jueves, 29 de marzo de 2012

¿ QUÉ ES EL DESDOBLAMIENTO DE LA PERSONALIDAD ? ( 1ª parte )

En 1940, Freud escribe el artículo: Escisión del “ yo” en el proceso de defensa, haciendo alusión a una manifestación del “ yo” ante situaciones de mucha presión o bajo la influencia de un trauma psíquico. Para explicarlo, nos pone el ejemplo del “yo” de un niño que se halla bajo el influjo de una exigencia instintiva poderosa que se halla acostumbrado a satisfacer y que súbitamente es asustado por una experiencia que le enseña que la continuación de esta satisfacción traerá consigo un peligro real casi intolerable. Debe entonces decidirse, o bien por reconocer el peligro real, darle la preferencia y renunciar a la satisfacción instintiva, o bien por negar la realidad y pretender convencerse de que no existe peligro, de modo que pueda seguir con su satisfacción. Así, hay un conflicto entre la exigencia del instinto y la prohibición por parte de la realidad. Pero en la práctica el niño no toma ninguno de estos caminos o mas bien sigue ambos simultáneamente, lo cual viene a ser lo mismo. Replica al conflicto con dos reacciones contrapuestas y las dos válidas y eficaces. Por un lado, con la ayuda de ciertos mecanismos rechaza la realidad y rehúsa aceptar cualquier prohibición; por otro lado, al mismo tiempo, reconoce el peligro de la realidad, considera el miedo a aquel peligro como un síntoma patológico e intenta, por consiguiente, despojarse de dicho temor. Hay que confesar que ésta es una solución muy ingeniosa. Las dos partes en disputa reciben lo suyo: al instinto se le permite seguir con su satisfacción y a la realidad se le muestra el respeto debido. Pero todo esto ha de ser pagado de un modo u otro, y este éxito se logra a cosa de un “ desgarrón del yo “ que nunca se cura, sino que se profundiza con el paso del tiempo. Las dos reacciones contrarias al conflicto persisten como el punto central de una escisión del “yo”.  ( continuará ) 

LOS SINTOMAS EN LA NEUROSIS OBSESIVA


Los síntomas de la neurosis obsesiva son, en general de dos géneros de tendencias opuestas. Son, en efecto, prohibiciones, medidas preventivas y penitencias, esto es, síntomas de naturaleza negativa; o, por el contrario, son satisfacciones sustitutivas simbólicamente disfrazadas muchas veces. De estos dos grupos, el mas antiguo es el grupo de síntomas negativos defensivos; pero, conforme va perdurando la enfermedad, van predominando las satisfacciones sustitutivas, que burlas toda defensa. La formación de síntomas alcanza un triunfo cuando consigue amalgamar la prohibición con la satisfacción de una manera tal que lo que originalmente fue un mandamiento defensivo o una prohibición adquiere también la significación de una satisfacción, a cuyo efecto se utilizan con frecuencia caminos de enlace extraordinariamente artificiosos. En los casos extremos consigue el enfermo que la mayor parte de sus síntomas sumen a su significación primitiva la completamente contraria, manifestándose así el poderío de la ambivalencia, la cual desempeña, un poderoso papel de extraordinaria importancia en la neurosis obsesiva. En los casos menos complicados, el síntoma es de dos tiempos, o sea, que el acto que ejecuta cierto mandamiento sigue inmediatamente otro que suprime o deshace lo hecho, aunque no llegue a realizar lo contrario. De esto, extraemos dos impresiones: primeramente que en la neurosis obsesiva se mantiene una lucha constante contra lo reprimido; lucha que va haciéndose cada vez mas desfavorable a las fuerzas represoras; y en segundo lugar que el yo y la ley moral del individuo toman una parte importantísima en la formación de síntomas. A diferencia con respecto a otras neurosis, la sexualidad genital resulta ser débil y muy poco resistente, de manera que cuando el yo inicia su defensa, se produce una regresión de la sexualidad genital a la fase anterior: la fase sádico-agresiva, que determina el complejo de síntomas agresivos propios de los obsesivos.
La regresión a estados anteriores de la personalidad, digamos que más jóvenes, son un mecanismo de defensa del yo frente a las exigencias de la libido de adulto, que pone al yo frente al compromiso de una organización genital mas madura. Digamos que el obsesivo, de lo que no quiere saber es de la reproducción, no tanto de la sexualidad, sino de su fisura: ¿qué es para el obsesivo un padre?

LA SEXUALIDAD DE LA MUJER ( 3ª parte )


La niña, en algún momento debe separarse de la madre para iniciar su sexualidad con la figura del padre. Tras descubrir su carencia de pene, sobre todo cuando se ha comparado con hermanos varones u otros compañeros de juego, surge un desprecio por la figura materna, a la cual responsabiliza de su inferioridad orgánica. Ante este descubrimiento, la niña puede evolucionar hacia una suspensión de toda su vida sexual,  hacia un obstinado deseo masculino de que le crezca un pene o hacia los primeros arranques de la feminidad definitiva.
En algún momento, la niña puede empezar a manifestar una actividad masturbatoria, en principio libre de fantasías. La intervención de la madre en la higiene corporal, produce una huella de recuerdo, donde los primeros estímulos sexuales de su zona genital son producidos por dichas manifestaciones de limpieza por parte de la madre. Hay un incentivo para el desarrollo de la masturbación clitoridiana, que suele ser reprendida duramente por la madre. Son muchos los ejemplos donde las niñas se masturban sin pudor, bien con la manos, frotando las piernas, con objetos puntiagudos o en juegos con otras amigas. La niña puede abandonar la masturbación o desarrollar una terca y desafiante persistencia masturbatoria que le abre la vía al desarrollo de la masculinidad, lo cual puede condicionar su desarrollo sexual hacia un goce clitoridiano masturbatorio mas que vaginal. La prohibición por parte de la madre, puede suponer un resentimiento hacia ella que interviene a favor de la separación de la misma. El mismo tema vuelve a activarse después de la pubertad, cuando la madre asume su debe de proteger la castidad de la hija. No olvidemos que la madre se opone de idéntica manera a la masturbación del varón, suministrándole también así a éste un poderoso motivo de rebelión.
Cuando la niña descubre frente al niño, la carencia de pene, no suele aceptar ni reconocer esta falta. Se puede aferrar a la expectativa de llegar a tener alguna vez un órgano parecido al del varón. La niña puede comenzar a considerar esta carencia como un infortunio personal que se refleja en la mujer adulta bajo el sentimiento de inferioridad. Frase como “ me siento inferior, no valgo para nada, no sirvo para mucho, no consigo lo que quiero, todo me sale mal, etc, “ son frases que muestran de manera inconsciente su decepción infantil por la carencia de pene. Una vez que ella se da cuenta que todas las mujeres son igual que ella, puede sucederle lo que le ocurre a muchas mujeres, que es desvalorizar a todas las mujeres y especialmente a su madre, con la que puede manifestarse agresivamente por haberla hecho incompleta. El final de esta primera fase de vinculación a la madre, emerge como el motivo mas poderosos para apartarse de ella, el reproche de no haberla dado a la niña, un órgano genital completo como el del varón.

martes, 28 de febrero de 2012

LA SEXUALIDAD DE LA MUJER ( 2ª parte )


El primer objeto amoroso del varón es la madre, ya que lo cuida, lo alimenta durante la crianza y sigue siendo su principal objeto de amor y deseo hasta que es reemplazado por otro similar a ella. También en la mujer la madre es el primer objeto. Al final del desarrollo de la niña, es preciso que el hombre-padre se haya convertido en el nuevo objeto amoroso, o sea, a medida que cambia de sexo, la mujer debe cambiar también el sexo del objeto. Vamos a estudiar los caminos de esta transformación que a veces queda incompleta y que posibilidades de evolución surgen en el curso de este desarrollo. La niña, ante la visión o el descubrimiento por accidente o casualmente de su diferencia sexual con respecto al niño varón, reconoce que a ella le falta algo que él tiene. Este sentimiento de carencia, se llama complejo de castración que cuando no se supera, la niña puede llegar a sentirse inferior con respecto al varón. Aunque la mayoría de las veces, la niña se rebela contra este sentimiento de inferioridad. De aquí, suelen partir tres caminos evolutivos. El primero puede conducir a apartarla de la sexualidad, ya que insatisfecha con su inferioridad puede repudiar el hecho de ser mujer. El segundo camino, se aferra a un sentimiento de masculinidad por que el pasa toda niña, conservando hasta una edad insospechada, la esperanza de que a pesar de todo, llegará a tener alguna vez un pene, convirtiéndose esta fantasía de llegar a ser un hombre durante largos periodos de su vida. Este complejo de masculinidad puede desembocar en una elección de objeto homosexual. El tercer camino es aquel donde la niña toma una actitud femenina normal, en la que toma al padre como objeto amoroso y sexual aunque luego tenga que renunciar al mismo.  Hemos de señalar que la fase de unión a la madre suele ser mas prolongada en la mujer que en el hombre. De hecho hemos estudiado que muchas mujeres, eligen marido de acuerdo al modelo del padre pero una vez casadas, repiten con el marido la mala relación que tenían con la madre. Se produce por regresión, ya que la relación con el padre se estructuró sobre la relación con la madre. Muchísimas mujeres reconocen que su periodo de madurez, tienen los mismos conflictos con su marido que los que tenían en su juventud con su madre. ( continuará )

sábado, 18 de febrero de 2012

LA SEXUALIDAD DE LA MUJER ( 1ª parte )


En el desarrollo sexual infantil, caracterizado por un Complejo de Edipo normal, hallamos a los niños afectuosamente ligados al progenitor del sexo opuesto, mientras que en sus relaciones con el del mismo sexo predomina la hostilidad. Para el niño, la madre es el primer objeto amoroso, continúa siéndolo y al volverse mas apasionados sus sentimientos por ella, así como al profundizar sus conocimientos de las relaciones entre el padre y la madre, el padre, se convierte por fuerza en su rival. Otra cosa sucede en la niña pequeña. También para ella el primer objeto fue la madre. ¿ Cómo halla entonces su camino hacia el padre? ¿ Cómo, cuándo y por qué se desliga de la madre? El desarrollo de la sexualidad femenina, es complicado por este cambio, pasar de la madre como objeto amoroso al padre. Sabemos que las mujeres dominadas por una fuerte vinculación con el padre, son numerosas y no necesitan por ello ser neuróticas. El psicoanálisis descubre la siguiente observación: cuando la vinculación con el padre ha sido particularmente intensa, siempre fue precedida por una fase de no menos intensa y apasionada vinculación exclusivamente materna. Salvo el cambio de objeto, la segunda fase apenas agregó un nuevo rasgo a la vida amorosa. La primitiva relación con la madre se había desarrollado de manera muy cuantiosa. Una segunda observación, nos indica que la duración de la vinculación con la madre suele ser hasta el cuarto o quinto año, coincidiendo con el primer florecimiento sexual. Sin embargo, muchas mujeres se quedan detenidas en la primitiva vinculación con la madre, sin alcanzar jamás una reorientación hacia el hombre. En esta fase, también para la niña, el padre no es mas que un molesto rival aunque nunca alcanza la violencia que alcanza en el varón.
La disposición bisexual postulada como una característica de la especie humana, es mucho mas patente en la mujer que en el hombre. Este cuenta con una sola zona sexual dominante, con un solo órgano sexual, mientras que la mujer tiene dos: la vagina, órgano femenino propiamente dicho y el clítoris, órgano análogo al pene masculino. La vagina, durante años es virtualmente inexistente, pues es una cavidad plegada y no suministra sensaciones durante la pubertad. Pero la genitalidad femenina gira alrededor del clítoris en la infancia. La vida sexual de la mujer se divide siempre en dos fases, la primera de las cuales es de carácter masculino, mientras que sólo la segunda es específicamente femenina. Así, el desarrollo femenino comprende dicho proceso de transición de una fase a la otra, algo que no ocurre en el hombre. Otra complicación se desprende del hecho de que la función del clítoris viril contínua en la mujer de forma muy variable. ( continuará )

LOS TRASTORNOS MENTALES: UN MECANISMO DE DEFENSA


Mis últimas investigaciones sobre los trastornos mentales en adolescentes y adultos, confirman que la enfermedad mental no viene desde el pasado, sino desde el futuro. Hasta ahora se había hecho mucho hincapié en analizar los hechos pasados relatados por el sujeto y relacionarlo con su dolencia actual. Había muchos cabos que no lograban atarse, entre ellos cómo el sujeto, siendo consciente de las circunstancias que podían haberlo enfermado, no lograba modificar la mayor parte de sus síntomas. El análisis de la infancia, permite establecer las bases de la personalidad, de manera que sobre la misma, se construirá la futura personalidad. Durante dicho proceso, la persona va pasando por etapas ante las cuales aparecen miedos, fantasías, inseguridades que pueden condicionar de manera inconsciente el desarrollo evolutivo del sujeto. Podemos afirmar que no es tanto la realidad lo que enferma a la persona, sino las fantasías sobre la futura realidad que tiene la persona. De hecho, la mayoría de los enfermos mentales o personas con trastornos, su vivencia de la realidad casi nunca coincide con la misma y sin embargo, hay un mundo interior de pensamientos, sentimientos que se hallan en relación más con las fantasías que con la realidad. Podríamos decir que las personas, enferman por fantasear demasiado. Y las fantasías tienen que ver con hechos o etapas de la vida que el sujeto sabe que tendrá que atravesar y que le producen algún tipo de miedo y de inseguridad. Tal es así que la enfermedad o el trastorno mental, seria una reacción a un hecho futuro que la persona fantasea que le sucederá y ante el cual, siente verdadero temor, miedo o inseguridad. El trastorno mental sería un modo de frenar o detener la llegada de dicho hecho futuro: enfermando no hay posibilidad de afrontar dicho hecho. Entonces, la enfermedad mental sería un mecanismo defensivo frente a algo que la persona no sabe cómo afrontar. Vamos a tratar de ir explicando la mayoría de los trastornos mentales desde esta perspectiva de hecho futuro, por ejemplo, el trastorno depresivo. ¿ Estamos seguros que una depresión puede acontecer por la aparición de un hecho doloroso o traumático? El hecho doloroso, por ejemplo, una muerte o una separación, sería un punto de arranque sobre el cual se añade el hecho futuro que verdaderamente perturba a la persona, es decir,  la sapiencia de la muerte de uno mismo. En la depresión se ha descubierto, que al dolor por la muerte de un ser querido, se le suma el dolor por la muerte futura de uno mismo, de manera que el depresivo, está triste porque sabe que se va a morir. En el hecho en sí de ver muerto a un ser querido, toma conciencia de su propia muerte venidera y justo ahí, enferma de tristeza y apatía. De manera consciente, él no sabe que se va a morir pero algo de él sabe que si va a morir. Y en la depresión, la persona se entrega a esa muerte venidera. Se da por muerto, su vida no tiene sentido, se despreocupa de los vivos. Es su manera de detener la vida al saberse muerto. En la depresión, la persona escenifica su futura muerte, siendo a la vez presencia y ausencia de la vida.

martes, 17 de enero de 2012

OBSESIONES Y FOBIAS. MECANISMO Y ETIOLOGIA ( 2º Parte )


Las obsesiones no dejan de ser un acto de defensa del yo contra ciertas ideas inconciliables inconscientes. Exige un esfuerzo de la voluntad para expulsar la idea o recuerdo penoso del campo de la conciencia. En otros casos, esta expulsión de la idea inconciliables se produce de un modo inconsciente, que no ha dejado huella alguna en la memoria del enfermo. Las fobias, se diferencias de las obsesiones en que el estado emocional acompañante, siempre es la angustia. Mientras que las obsesiones son múltiples y mas especializadas, en cambio las fobias, son mas bien monótonas y típicas. En las fobias, podemos distinguir dos grupos: fobias comunes, tales como miedo exagerado a aquellas cosas que todo el mundo teme algo, tales como la noche, la soledad, la muerte, la enfermedades, las serpientes, lo peligros en general, etc… y segundo, fobias ocasionales: angustia emergente en circunstancia especiales que no inspiran temor a las personas sanas, por ejemplo la agorofobia ( miedo a los espacios abiertos ). Es interesante observar, que estas últimas fobias no son obsesivas, como las obsesiones propias y las fobias comunes. El estado emotivo no surge en estos casos, sino en circunstancias especiales, que el enfermo evita cuidadosamente.
El mecanismo de las fobias, es totalmente diferente del de las obsesiones. No se trata ya de una sustitución, ni resulta posible descubrir una idea inconciliable sustituida. Sólo se encuentra un estado emotivo de angustia que por una especie de elección ha hecho resaltar todas las ideas susceptibles de llegar a ser objeto de una fobia. En los casos de agorofobia, se encuentra con frecuencia el recuerdo de un ataque de angustia y en realidad lo que el enfermo teme es la emergencia de tal ataque en aquellas circunstancias especiales en las que cree no poder escapar a él.
La angustia de este estado emotivo existente en el fondo de las fobias no se deriva de ningún recuerdo.¿Cual es el origen de esta potente condición del sistema nervioso? ( continuará )