martes, 9 de abril de 2019

PARA QUÉ SIRVE EL MIEDO

Puede sonar llamativo, sin embargo, las emociones, los sentimientos tienen la mayoría de las veces  un sentido, una dirección, un objetivo. Todo lo que acontece en el aparato psíquico es producto de algo y por algo y el miedo, es una de las emociones humanas que nos acompaña durante toda nuestra existencia.
Si tuviéramos que clasificar el miedo, lo pondríamos dentro de dos categorías. Una de ellas, es el miedo real, es decir, ante una situación de riesgo, ante un peligro, sentimos miedo real, temor a perder la vida. Y la otra categoría es el miedo “neurótico”, es decir, no hay peligro real, nada que ponga en riesgo nuestra vida y sin embargo sentimos miedo. 
Vamos a centrarnos en este tipo de miedo. Prácticamente la totalidad de los miedos son neuróticos. ¿Y qué quiere decir miedo neurótico?  Es un miedo producto efecto de una reacción a una situación fantaseada o imaginada. Por ejemplo, un familiar querido se enferma y la persona comienza a fantasear que va a tener algo malo, se va a morir y comienza a sentir miedo. O ante un viaje, uno piensa que va a ocurrir un accidente y empieza a sentir miedo. 
Como podemos observar, la gran mayoría de las fantasías que tiene el ser humano con respecto a las cosas, es de carácter negativo. ¿Llamativo verdad? Que el ser humano tenga mas facilidad para fantasear con lo malo que con lo bueno. Esto tiene una explicación psicológica, de la cual hablaremos en concreto en otro artículo. Lo interesante es darse cuenta que el miedo neurótico es una reacción emocional ante algo que no ha sucedido pero la persona piensa ¿y si sucede? Este “y si” tan frecuente en los seres humanos es lo que dictamina la producción de la reacción emocional del miedo. Por lo tanto es un miedo imaginario ante algo que no existe pero ¿“y si sucede”? Luego cuando las situaciones finalizan el miedo desaparece pero hemos vivido bajo el fantasma del miedo, de vivir algo como real cuando era más una fantasía que un hecho real. 
El imaginario o la capacidad de imaginar es una cualidad humana con la que debemos lidiar, pues fantasear es algo que nos sucede inconscientemente sin que nos demos cuenta. Ante cualquier hecho que no comprendemos, que nos sucede, que no tenemos respuesta, la tendencia humana es a respondernos a nosotros mismos a través de la fantasía. Es decir, ante algo que no sabemos como va a evolucionar, nos imaginamos una respuesta. No siempre la respuesta es positiva, pues muchas personas tienen un carácter negativo, pesimista, depresivo que es lo que les hace fantasear de manera negativa. Por lo tanto, todo miedo irreal, neurótico, tiene que ver con la naturaleza depresiva o negativa de la persona. Merece la pena reflexionarlo. 

domingo, 17 de marzo de 2019

¿POR QUÉ LOS ADULTOS TIENEN SEXUALIDAD INFANTIL?

En primer lugar, definir que la sexualidad no es el sexo. El sexo, lo genital forma parte de la sexualidad pero no es exclusivamente la sexualidad. 
El psicoanálisis define la sexualidad  como el modo de relacionarnos con el mundo, con  los otros, desde el punto de vista sentimental y afectivo. En lo laboral, personal, familiar es donde se despliega y se manifiesta nuestra sexualidad.
Cuando tenemos problemas para relacionarnos con los OTROS, decimos que tenemos problemas sexuales, es decir, emociones, sentimientos puestos en juego que nos dificultan todas nuestras relaciones. 

Entendemos por sexualidad infantil, cuando nos relacionamos (de manera inconsciente) con  las personas como nos relacionamos con nuestros modelos familiares, es decir,  padres, hermanos, tíos, primos y abuelos.
 La familia es el primer modelo de sociedad. El padre representa a los hombres, la madre a las mujeres y los hermanos a los amigos y compañeros.

Nuestros padres nos trasmiten su sexualidad, es decir, copiamos su modelo de relacionarse y nos identificamos a su personalidad, pareciéndonos a ellos. De los padres heredamos sus miedos, inseguridades, fortalezas, su manera de amar, de odiar. 
Cuando los padres no nos enseñan a querer, no sabremos querer cuando salgamos al mundo. Si solo nos enseñan a odiar, odiaremos, es decir, reproducimos la sexualidad de los padres, su ideología.

El psicoanálisis nos demuestra que la familia son los primeros objetos de amor y de deseo. Habiendo fijaciones hacia ellos que nos dificultan de adulto las relaciones con los otros.

¿CÓMO PODEMOS SABER SI TENEMOS una fijación sexual u amorosa a nuestros padres y hermanos? En cualquier dificultad emocional se puede apreciar. Por ejemplo, cuando no logramos querer a nadie o no dejamos que nos quieran, es porque nuestro amor está fijado a una o varias personas de mi familia.
Cuando tenemos dificultades en las relaciones sexuales, que no funcionan o simplemente que las rechazamos es porque inconscientemente nuestro deseo sexual puede estar fijado a personas de nuestra familia y no lo sabemos.
 Podemos decir que toda inmadurez que mostramos en cualquier área de nuestra vida, son indicadores de una sexualidad infantil que no ha logrado madurar. 
Las peleas, los celos, los sometimientos amorosos, el dolor, la violencia, la envidia, etc, son manifestaciones desplazadas de sentimientos antiguos que hemos vivido con la familia, siendo así que de adultos, los desplazamos a personas o situaciones que de manera inconsciente me recuerdan a algo familiar conocido. Si no hemos madurado, nuestra sexualidad será infantil, nuestro trabajo infantil, nuestro amores infantiles, nuestro sexo infantil. Madurar es distinguir, es apreciar la diferencia con los otros, hechos sumamente difícil porque justamente nos acercamos a los otros si hallamos rasgos conocidos familiares en ellos. De ahí lo fácil que es confundir de manera inconsciente a una persona de la calle con algo familiar conocido y tratarlo familiarmente. 

domingo, 3 de marzo de 2019

EL COMPONENTE PSICOLÓGICO DEL DINERO


El dinero, tiene un componente de futuro, de manera que si no se tiene un destino, una idea de para qué una persona quiere ganar más, difícilmente lo hará pues nuestro principio de placer nos frenará con toda su potencia a la hora de llevar a cabo un esfuerzo “anti funcional” para dicho principio si no hay algo por lo cual se lleva a cabo dicho trabajo. 
La norma general es trabajar para el principio del placer económico. La suma de dinero que nos cuesta la vida es lo que nos lleva a producirlo. Estamos hablando de un nivel medio de producción de dinero. 
Las comparativas morales también influyen en su producción. Separaciones, celos entre hermanos, hostilidad y agresividad a compartir, suma una serie de obstáculos emocionales que dictaminados por nuestro principio del placer, detienen nuestro trabajo hasta el límite que consideramos justo y adecuado. Nadie trabajar ante situaciones que uno considera injustas o morales. Mujeres y hombres que tras separarse les une sentimientos hostiles que hacen del uso del dinero un arma para agredirse. Hombres y mujeres que por no despertar celos o envidias familiares, no producen mas de lo que podrían producir, para no sentir culpa moral. 
Se puede considerar hasta “una enfermedad mental” la incapacidad para producir dinero dentro del sistema capitalista. Trastornos en la personalidad, generalmente emocionales, “secuestran” la energía psíquica al sujeto y queda debilitado para afrontar situaciones de la realidad donde se pone en juego la competencia, la inteligencia y la capacidad de trabajo a la hora de generar y producir dinero.
Así mismo, podemos ver que a parte de ciertas emociones mentales, el dinero perturba al sujeto. Le hace ser avaricioso, tirano, sádico, egoísta aún creyendo que uno no puede serlo. Vemos que el dinero corrompe y es capaz de desviar conciencias morales hacia una inmoralidad que el uso del dinero produce. 
También tenemos la versión contraria, el dinero permite construir otras realidades sociales donde la generosidad, el altruismo y la bondad acompañan al uso del dinero.
Vemos que el dinero produce satisfacciones emocionales, de amor, odio, sadismo, masoquismo, narcisismo o egoísmo, etc.. y no se puede desligar su producción y su uso de una categoría emocional. De ahí lo necesario de analizar los aspectos emocionales que la producción del dinero induce al sujeto a sentir porque de manera inconsciente, una persona, un equipo, una empresa puede detener la producción de dinero para no tener que enfrentarse a la aparición de ciertas manifestaciones emocionales que de un modo u otro, perturbarían a nuestro yo.

domingo, 24 de febrero de 2019

NUESTRA MENTE REGULA LA POBREZA Y LA RIQUEZA



El dinero tiene un componente psíquico, es decir, su producción está determinada desde complejas constelaciones psicológicas. 
Cuando describimos el aparato psíquico – estructura de nuestra mente- comprobamos que su funcionamiento tiene un componente económico. Entendemos como economía psíquica el balance de energía dentro de nuestra psiquis, la cual es un sistema que regula la energía existente entre las tres partes que lo forman: la consciencia, el inconsciente y el preconsciente.

La conciencia sólo es un órgano perceptual de lo externo y lo interno. El inconsciente es el motor pulsional que genera la energía en estado bruto y debe ser “refinada” por nuestro preconsciente para que pueda usarse a nivel de la conciencia, que es quien dispone dicha energía para llevar a cabo las cosas que queremos realizar. Sería como el petróleo bruto que se encuentra en el inconsciente y debe ser refinado a gasolina para que nuestra conciencia se mueva y distribuya la energía en todos y cada uno de los procesos que durante el día debe llevar a cabo. 

Sin embargo, la cosa no es tan fácil  porque dicha energía está regulada a su vez por el llamado “principio de placer” término desarrollado por el Dr. Sigmund Freud en 1919-1920 y acuña ya cien años y los modernos ahora lo llaman “zona de confort”. 

Entendemos por principio del placer un sistema regulador de la energía psíquica de manera que tiende a que nuestro aparato psíquico se halle en un mínimo nivel, de manera que todo aquello que tiende a elevar dicha energía se considera anti funcional, es decir, estresante para nuestra psíquis, pues las subidas de tensiones emocionales (problemas, dificultades, exigencias de la realidad, exigencias internas…) desequilibran a nuestro “yo”. Dicho principio de placer tiende por lo tanto a que la energía dentro de la psiquis se halle dentro de unos niveles adecuados para nuestro equilibrio y todo aquello que eleve dicha energía lo viviremos como anti funcional, antieconómico porque produce malestar y perturbación en la conciencia. 

Quiero decir que nuestra tendencia siempre es a buscar el equilibrio dentro del sistema psíquico, por lo tanto, cuando algo nos estresa, nos provoca malestar,  tendemos a buscar la solución para restablecer el equilibrio energético dentro de nuestra psiquis.

La falta de dinero, por ejemplo, se considera anti funcional para la psiquis porque provoca un estado de tensión emocional para el sistema, ya que desequilibra a nuestro “yo”. Este desequilibrio, activa al sistema de lograr el equilibrio y supondría la adquisición o logro del mismo para dejar de sentir dicha tensión emocional.
Si las cosas fueran así de simple, nuestra psicología del dinero no sería tan complicada, pues el sistema del placer/displacer, malestar/bienestar está regulado por la parte preconsciente, también denominada censura y moral y por otra instancia que denominamos “super yo”, conciencia moral o juez interior. Desde esta instancia también se regula la tensión económica del principio del placer. (continuará)

martes, 18 de diciembre de 2018

El psicoanálisis, una alternativa a la psicologia conductista

La psicología conductual, también llamadas terapia de la sugestión, se basan ensugestionar la parte consciente de la personalidad para lograr un “reforzamiento” de lo que podríamos llamar nuestro “yo consciente”. Sin embargo, este tipo de terapia nologra modificaciones en los patrones de la conducta porque sugestionando nuestro yo, no modificamos su base o estructura, de manera que una sugestión o reforzamiento positivo, según pasan los días, se va desvaneciendo hasta desaparecer completamente.

    La psicología conductista, utiliza términos que proviene del psicoanálisis, ciencia que viene ocupándose del estudio de la mente desde el año 1900. Siendo desde entonces la base de donde han nacido pseudo interpretaciones desviadas de lo que es el método psicoanalítico (coaching, psicología conductual, hipnosis, etc. Dicho método,
estudia la parte inconsciente de la personalidad, entendiendo por ella, aquel lugar donde se hallan los recuerdos, la infancia, la base del lenguaje, la educación recibida, los sentimientos infantiles, los instintos y los deseos.


El método psicoanalítico puede lograr modificaciones en la estructura básica de la persona ya que trabaja con la estructura del lenguaje, que es lo que nos forma como seres humanos. Son las frases, los pensamientos lo que determinan nuestra forma de pensar y por lo tanto de actuar. La ideología transmitida por la familia, la educación y el estado, cuando nacemos y nos desarrollamos hace que pensemos según modelos ideológicos establecidos.

Ocurre que el ser humano a parte de ideología, también piensa y no siempre lo que uno piensa coincide con la ideología que le implantaron. De este choque entre lo ideológico y lo que pensamos por nosotros mismos, se producen los desequilibrios en nuestra personalidad. El psicoanálisis es una técnica que logra reajustar esa doble combinación a través de modificar, corregir, implantar y desarrollar otros modelos de pensamientos estructurado con la técnica del lenguaje que maneja el psicoanálisis, pudiendo producir modificaciones en la personalidad. Una base que no se trabaja no puede transformar nada.

El acceso a la parte inconsciente de la personalidad está cerrado por lo que llamamos el preconsciente o censura. En los sueños podemos ver cómo la censura ejercita su dominio, transformando los deseos inconscientes en sueños ilógicos y sin sentido la
mayoría de las veces. La llave de acceso a la parte inconsciente de la personalidad tiene su ojo de cerradura en el conocimiento de la estructura de la mente. Hoy día podemos rediseñar una personalidad a nuestro gusto siempre y cuando la persona esté dispuesta ello. Es una técnica no invasiva, respetuosa con la persona y de una eficacia máxima a la hora de reforzar la personalidad no desde la conciencia, sino desde la parte inconsciente de la personalidad.