparición del sueño soñado y del sueño relatado, deseo inconsciente que aparece deformado, desplazado y condensado y que sin los instrumentos teóricos del psicoanálisis, haríamos una lectura ingenua del sueño pero no psicoanalítica. Si esto lo llevamos a un hecho acontecido en nuestra vida,  donde consideramos que hemos fracasado, nuestra materia prima sería “el fracaso contado” y con los instrumentos de lecturas del psicoanálisis, somos capaces de llegar al deseo inconsciente que se ha satisfecho en dicho fracaso. El fracaso suele venir con tarjeta de presentación, es decir, viene dedicado a alguien. Y si no, se fracasa para algo. Fracasar para alguien también es una manifestación latente de un deseo sádico contra alguien. Los fracasos puede ser para la mama, el papa, la novia, el novio, el hermano, el amigo. Por regla general, los fracasos se los dedicamos inconscientemente a los seres queridos. En un segundo lugar cuando no es así, el fracaso lo dedicamos a nosotros mismos, es decir, a nuestros deseos masoquistas, donde la persona, cuando su intolerancia al triunfo está tocada por cuestiones morales o religiosas, el fracaso es alimento para una tendencia masoquista redentora. Se fracasa también para calmar el espíritu, para calmar la culpa. No se puede por tanto entender el fracaso sin tener en cuenta la existencia de nuestros deseos sádicos y masoquistas. De manera que analizado así, el fracaso siempre es el triunfo de nuestros deseos sádicos y masoquistas.

lunes, 13 de enero de 2014

CÓMO SER FELIZ. HERRAMIENTAS PARA CONSEGUIRLO- introducción-

La felicidad puede considerarse un estado de placer duradero pero no continuo en diversos ámbitos de la vida. Mientras unos buscan la felicidad en el amor, otro la buscan en el trabajo, en la familia, en los amigos, en los proyectos. Hay algo de humano en el concepto de felicidad pero también hay un concepto ideológico tanto familiar, como social e individual que “obliga” a veces a una felicidad que no es del todo cierta. Las personas buscan “encontrarse” con ese algo que les falta, para que la sensación de vacío deje de producir angustia y malestar. La felicidad puede considerarse un equilibrio de varios afectos, sentimientos y deseos que se encuentran dentro de uno mismo, lo cual viene a mostrar que la falta de felicidad puede ser el desencuentro con lo que conscientemente no quiero encontrar. Siempre es fácil acusar a las personas que nos rodean de nuestra falta de felicidad y sin embargo, pocas veces cae la reflexión sobre uno mismo para darse cuenta que los obstáculos a “ser feliz” parten de la realidad interior. Cierto es que la realidad externa y las circunstancias de cada persona condicionan el modo de vivir, de amar, de disfrutar y hasta de sufrir pero es la falta de “instrumentos psíquicos, herramientas del alma” lo que hace que viviendo todos en la misma realidad, la realidad sea tan diferente para cada persona.  Admiramos a las personas que han escalado en la vida y han logrado sus objetivos. Hay ejemplos de superación, de trabajo que ponen en tela de juicio muchas de las actitudes humanas, ya que desde el punto de vista psicoanalítico, si una persona ha podido, otros pueden.

La primera inquietud a la cual deberíamos lanzarnos es al análisis de los factores internos que nos llevan a sentirnos atrapados en un laberinto donde muchas de nuestras situaciones en la vida se repiten una y otra vez, con una cadencia que nos llega a producir una frustración permanente. El sentimiento de “quiero pero no puedo” también podría darse la vuelta y ser un “puedo pero no quiero”. ¿Hasta dónde estaríamos dispuestos a cambiar para conseguir un mejor amor, un mejor trabajo, unas mejores relaciones sociales, una gran esperanza de vida? Desde la fantasía, todos afirman que quieren, sin embargo, el camino hacia la “supuesta felicidad” es un camino que supone cambios y dentro de los cambios, siempre hay abandonos, lejanías, apartarse de lo que no sirve, separarse de los recuerdos, enterrar  las viejas fotografías. Quiero ser feliz, quiero ser feliz pero ¿hasta dónde estaría dispuesto a cambiar para serlo? Y si no estoy dispuesto a todo, aunque sea un poco, algo también es algo. ( CONTINUARÁ )