Mostrando entradas con la etiqueta problemas personales depresion psicoanalisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta problemas personales depresion psicoanalisis. Mostrar todas las entradas

domingo, 30 de abril de 2017

¿POR QUE SENTIMOS CULPA?

La culpa mata, ya que el sentimiento de culpa es una respuesta de la conciencia moral y se corresponde con la voz de un Juez interior, de Dios, del padre o de la madre que todos llevamos dentro. Es la “voz de la conciencia” que llama a la reflexión cuando ciertos deseos inconscientes aparecen en la conciencia.
Para sentir culpa, una persona tiene que haber pensado, fantaseado o llevado a cabo un acto ilícito o alejado de la moral social o familiar. ¿Qué pensarían tus padres o la sociedad de ti si supieran que piensas o deseas hacer esto?
MUY IMPORTANTE. No hace falta llevar a cabo una acción amoral para sentirnos culpables. Con que solo aparezcan en la conciencia, ya es suficiente para sentir culpa.
Existen multitud de casos donde una persona, llevada por un penoso sentimiento de culpa, acababa padeciendo los efectos de un castigo que de manera inconsciente se imponía ella misma.
NO LO OLVIDES. La culpa es un sentimiento que produce gran malestar y no deja de ser una acusación o un señalamiento hacia nosotros mismos sobre algo de lo que pensamos, deseamos o fantaseamos es contrario a la moral social o familiar establecida.
Actos, pensamientos o deseos del orden del sadismo, masoquismo, infidelidad, deseos sexuales, egoísmo… producen culpa cuando aparecen en la conciencia.
¿Qué persona no ha tenido el deseo de ser infiel a su pareja? ¿Quién no ha deseado la muerte de un ser querido por rabia o  para poder  obtener un beneficio de ello:?
¿Quién no ha sentido el deseo de matar a alguien para liberarse de su presencia? ¿Qué hermano no deseó alguna vez ser hijo único por  celos hacia sus otros hermanos?

¿A cuantas personas estaríamos dispuestos a pisotear o a eliminar para adquirir un puesto mejor en lo social y laboral? ¿Cuántos hijos desearon la muerte de los padres para tener mas libertad?
Lo interesante es pensar que la culpa se produce por un deseo de interés o satisfacción personal aunque suponga un perjuicio para otros. Pero nuestro Juez interior será el encargado de juzgarnos en virtud de la amoralidad del deseo fantaseado o realizado.
MUY IMPORTANTE. Cuanta mayor es la culpa, mayor será la respuesta moral de nuestro Juez interior.
Sin embargo, la culpa es inconsciente, es decir, no todo el mundo llega a darse cuenta que está padeciendo las consecuencias de la culpa.
La culpa es un sentimiento penoso e insoportable para la conciencia. Si lo trasladamos al cristianismo, cuando una persona siente culpa, se confiesa y acepta la penitencia que se le impone para aminorar la culpa.
Los niños pequeños, cuando hacen algo malo y sienten culpa, no paran de incordiar hasta que reciben un castigo y lejos de sentirse mal, podemos observar que el castigo les calma.
La moral de cada persona es diferente hasta el punto que lo que a una persona le da culpa, a otra le da risa, todo depende del ambiente familiar y social donde nos hayan educado y de ciertas constelaciones psicológicas inconscientes.
MUY IMPORTANTE. Cuanto mas moralista haya sido nuestra educación, más rígido será nuestro Juez interior.
Frases como “nunca me puede ir bien”, “una persona como yo no puede ser feliz“, “no me merezco la felicidad”, “me esta bien empleado lo que me sucede por ser mala persona” “no me siento bien aunque me pasen cosas buenas” “a mi no me puede pasar nada bueno” “me ha tocado ser infeliz” “si este es mi destino, qué le voy a hacer”, etc...
Todas y cada una de estas frases indican la existencia de un sentimiento de culpa inconsciente.
Lo peligroso de la culpa es que llega a tiranizar la vida de las personas, de manera que se puede vivir sufriendo  solo para calmar la culpa inconsciente que sentimos.
MUY IMPORTANTE. Muchos de las circunstancias penosas que nos rodean en nuestra vida han sido construidas para calmar la culpa.
NO LO OLVIDES. Una persona bajo el sentimiento de culpa suele tener una vida sin placeres en aquella parte de su vida donde reine la culpa.
Hay que cuestionarnos que en esa parte de nuestra vida, donde falla algo, puede haber un sentimiento de culpa establecido sin que lo sepamos.
MUY IMPORTANTE. El Juez que nos juzga y condena y el verdugo que ejecuta la sentencia, son la misma persona, es decir, nosotros mismos.
NO LO OLVIDES. Podemos saber que nos hallamos bajo la tiranía de la culpa cuando algo nos va realmente mal en la vida y se mantiene en el tiempo. Tenemos que pensar que el malestar que vivimos está siendo el precio que estamos pagando para aminorar el penoso sentimiento de culpa. Si nos va mal en pareja, con el dinero, los amigos y hasta ciertas enfermedades orgánicas, inconscientemente se producen para calmar la culpa.
El ejercicio laboral suele estar afectado de nuestros problemas personales. Cuando una persona se siente implicada en algún hecho concreto de su vida (un divorcio, una pérdida, una muerte etc.) donde hay terceros afectados en relación a él, puede hacer aparición un sentimiento de culpabilidad que le lleva a emitir una serie de juicios, actitudes o comportamientos dañinos hacia su persona y hacia su trabajo, hasta que es despedido.
NO LO OLVIDES. Podemos medir la culpa según como nos va en la vida. Nos va mal, es porque sentimos mucha culpa. Si nos va regular hay algo de culpa y si nos va bien, no sentimos ni tenemos culpa.

CASO CLÍNICO. A.G.M. era un empresario que se hallaba casado desde hacia 20 años. Conoció a una mujer latina con la cual comenzó a vivir un apasionado romance. Pensó separarse justo en el momento en que a su mujer le diagnosticaron un carcinoma de mama. A pesar de todo, llevado por su pasión se separó. A los tres meses su mujer falleció. Aparentemente A.G.M. se hallaba feliz, liberado de su esposa y con su nueva pareja. Lo interesante del caso es que cometió dos errores graves en su empresa de manera que perdió en menos de siete meses casi cinco millones de euros. Arruinado y con un bajón emocional fue abandonado por su amante. Lejos de sentirse mal, A.G.M. se sintió profundamente aliviado. Llegó a decir que su egoísmo había precipitado la muerte de su mujer. Acosado por una terrible culpa, pagó su castigo: se empobreció y se quedó solo.
IMPORTANTE. Por último, las personas resignadas también tienen culpa. Y la calman actuando en contra de sí mismos, “me dejó mi pareja, “me despidieron”, “me accidenté”, “ya no puedo hacer nada”, “es mi destino”, “jamás seré feliz”, “dejé escapar mi última oportunidad”, “siempre estoy solo”, “no tengo amigos”, “nadie me quiere”, “solo puedo resignarme”.



miércoles, 19 de noviembre de 2014

INSEGURIDAD PERSONAL Y MIEDO MORAL

Freud en Inhibición, síntoma y angustia define la existencia de un miedo real y un miedo neurótico. La inseguridad, el temor a que nos suceda algo y el miedo a sucesos que pueden desequilibrarnos, entran dentro de la categoría de miedo neurótico. Los miedos reales son frente a situaciones reales donde lo que se pone en juego es la vida del sujeto. Salvo este tipo de situaciones, el resto de los miedos que conquistan al ser humano, son miedos neuróticos.
La inseguridad estaría considerada como una consecuencia directa del miedo neurótico, lo que quiere decir que es un miedo más a las fantasías catastrofistas que a peligros reales.
Dentro del miedo neurótico, hay una variante que es la llamada “miedo moral”, este miedo produce una inseguridad que es del orden de lo moral, es decir, la persona vive con la sensación de que “algo malo le va a pasar” o bien, “que va a perder lo que tiene” o “no se considera merecedor de lo que va logrando y puede perderlo”.
El llamado “miedo moral” es una respuesta a otro sentimiento inconsciente, que es el “sentimiento de culpabilidad”. La culpa, raras veces suelen sentirse de manera inconsciente y se manifiesta a través del miedo moral o neurótico o a través de la inseguridad. Esto quiere decir que la mayoría de los sentimientos de inseguridad o inferioridad, son una manifestación consciente del sentimiento de culpabilidad.
La culpa es un afecto o sentimiento “castigador”, donde la mayoría de las veces, la persona se reprocha haber actuado o pensado mal hacia algo o hacia alguien. No es necesario haber cometido un delito, una mala acción o haber blasfemado, con haberlo pensado o deseado, es suficiente para sentir el reproche hacia nosotros mismos bajo el sentimiento penoso de la culpa. La culpa hace a la persona merecedora de un castigo o al menos de una sanción. Cuando la sanción cae o el castigo se cumple, la culpa aminora o desaparece, encontrando la persona una paz consigo misma.
La inseguridad neurótica es la percepción sobre la conciencia del reproche o la necesidad de castigo para aminorar o calmar el sentimiento de culpa. Cuanto mayor es el miedo moral mayor es la sensación de que algo malo puede pasarnos, ya que sentimos el peso del yugo castigador sobre nosotros mismos y tememos lo peor, que se cumpla aquello de lo cual sentimos miedo.
El psicoanálisis es una técnica que permite analizar y a la vez transformar el miedo neurótico productor de la inseguridad personal.
Esto quiere decir que si conocemos los mecanismos mentales que nos producen dicho miedo neurótico, seremos capaz de frenar el sentimiento de culpabilidad y por lo tanto esto reforzará nuestra seguridad personal.
No olvidemos que todos estos sentimientos o afectos que las personas experimentan, tienen un origen inconsciente y por lo tanto infantil. Tanto el miedo moral o neurótico, la inseguridad o la culpabilidad, son sentimientos que surgen en nosotros durante la etapa infantil y pronta adolescencia. Un psicoanálisis consiste en una terapia para descubrir y comprender la parte inconsciente de nuestra personalidad. Si una persona vive su vida con la sensación permanente de inseguridad es porque todavía no comprende sus mecanismos mentales por los cuales, está viviendo afecta por lo que desconoce de ella misma. Miguel Martínez. Médico Psicoanalista. Tfno. 667.518.809.

domingo, 29 de junio de 2014

¿SABES PARA QUÉ SIRVE LA ENERGÍA SEXUAL?

Si hablamos de empresa, hablamos de grupos de personas, pactos, objetivos, fines, beneficios. ¿Nos hemos hecho alguna vez la pregunta qué energía conexiona a todas las personas para la obtención de un fin común.? Así mismo ¿nos hemos preguntado qué mecanismo mentales se ponen en funcionamiento para lograr que algo no funcione o simplemente se rompa?
Estamos hablando de la libido que es la energía sexual que todas las personas tienen en su interior y es el motor que activa el deseo para realizar las cosas así como para atentar contra ellas.
Los cursos de formación empresarial que actualmente se implantan, los coaching emocionales, la gestión del valor, etc…. son palabras vacías de contenidos porque nadie se atreve a hablar de la SEXUALIDAD DE LA EMPRESA, de la sexualidad de los directivos, los políticos, los grupos de trabajo etc… Y es esta sexualidad la que hace producir los éxitos empresariales, los fracasos, los matrimonios, las decisiones políticas hasta las crisis de un país.
Cuando hablamos de sexualidad dejamos claro desde el psicoanálisis que entendemos por sexual el contacto, el modo de relacionarse con los otros. Y todos sabemos que frente al otro, se despiertan deseos, emociones de todo tipo. La mayoría de dichos afectos, sentimientos o deseos son inconscientes y la persona no lo percibe porque está en juego su sexualidad infantil. Siendo así que sin un método verdaderamente efectivo que pueda analizar dichos procesos inconscientes las personas no toman conciencia de su sexualidad infantil. ¿y qué entendemos por sexualidad infantil? Entendemos como todo aquello que interrumpe el progreso humano, las relaciones, los proyectos, la economía, etc…
Si queremos actualizarnos vamos a abrir los ojos y los oídos a lo verdaderamente efectivo que es trabajar con la sexualidad humana dentro de las empresas. Las experiencias llevadas a cabo con empresas dentro del ramo del textil, banca, jurídico, construcción, farmaceútica, etc… muestra cómo el psicoanálisis de empresa viene a ser el método e instrumento más cercano a la sexualidad de las personas. ¿por qué no podemos pensar en sexualidad empresarial, de pareja, de los directivos, de los grupos de trabajo? Si realmente todo son interacciones entre personas deberíamos saber que las personas según se atraigan o se rechacen fomentan la productividad o su contrario. Quiero decir que hasta la Segunda Guerra Mundial, el psicoanálisis dio un cambios en lugares de la cultura, la ciencia, lo empresarial y que después quedó silenciado hasta nuestros días y hoy nadie sabe ni quiere saber de la sexualidad humana, cuando lo sexual es la causa del 100 por 100 de los trastorno humanos, tanto culturales como personales.

Por lo tanto hay que volver al psicoanálisis, a entender que lo humano es sexual y la negación de la propia sexualidad así como de la sexualidad ajena es causa de problemas sociales y personales.

sábado, 31 de mayo de 2014

La solución a su problema mental. Terapia psicoanalítica.

La terapia del psicoanálisis se considera hoy día la terapia más avanzada para resolver los conflictos dentro de la mente.
Absolutamente todos los problemas mentales son conflictos entre la parte consciente –yo- de la personalidad y la parte inconsciente.
El síntomas, el malestar, el agobio, la obsesión, la tristeza, la inseguridad se manifiesta en el –yo o conciencia- de manera que algo ajeno al yo se acaba poniendo en la conciencia y eso produce un malestar significativo que origina lo que podemos llamar el problema o trastorno mental.
El psicoanálisis, como técnica terapéutica, analiza el conflicto entre ambas instancias ( conciencia e inconsciencia ) para así poder llegar a un entendimiento de aquello que está perturbando al yo o conciencia.
A diferencia de cualquier otra técnica terapéutica ( conductismo, psiquiatría, etc..) el psicoanálisis trabaja sobre el origen de lo que provoca el malestar o trastorno, algo que no hace la psicología conductual.
Cuando la persona es capaz de encontrar el lazo que une su dolencia consciente con aquello inconsciente que lo ha originado, se produce el desenlace positivo  y la persona siente el alivio de dicho entendimiento.
¿Y por qué si el psicoanálisis es cien por cien efectivo, muchas personas no recurren a él como técnica de curación o sanación?
La respuesta guarda relación con que muchas personas que dicen sentirse aquejadas de una dolencia mental, suelen ser falso, es decir, son neurosis de renta. Una neurosis de renta es hacer uso de una dolencia mental. Muchas depresiones, son faltas depresiones, así como muchos trastorno obsesivos son neurosis histéricas, de manera que la persona que dice de padecerlos, de manera inconsciente o casi consciente hace uso de ella para obtener una pensión o ejercer un dominio emocional sobre las personas cercanas.

Cualquier enfermedad puede convertirse en una neurosis de renta siempre que la persona le de un uso. Y claro está, si se le da un uso, la persona por lo tanto no se quiere curar. Causa por la cual no quieren acudir a psicoanalizarse, porque se descubriría la verdad.