miércoles, 1 de abril de 2020

Causa y Origen de la Fobia Social

Debemos diferenciar las obsesiones propias de las fobias. La diferencia esencial es la siguiente: en toda obsesión hay dos elementos: 1º Una idea que se le impone a la persona, 2º un estado emotivo asociado. En las fobias, este estado emotivo siempre es la angustia, mientras que en las obsesiones propias, puede ser igualmente cualquier otro estado,  como por ejemplo la duda, el remordimiento o la culpa, la rabia, la agresividad, la cólera. 
Mientras que las obsesiones son múltiples, mas especializadas y con mayor capacidad de sustitución, las fobias son mas monótonas y típicas. Dentro de las fobias, podemos distinguir dos tipos, caracterizado por el objeto de la angustia: primero, fobias comunes: miedo exagerado a aquellas cosas que todo el mundo teme algo, tales como la noche, la soledad, la muerte, las enfermedades, las serpientes, las ratas, las arañas, peligros en genera y segundo, fobias ocasionales: angustia que emerge en circunstancias especiales que no dan temor a una persona sana ( salir al exterior- fobia social- fobia a espacios cerrados). La mas comunes son la agorafobia ( espacios abiertos) y fobias de locomoción ( metro, coche, autobús ) . La angustia en estos casos no surge si la persona evita lugares que se la producirían.

En la agorafobia, la persona asocia el ataque de angustia con una situación determinada y lo controla evitando dicha situación. En la mayoría de las fobias, la persona no tiene ningún recuerdo que pueda asociar al ataque de angustia. Dice de experimentarlo de manera espontánea sin saber las causas exactas que se lo produjeron. 

Este tipo de fobias donde no se visualiza un objeto o causa desencadenante del ataque de angustia hace que clasifiquemos este tipo de angustia dentro de la llamada neurosis de angustia donde podemos incluir los ataques de pánico, trastornos de ansiedad generalizada y otros mas. 

Analizando los mecanismos y causas inconscientes que producen la neurosis de angustia y por ello, las fobias sin objeto ( fobia social, agorafobia, medios de locomoción ) encontramos que el origen es sexual, pero no por ideas tomadas de la vida sexual  ni en realidad poseen un mecanismo psíquico especial (fobias raras).

La causa es la tensión nerviosa provocada por la abstinencia sexual o por la irritación y frustración de la satisfacción sexual completa en relaciones sexuales frustrantes que no llegan a buen término ( ausencia de orgasmo ).

Este tipo de condiciones existe mayormente en las mujeres, lo que incita a un estudio sobre el concepto de sexualidad en mujer y lo que supone para ella el ejercicio o represión de su sexualidad, pues tras una vida sexual frustrada, la génesis de la ansiedad, la neurosis de angustia y la aparición de fobias, forman un conjunto de síntomas cuya raíz radica en una vida sexual insatisfecha. Las fobias y las obsesiones suelen combinarse con frecuencia y es fácil hallar que la idea que constituye la fobia, a la cual va asociado un miedo, puede ser sustituida por otra idea, a veces con un matiz obsesivo. 

domingo, 29 de marzo de 2020

CONCEPTO DE BISEXUALIDAD. (Capítulo del libro: La Sexualidad, la fuente de la vida)

Entendemos por bisexualidad la atracción amorosa y sexual que todo niño y niña
 experimenta hacia la figura de los padres. No se puede entender la manifestaciones afectivas y sexuales en el hombre y en la mujer si no analizamos este importante concepto. 
Los niños tienden a identificarse con el padre y con la madre y en esa identificación se pone el juego la atracción hacia la otra figura parental. Por ejemplo, toda niña pasa por un periodo de identificación con la madre, esto significa que la niña, quiere ser como la madre, es decir, la idealiza, se compara con ella y también puede competir con ella porque la niña reconoce que el padre es objeto de deseo y de amor de la madre. Y en ese amor o competición hacia la figura materna, el padre adquiere un valor para la niña.
También vemos que los celos que se despiertan en la niña pueden determinar la orientación sexual de la misma. 

Cuando la niña tiene un vínculo fuerte con la madre (vínculo homosexual) el padre se convierte en un rival para la misma, por lo tanto, la niña puede competir con el padre o identificarse masculinamente con él de manera que siendo como el padre, puede desear y amar a la madre. Por lo tanto, la niña tiene que pasar por ambas identificaciones y dependiendo de sus circunstancias personales puede orientarse mas hacia un sexo u otro, lo que equivale a decir que una de las dos manifestaciones de la sexualidad puede quedar reprimida o latente pero siempre existe las dos predisposiciones, a la heterosexualidad y a la homosexualidad.  

Su sexualidad puede evolucionar hacia la heterosexualidad y su homosexualidad estar sublimada hacia la figura de alguna amiga o figura femenina y al contrario, ser homosexual y su heterosexualidad desplazada  hacia alguna figura masculina en calidad de amistad, socio o a nivel inconsciente hacia la figura paterna y a veces hacia la figura de algún hermano varón.

En el caso de niño, el paso hacia la constitución de su sexualidad adulta también pasa por una identificación hacia la figura de ambos padres. La disposición heterosexual en el varón supone una primera identificación con el padre. Como su padre quiere ser,  para tener y querer a la madre. El niño quiere amar a la madre y sabe que el padre es lo que ella desea, por lo tanto si el niño se parece a su padre, puede amar y desearla a ella. Ocurre que la disposición amorosa del niño hacia el padre no siempre es cordial, puede entrar en competición con el mismo y querer ser fuente única y absoluta del amor materno. Esta solución hará que el niño tenga un conflicto neurótico con el padre y futuras figuras masculinas a las cuales siempre las verá como competidores en el campo de amor. Por experiencia, la identificación positiva hacia el padre, “ser como él”, “parecerse a él”, genera menos conflictos neuróticos en el futuro desarrollo sexual del niño que cuando la actitud del mismo es conflictual.



El niño, cuando tiene un fuerte apego a la madre, también se identifica a la misma y de esta manera ama y desea lo que ella desea: al padre. Este modelo de identificación sumerge al niño en la variante homosexual, donde busca ser amado por un hombre como lo es la madre por el padre. 

Tratando de explicar lo mejor posible el concepto de bisexualidad, nos debe quedar claro que el desarrollo de la elección de objeto de adulto ( homosexual o heterosexual) dependerá de cómo se reprimió una de las dos corrientes. También es cierto que la predisposición a la bisexualidad hace que podamos incluir ambos objetos ( el masculino y el femenino) en nuestras elecciones sexuales de adulto. No son excluyentes y de serlo, la parte excluida queda latente a nivel inconsciente desde donde puede emitir un efecto futuro. 


Numerosos hombres heterosexuales en un momento de su vida empiezan a tener fantasías o deseos homosexuales que satisfacen de manera oculta o se convierte así mismo en fuente de conflictos neuróticos consigo mismos, llegando a sentir un verdadero malestar que requiere ayuda terapéutica. A ciertas mujeres les ocurre lo mismo, que habiendo participado satisfactoriamente de una vida amorosa y sexual heterosexual, se les despierta el deseo homosexual latente en su inconsciente y puede suponerle un cambio de orientación en su elección de objeto, inclinarse por una bisexualidad manifiesta o declinarse por una elección homosexual de objeto. 



domingo, 15 de marzo de 2020

RESPUESTAS EMOCIONALES A LA CRISIS DEL CORONAVIRUS ( Sobre un estudio de 197 personas analizadas en los primeros diez días )



En los últimos diez días, se ha desencadenado la crisis aguda del temor al contagio del coronavirus. He atendido cerca de doscientas personas entre pacientes, amigos y personas que me consultaron. Las respuestas emocionales no han sido tan variadas y hasta el día de hoy puedo resumirlas en miedo, temor, ansiedad, angustia ante la incertidumbre, fantasías catastrofistas de muerte y fin del mundo, ruina económica. 
Vamos a analizar dichas reacciones emocionales con el instrumento de lectura del psicoanálisis. 
El miedo es la respuesta emocional a un peligro. En este caso, el miedo es real, ya que según las noticias es un virus peligroso, que sin embargo  afecta a personas que tienen el sistema inmune deprimido o ligeramente deprimido y con otras patologías asociadas. El hecho de conocer el factor externo del miedo, nos puede provocar angustia, que seria la respuesta emocional expectante ante el elemento externo peligroso. El hecho de que sintamos angustia, nos libra de padecer un síndrome o trastorno de la personalidad postraumático y así mismo, la angustia nos protege de padecer la reacción descontrolada y emocional, con pérdida del autocontrol que produciría el pánico. 
Nuestro aparato psíquico, está regido por nuestros deseos inconscientes, los cuales, como ya explicó Freud, se sirven de los restos diurnos, de la realidad, de las fuentes, de la situación y excitaciones externas para poder manifestarse. En este caso, las fuentes externas causantes de la excitación de nuestro psiquismo y que puede producir miedo, ansiedad o angustia son propicias para la estimulación de la imaginación haciendo que cada persona tenga una respuesta emocional o afectiva parecida o distinta.

Nos encontramos con personas que no están desarrollando miedo y otras que si. He analizado a personas que la incertidumbre no les genera angustia y a otra sí. Así mismo he analizado a personas con fantasías catastrofistas de muerte, tanto personal como ajena y otras que ni se les ha pasado por la mente la idea de muerte. 
Parece ser que cada psiquismo, según lo que cada uno imagina o dependiendo de la grandeza de la imaginación, la respuesta emocional es una u otra. 
Freud habla de estados depresivos en las personas. Las personas que entrevisté con estado de ánimo depresivo anterior a la crisis del coronavirus, son las que mas han desarrollado la fantasía de muerte y catástrofe mundial, donde toda la población humana moría. Las personas no depresivas, no tuvieron semejantes fantasías. Por lo tanto, el estado de ánimo depresivo contribuye a la aparición o no del temor a la muerte. 

Cuando el sentimiento es de muerte propia es claramente un sentimiento melancólico, que ya indica que esta persona actualmente, puede estar incubando o ya tiene una depresión de fondo. 
Y las fantasías de aniquilación de la humanidad, es un reflejo de los celos futuros, provocados por que una vez que muramos, la humanidad seguirá existiendo, sin nosotros. Algo que nadie tolera y a todos de manera inconsciente, nos gustaría que con nosotros terminara el mundo, ya que nadie se quiere morir y a todos nos gustaría ser eternos. 
Y por último, varias personas tuvieron pensamientos de fracaso económico. Es cierto que la situación producirá trastornos económicos en muchas personas que no podrán solucionar y tendrán que cerrar algún negocio pero hay otras que también utilizarán como justificación para cerrarlo ante esta situación social, sobre todo si el negocio no les iba bien anteriormente a la crisis del coronavirus.

Este es el resumen del análisis que he podido llevar a cabo en los últimos diez días. Voy a estudiar la próxima semana las consecuencias psíquicas que la situación social sigue provocando en esta muestra de personas por mí analizadas. Como consejo, no se fíen mucho de lo que sienten porque me hablado con varias personas que han contraído el virus y están totalmente asintomáticas, lo cual llama poderosamente la atención. Tienen ligeros síntomas gripales pero nada que pudiera poner en peligro sus vidas. 

domingo, 2 de febrero de 2020

Análisis inconsciente de por qué tenemos baja la autoestima

La autoestima, es una expresión de la magnitud de nuestro YO. Todo lo que una persona posee o logra, supone un residuo del sentimiento infantil de omnipotencia confirmado por la experiencia infantil, donde todo logro alabado por las personas cercanas ( familia, amigos, profesores ) hacen que el niño tenga mas autoestima. Estos logros de adulto, recuerdan y refuerzan los sentimientos de autoestima infantil y hacen que la autoestima del adulto crezca. Hay por lo tanto una relación íntima inconscientes entre el sentimiento de baja autoestima del niño y del adulto. Es lo mismo que decir que un adulto con baja autoestima no deja de ser un niño que no ha madurado en dicho sentimiento.

Debemos prestar atención a los instintos sexuales que se manifiestan en la sexualidad y también en el amor. Normalmente, de adultos buscamos gustar, sentirnos mirados, deseados, bien por nuestros atributos personales y también por los intelectuales. Es sabido por todos que las redes sociales aumentan la autoestima cuando el número de likes aumentan cuando subimos una imagen o alguna actividad de la que nos sentimos orgullosos.
Lo mismo sucede con el amor. El duplo: amar/ser amado. El ser amado aumenta la autoestima y el no serlo, la baja o la disminuye.
La posición pasiva frente al amor- ser amado- es una antigua reminiscencia de la primera opción amorosa del niño. La posición frente a la madre que nos ama siempre es en posición pasiva. Somos amados por la madre y eso aumenta la autoestima. De hecho cuando la vivencia del niño no es así, crece con un sentimiento de baja autoestima o de inferioridad. 
Debemos prestar importancia al capítulo de los celos, en especial los que el niño siente y experimenta hacia la pareja de los padres y también hacia la figura de los hermanos. La aparición de los hermanos, el descubrimiento de que los padres tienen relaciones, suelen ser motivos para despertar los celos y los celos siempre producen una disminución de la autoestima y avivan el sentimiento de inferioridad. 

Encontramos también a personas que dicen no haber sido amados por sus padres. Si esto hubiera sido así, no estarían vivos al día de hoy porque una madre que no quiere a un hijo, este tiene muchas posibilidades de morirse. Por lo tanto si un niño sobre vive es porque alguien hizo para que viviese, es decir, tuvo que ser amado para poder sobrevivir al inicio de su etapa natal. Y como hemos dicho, el sentimiento de no ser queridos por los padres también es una respuesta inconsciente a un sentimiento de celos hacia los hermanos o hacia la relación de los propios padres.  Una decepción con los padres ( se regañado, cacheteado, negado ) puede el niño sentirlo como una ofensa narcisista y transformarlo en: mis padres no me quieren porque me regañan o porque me pegan.

Para el adulto, el ser amado, pues constituye el fin y la máxima satisfacción para su autoestima. Por el contrario, sabemos que amar no aumenta la autoestima, sino que puede llegar a disminuirla porque la persona enamorada o el que ama, es humilde porque algo pierde. El que ama pierde, por decirlo así, una parte de su narcisismo y sólo puede compensarla con ser amado.
Por lo tanto, la autoestima guarda una relación directa con la participación en el amor. 
La percepción de no poder, es decir, la impotencia, la imposibilidad de amar debido a perturbaciones del estado de ánimo, disminuye extraordinariamente la autoestima. Y esta es una de las causas del sentimiento de inferioridad.

El amor en sí como anhelo y como privación, disminuye la autoestima mientras que ser amado, la intensifica de nuevo. 

Los pilares sobre los cuales reposa la autoestima son:
-       Sobre una autoestima primaria, el residuo del narcisismo infantil, es decir, cuando los padres alimentan la autoestima del niño felicitándole y alabándole por sus logros.
-       Sobre el sentimiento de omnipotencia confirmado por la experiencia diaria en el logro de objetivos, seria lo mismo que el cumplimiento de un ideal, es decir, lograr una carrera, un objetivo deportivo, un mejor puesto de trabajo etc.
-       Sobre la satisfacción de la libido sobre una persona. Amar y ser amado. No olvidando que amamos todo  aquello que posee la perfección que le falta a nuestro yo para sentirnos completos, de ahí que la dupla amante/amado nos hace sentirnos mas fuertes y poderosos, con mejor autoestima.

¿Cómo subir la autoestima? Para subir la autoestima hay que hacer un análisis de los pilares comentados anteriormente, pues sobre dichos pilares se sustenta la autoestima. Si una persona falla en uno o varios de ellos, necesita analizar las causas inconscientes que le han llevado a ello.


domingo, 22 de diciembre de 2019

AVANCES EN EL CONOCIMIENTO Y TRATAMIENTO DE LA DEPRESION

Toda depresión tiene un comienzo, un desarrollo y una aparición. Sentirse triste es normal pero el sentimiento de tristeza, cuando se alarga en el tiempo, comienza a haber una pérdida de interés por hábitos que antes nos ilusionaban, apatía, melancolía por cosas pasadas, sentimiento catastrofista con respecto al futuro, llanto, cansancio, alteración de sueño, inquietud, malestar general sin saber las causas exactas, son síntomas de depresión. Su aparición, así como el efecto extraño de no poder controlar dicho estado anímico junto a una dificultad para abordar el día a día, hacen pensar que algo se instaló en la mente, en el psiquismo que ha determinado nuestra forma de actuar con diferencia a lo que anteriormente éramos o pensábamos. 
Según los estudios que llevo realizando desde hace mas de veinte años, he comprobado tanto en adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos que todos pasaron por un momento de sus vidas, donde aconteció una pérdida. Las pérdidas para el ser humano pueden ser varias, desde perder a un ser querido, una amistad, una pareja, un trabajo, un país, una etapa de la vida, etc, y dejan un vacío emocional que la persona no siempre lograr compensar con otras ganancias. Hay situaciones de pérdidas que son irreparables (como la muerte de los padres, de un hijo tempranamente, de un hermano por enfermedad …) y el vacío emocional deja una huella, una tristeza crónica donde la persona no sólo descubre la muerte, sino que puede visualizar su futura muerte. De manera que hay algo en el depresivo que no solamente llora por la perdida de lo querido, sino que llora por lo que mas quiere: así mismo. Las pérdidas que vamos teniendo a lo largo de la vida, nos van anunciando la gran pérdida que somos nosotros mismos, siendo así que la persona depresiva abandona en cierto modo el deseo de vivir porque sabe que va a morir. El psicoanálisis de Freud, nos dice que el aparato psíquico está conformado a través de complejos mecanismo de defensa para negar nuestra mortalidad, siendo así que la percepción de muerte siempre es ajena a uno mismo. Vemos la muerte como algo ajeno, es decir, se mueren los otros pero no yo. Hasta que las circunstancias vitales de la vida, nos traen pérdida cercanas y justo ahí es donde esa pérdida nos “toca el alma” Estamos en el mismo camino que otros y tarde o temprano, nos llegará. En el trastorno depresivo, hay una alteración química cerebral como consecuencia de la descompensación que nuestro psiquismo ha provocado sobre lo orgánico. Sabemos que las emociones son capaces de interactuar sobre el sistema cardiorespiratorio (taquicardias, agitación respiratoria ) digestivo (diarreas, estreñimiento ) genito urinario (impotencia, falta de orgasmo ) y también neurológico.
Debemos prestar atención y reponer los valores químicos a sus valores normales (uso de medicación temporalmente cuando el trastorno es severo) y mediante la técnica psicoanalítica, analizar la perdida de deseo junto a la pérdida o pérdidas que la persona no ha logrado elaborar. Ante los primeros síntomas depresivos, se recomienda comenzar con un psicoanálisis de la pérdida acontecida para la persona. Normalmente las personas dicen ser fuertes para superarlo, sin embargo, el ser humano es triste por naturaleza y algo del final se le anuncia con frecuencia en la vida. De eso se trataría la terapia de la depresión con psicoanálisis, enseñarle a vivir aun sabiendo que va a morir.