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domingo, 21 de julio de 2019

¿ES MEJOR VIVIR EN LA IGNORANCIA?

Numerosas personas, frente a la existencia de problemas o dificultades en su vida, prefieren no saber el origen o la causa de los mismos. Justifican su respuesta que es mejor no saber o vivir en la ignorancia, llegando a decir que se es mas feliz sabiendo menos. 
Sin embargo, la amargura, el malestar, la tristeza, la baja autoestima y un sinfín de numerosos trastornos de la personalidad son debidos a que las personas desconocen que las causas productoras de sus dificultades o problemas, se han originado en su interior, debido a un conflicto entre la parte consciente e inconsciente de su personalidad. 
Dicho desconocimiento es lo que hace que nuestro YO se desestabilice, volviendo a su equilibrio cuando la naturaleza de las dificultades, quedan esclarecidas. 
Lo interesante es que vivimos en 2019 y todavía las personas desconocen el funcionamiento de su propia mente, no saben comprender sus contradicciones, enferman mentalmente por la falta del manejo de sus procesos psíquicos y aún los “supuestos” especialistas de la salud, llegan a ser también unos desconocedores de su propia estructura mental. Ciegos tratando de guiar a otros ciegos.
Un sistema que se desmorona por la existencia cada vez mayor de problemas mentales, no es un sistema muy productivo. 
Nos preguntamos que hasta donde va a ser capaz de aguantar un sistema donde las personas ( lo estamos comprobando en la nueva generación de veinteañeros ) cada día se desestabilizan antes y con mayor facilidad. 
Seguimos pensando que es una cuestión orgánica que se va a curar con medicación y que nuestro YO va a saber reordenarse sin conocer el funcionamiento de aquello con lo cual entra en contradicción y lo desestabiliza?
Evidentemente no va a ser así. La negación de la existencia de un conflicto permanente entre las dos partes de la personalidad (consciente e inconsciente) sigue siendo actualmente la causa por la cual las personas se desestabilizan con mayor rapidez. O aceptamos que desconocemos el funcionamiento de nuestro psiquismo o seremos víctimas de dicho desconocimiento. 
La personalidad, con los cambios externos, familiares y vitales tiende a desordenarse y a desestabilizarse. Toda persona con el paso de los años tiene cuestiones que se le van quedando enraizadas y no logran desprenderse de las mismas, haciendo que pierdan poco a poco una energía vital que le van volviendo cada vez más débil e inútiles. 
Quizás, poderes externos mas grandes a nosotros mismos evitan un sistema social mas sano para que perdure la enfermedad como mecanismo de regulación de la vida. 
A pesar del desconocimiento, las personas viven infelices, inconformes, angustiadas y tratando de encontrar sentido a lo  que con el paso de los años se va perdiendo: el sentido de la vida

domingo, 10 de abril de 2016

¿POR QUÉ SE ME REPITEN LAS COSAS?

El psicoanálisis observa en personas normales, sin síntomas neuróticos, la impresión de un destino que les persigue como una influencia demoniaca que dirige su vida. El psicoanálisis con sus estudios, considera que desde un principio tal destino, ha sido preparado de manera inconsciente por la propia persona y determinado por influencia tempranas infantiles. La manera obsesiva de su repetición no de diferencia de la repetición del obsesivo, aunque estas personas no hayan nunca ofrecido señales de conflictos neuróticos con aparición de síntomas. Todos conocemos personas que siempre son despedidas de su puesto de trabajo de manera frecuente, mujeres y hombres en los que toda amistas termina en traición por parte del amigo, personas que repiten en su dia el hecho de poner por encima de ellos, esto es, dar poder a alguien para luego derrocarle y elegir a otra. Hombres a los cuales todas las mujeres con las que están acaban siéndoles infieles o mujeres a las cuales siempre las someten sus parejas. Desde fuera observamos este “perpetuo retorno de lo mismo” pero desde el psicoanálisis descubrimos que la persona participa de manera activa sin darse cuenta de ello en la repetición de los mismos actos.

Nos puede sorprender sin embargo sucesos donde la persona parece hallarse fuera de toda influencia en lo que le sucede y que pasa una y otra vez pasivamente por la repetición del mismo destino. El caso de una mujer que casada tres veces, vio al poco tiempo y sucesivamente enfermar a sus tres maridos y que tuvo que cuidarlos hasta su muerte. Estos datos que observamos en el destino de las personas y de sus conductas, nos ha hecho descubrir en la vida inconsciente de las personas que existe una obsesión en todos nosotros de repetición que vas mas allá de la propia razón y de la conciencia. La obsesión por repetición que observamos en los juegos de los niños y el placer que ello les conlleva, implica que tras todo acto repetitivo, hay un placer sumado a ello. Nos surgen entonces preguntas sobre cómo puede ser que nos guste repetir un fracaso, una pérdida de un trabajo, una infidelidad por parte de la persona amada.? La respuesta está en que tras una conducta repetitiva, hay una satisfacción de un deseo sexual infantil reprimido en lo inconsciente. (CONTINUARA)

domingo, 27 de diciembre de 2015

DESARROLLO PERSONAL CON PSICOANALISIS AUTOESTIMA Y CONFIANZA

Un adulto es mas complicado que un niño pero en el fondo, el registro de la satisfacción es el mismo.

Si algo percibe el psicoanálisis, es la relación problemática que la persona tiene consigo misma.
Y de esta relación, del modo en que nos relacionamos con nosotros mismos, podemos encontrar el sentido de todos nuestros síntomas, tanto en el amor, en la familia, como en la empresa.

El rechazo así mismo, en este sentido es lo que le plantea al sujeto un problema.

IMPORTANTE.  Lo que nos cuesta asumir es que lo que nos pasa está producido por nuestros modos de relacionarnos.

¿Y porqué?

Rechazamos lo que no queremos saber de nosotros mismos. Que hay un otro de mi con quien hablo, discuto, me peleo, me obliga a hacer cosas que no quiero, me hace dudar, me hace amar, me hace triunfar, me hace fracasar, me hace vivir, enfermar y hasta morir.  Porque por todos es sabido las tendencias destructivas que hemos experimentado en nuestro ser.

De dónde viene esa fuerza contradictoria que unos días nos hace sentirnos grandes y a otro día minúsculos.?
Me levanto alegre y un rato después siento una tristeza y apatía  y esto ya  me desequilibra el día.

Por que nos invaden recuerdos de antaño, imágenes dolorosas o felices que nos embargan en una extraña melancolía.

El estado anímico es el resultado de un pacto entre nuestra conciencia y la parte inconsciente de la personalidad.

Todo aquello que nos viene a la conciencia, diremos que es inconsciente, porque de algún lugar tiene que venir las palabras, los sentimientos, los afectos, los recuerdos.

Ya nos decía Freud en  Psicología de los Procesos Oníricos que la conciencia es un órgano doblemente perceptual. Percibe estímulos del exterior y también del interior.
Tanto es así que frente al exterior podemos huir pero podemos escapar de nuestras percepciones internas.?

No existe huida de uno mismo. Cuanto mas huyes de ti, con mas fuerza te persigues.
Nuestro Yo goza de un equilibrio. Cuando algo tiende a desequilibrarlo, el Yo busca su equilibrio.

Frente a lo que percibo del exterior, se producen en nostros respuestas internas. Y entre lo interno y pasar a la acción, hay un mecanismo de censura que modaliza, regula, transforma nuestros sentimientos, afectos y deseos para hacerlos “inofensivos”.

La tendencia de “nuestro aparato psíquico” es mantenerse en un nivel tal de energía que no provoque displacer alguno. Tanto es así que cuando algo lo perturba, busca aminorar esa tensión para volver a un estado de placer o de tranquilidad.

Placer harto contradictorio porque si la tendencia de nuestra psiquis es a la quietud, si algo no lo inquietara, no habría progresos en nuestra vida personal.

Esta es la causa por la cual, todo aquello que nos provoca malestar, desde el psicoanálisis puede convertirse en energía para progresar, siempre y cuando tengamos el instrumento adecuado para lograrlo.

¿ De qué instrumento estamos hablando entonces? Hablamos del instrumento psicoanalítico, un método para conocer e interpretar el sentido no solo de las acciones humanas ajenas, sino de las propias.

Método que nos permite al conocer el sentido de actuación de lo psíquico, permite su transformación.
Solo conociendo el sentido de las acciones humanas, puedo intervenir sobre las mismas.

Nuestro método consiste en de-construir para construir. Los problemas son una construcción. Lo que empieza por un enfado acaba en fuerte discusión. Días después la agresividad reprimida nos lleva a actuar, atentar contra la vida del otro, contra mi vida. Se ha construido algo. Para cambiarlo, habrá que de-construir y luego construir a través de otras frases, otros sentimientos.


Para ello, tengo que manejar, y entender el lenguaje inconsciente que aparece en la conciencia y que se manifiesta mediante errores, lapsus, equivocaciones, agresividad, celos, envidia, tristeza, amor, odio, deseo.

Nueve de cada diez problemas entre las personas son producidas por los celos o la envidia. Cada vez que nos sentimos menos para los otros, entramos en el campo de los celos o de la envidia, que son una de las causas de la producción de agresividad.





lunes, 10 de marzo de 2014

HERRAMIENTAS PARA SER FELIZ. El triunfo de un fracaso.

El método psicoanalítico viene a mostrar que toda acción, toda consecución, todo no logro está determinado por la estructura de nuestros deseos inconscientes. Esto quiere decir que lo que para la conciencia puede no tener sentido, si lo tiene para nuestro inconsciente. ¿Existe el fracaso?. Para la conciencia si, pero no para el inconsciente. Toda acción, todo acto, toda consecución humana siempre se lleva a cabo para algo o para alguien. Fuera de esto, no hay realización ni acto humano, lo que viene a decir que nuestras acciones están determinadas desde de la estructura de nuestros deseos inconscientes. La palabra fracaso debe ser tomada como un trabajo finalizado y con el método psicoanalítico podemos ir reconstruyendo los elementos que se hizo y las herramientas que se pusieron a favor de la construcción de dicho trabajo finalizado. Freud nos dice que desde el sueño relatado- materia prima con la cual trabaja el psicoanalista- reconstruyo con los instrumentos teóricos del psicoanálisis,  el deseo inconsciente que para satisfacerse, dio lugar a la aparición del sueño soñado y del sueño relatado, deseo inconsciente que aparece deformado, desplazado y condensado y que sin los instrumentos teóricos del psicoanálisis, haríamos una lectura ingenua del sueño pero no psicoanalítica. Si esto lo llevamos a un hecho acontecido en nuestra vida,  donde consideramos que hemos fracasado, nuestra materia prima sería “el fracaso contado” y con los instrumentos de lecturas del psicoanálisis, somos capaces de llegar al deseo inconsciente que se ha satisfecho en dicho fracaso. El fracaso suele venir con tarjeta de presentación, es decir, viene dedicado a alguien. Y si no, se fracasa para algo. Fracasar para alguien también es una manifestación latente de un deseo sádico contra alguien. Los fracasos puede ser para la mama, el papa, la novia, el novio, el hermano, el amigo. Por regla general, los fracasos se los dedicamos inconscientemente a los seres queridos. En un segundo lugar cuando no es así, el fracaso lo dedicamos a nosotros mismos, es decir, a nuestros deseos masoquistas, donde la persona, cuando su intolerancia al triunfo está tocada por cuestiones morales o religiosas, el fracaso es alimento para una tendencia masoquista redentora. Se fracasa también para calmar el espíritu, para calmar la culpa. No se puede por tanto entender el fracaso sin tener en cuenta la existencia de nuestros deseos sádicos y masoquistas. De manera que analizado así, el fracaso siempre es el triunfo de nuestros deseos sádicos y masoquistas.

domingo, 23 de febrero de 2014

HERRAMIENTAS PARA SER FELIZ. LA AUTOESTIMA

Si pudiéramos englobar tres apartados que sumados hacen a la felicidad de una persona, hablaríamos del logro narcisista, del logro del amor y del logro social.
El logro narcisista, hace a la felicidad que experimentamos cuando un saber, un conocimiento o un goce nos toca nuestra alma y sentimos haber experimentado un cambio que de algo nos libera. Este alivio que experimentamos, que nos hace respirar en profundidad tiene relación con la liberación que en todo ser humano produce el propio crecimiento.
El logro del amor, se produce cuando el binomio, amar  y ser amado se articulan y funcionan recíprocamente.
Los logros sociales son consecuciones, éxitos que nos colocan frente a los otros en una posición admirada.
Todos estos logros guardan relación con un sentimiento muy común en el ser humano y que es la autoestima, la autoconfianza o su contrario, la falta de seguridad en sí mismo.
Cuando nos falta el logro narcisista, el amor o lo social, sentimos que dichas carencias son producto de la falta de seguridad en nosotros mismos. No creemos en nosotros, no nos consideramos merecedores de dichos logros porque algo nos retiene, algo nos dice que no podemos, que no seremos capaces de ello.
Analizando el término falta de seguridad en uno mismo, podemos darle una vuelta para tratar de entender que la persona que dice sentirlo así misma se denigra, se rebaja, se trata mal, no se considera merecedora, se critica, por lo tanto, al inseguro no es que le falte seguridad, le sobra seguridad y su seguridad es creer que no es capaz. Nuestro amigo el inconsciente, no juzga, no calcula, sólo le interesa manifestarse, mostrarse y cierto es que tras una “falta de seguridad en un mismo”, se esconde una “gran seguridad en la inseguridad ”, por lo tanto, para el inconsciente, la seguridad como la falta de seguridad es  una manifestación de sus deseos. Tras la inseguridad se esconde un no puedo, no soy capaz, no soy merecedor. Es decir, una cortina de humo. ¿De qué se esconde el inseguro? ¿Quizás de su potencial? ¿De un temor a tener que modificarse? ¿De tener algo que abandonar? El discurso, el decir del inseguro en su hablar, muestra de lo que se esconde y es aquello de lo que dice querer o desear. Frente al temor que me ocasiona la realización o consecución de mis deseos, se halla una excusa para no abandonar. Es decir, la falta de autoestima o de seguridad es una excusa frente a tres abandonos: para el logro narcisista, tengo que abandonar mi narcisismo infantil (creerme que lo se todo). Para el logro del amor y su reciprocidad tengo que abandonar el sentimiento de amor exclusivo de mi madre. Y para el logro social, debo abandonar lo único que me puede impedir ser social: la familia.

Y abandonar no es abandonar  a la madre o a la familia, sino a uno mismo, a las concepciones mentales que tiene sobre el amor de la madre o de la familia. La falta de confianza no deja de ser una confianza mental en la seguridad que me da la familia frente a lo social, en la confianza que me da la madre frente al amor de un hombre o de una mujer y la confianza que me da creer en mi mismo frente a la apertura de lo nuevo. Para tener autoestima, el psicoanálisis te enseña a ser otros pero sobre todo a no ser tu mismo.

lunes, 13 de enero de 2014

CÓMO SER FELIZ. HERRAMIENTAS PARA CONSEGUIRLO- introducción-

La felicidad puede considerarse un estado de placer duradero pero no continuo en diversos ámbitos de la vida. Mientras unos buscan la felicidad en el amor, otro la buscan en el trabajo, en la familia, en los amigos, en los proyectos. Hay algo de humano en el concepto de felicidad pero también hay un concepto ideológico tanto familiar, como social e individual que “obliga” a veces a una felicidad que no es del todo cierta. Las personas buscan “encontrarse” con ese algo que les falta, para que la sensación de vacío deje de producir angustia y malestar. La felicidad puede considerarse un equilibrio de varios afectos, sentimientos y deseos que se encuentran dentro de uno mismo, lo cual viene a mostrar que la falta de felicidad puede ser el desencuentro con lo que conscientemente no quiero encontrar. Siempre es fácil acusar a las personas que nos rodean de nuestra falta de felicidad y sin embargo, pocas veces cae la reflexión sobre uno mismo para darse cuenta que los obstáculos a “ser feliz” parten de la realidad interior. Cierto es que la realidad externa y las circunstancias de cada persona condicionan el modo de vivir, de amar, de disfrutar y hasta de sufrir pero es la falta de “instrumentos psíquicos, herramientas del alma” lo que hace que viviendo todos en la misma realidad, la realidad sea tan diferente para cada persona.  Admiramos a las personas que han escalado en la vida y han logrado sus objetivos. Hay ejemplos de superación, de trabajo que ponen en tela de juicio muchas de las actitudes humanas, ya que desde el punto de vista psicoanalítico, si una persona ha podido, otros pueden.

La primera inquietud a la cual deberíamos lanzarnos es al análisis de los factores internos que nos llevan a sentirnos atrapados en un laberinto donde muchas de nuestras situaciones en la vida se repiten una y otra vez, con una cadencia que nos llega a producir una frustración permanente. El sentimiento de “quiero pero no puedo” también podría darse la vuelta y ser un “puedo pero no quiero”. ¿Hasta dónde estaríamos dispuestos a cambiar para conseguir un mejor amor, un mejor trabajo, unas mejores relaciones sociales, una gran esperanza de vida? Desde la fantasía, todos afirman que quieren, sin embargo, el camino hacia la “supuesta felicidad” es un camino que supone cambios y dentro de los cambios, siempre hay abandonos, lejanías, apartarse de lo que no sirve, separarse de los recuerdos, enterrar  las viejas fotografías. Quiero ser feliz, quiero ser feliz pero ¿hasta dónde estaría dispuesto a cambiar para serlo? Y si no estoy dispuesto a todo, aunque sea un poco, algo también es algo. ( CONTINUARÁ )