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sábado, 21 de abril de 2012

¿QUÉ ES EL DESDOBLAMIENTO DE LA PERSONALIDAD ? ( 2ª parte )


El yo, que es del orden de la conciencia, tiende a sintetizar todos su procesos mentales, a racionalizarlos, a tratar de apartarlos de la conciencia. Hace lo posible porque nada lo perturbe. Pero a veces, esta intención no es suficiente, porque algo se acaba imponiendo en forma de síntoma. El yo, toma conciencia de que hay algo en sí mismo que se le impone y no puede entender, ni la fuerza de aquello que se le impone, ni el modo de expulsarlo de la conciencia. El yo no comprende que junto a él convive un yo inconsciente, que es el origen de sus miedos, sus peleas, sus ambivalencias afectivas, etc… el yo inconsciente suele ser vivido como algo ajeno a uno mismo, cuando no deja de ser una parte del yo consciente. El “desdoblamiento de la personalidad” no es mas que la toma en la conciencia de nuestro yo inconsciente, que se está manifestando y que su manifestación es porque algo quiere decir. Sin embargo, sus manifestaciones suelen ser a veces absurdas, obsesivas, agresivas, carentes de sentido, pero, a ojos del psicoanálisis, son manifestaciones que tienen un lenguaje específico que debe ser desvelado. Es otro lenguaje el que nuestro yo inconsciente utiliza. Tras un pensamiento agresivo, puede hallarse un deseo sexual. Tras un ritual obsesivo, puede esconderse un afán de controlar algo que la persona no puede controlar. Un pensamiento de infidelidad, muestra la existencia de deseos que se hallan fuera de nuestro control moral. Es decir, que nunca debemos juzgar ni creer los pensamientos inconsciente que aparecen en nuestra conciencia porque nunca significan lo que insinúan significar. Tiene su lenguaje propio, que el psicoanálisis traduce exitosamente. El miedo a la locura, a que otro de nosotros haga algo que no podamos controlar, son miedos propios de la neurosis obsesiva mas que de la propia locura, donde el loco, por así decirlo, no tiene noción propia de su locura. Para él, todo lo que hace, le parece normal aún no siéndolo. No existe por lo tanto lo que se llama vulgarmente desdoblamiento de la personalidad. En todo caso, hay lenguaje del orden de la conciencia y lenguaje del orden de lo inconsciente. Aún entendiéndose, el significado nunca coincide con lo que muestra decir. Hay todo un complejo sistema de funcionamiento dentro de nuestra mente que hace que no comprendamos esta diferenciación de la parte consciente e inconsciente de nuestra personalidad. Nada mejor que los sueños para mostrar este “desdoblamiento de personalidad”. En ellos, somos capaces de realizar, llevar a cabo las mayores fantasías, que aún despiertos, somos incapaces de soñar. Y el hecho en sí de soñar, tiene la misma significación que los pensamientos o ideas absurdas que aparecen en la conciencia mientras estamos despiertos. Freud, llama a estos pensamientos o ideas “ ensoñaciones o fantasías diurnas” que tiene el mismo lenguaje de expresión que los sueños. Concluyendo, diremos que todos nosotros somos dos: el yo consciente y el yo inconsciente. 

jueves, 29 de marzo de 2012

¿ QUÉ ES EL DESDOBLAMIENTO DE LA PERSONALIDAD ? ( 1ª parte )

En 1940, Freud escribe el artículo: Escisión del “ yo” en el proceso de defensa, haciendo alusión a una manifestación del “ yo” ante situaciones de mucha presión o bajo la influencia de un trauma psíquico. Para explicarlo, nos pone el ejemplo del “yo” de un niño que se halla bajo el influjo de una exigencia instintiva poderosa que se halla acostumbrado a satisfacer y que súbitamente es asustado por una experiencia que le enseña que la continuación de esta satisfacción traerá consigo un peligro real casi intolerable. Debe entonces decidirse, o bien por reconocer el peligro real, darle la preferencia y renunciar a la satisfacción instintiva, o bien por negar la realidad y pretender convencerse de que no existe peligro, de modo que pueda seguir con su satisfacción. Así, hay un conflicto entre la exigencia del instinto y la prohibición por parte de la realidad. Pero en la práctica el niño no toma ninguno de estos caminos o mas bien sigue ambos simultáneamente, lo cual viene a ser lo mismo. Replica al conflicto con dos reacciones contrapuestas y las dos válidas y eficaces. Por un lado, con la ayuda de ciertos mecanismos rechaza la realidad y rehúsa aceptar cualquier prohibición; por otro lado, al mismo tiempo, reconoce el peligro de la realidad, considera el miedo a aquel peligro como un síntoma patológico e intenta, por consiguiente, despojarse de dicho temor. Hay que confesar que ésta es una solución muy ingeniosa. Las dos partes en disputa reciben lo suyo: al instinto se le permite seguir con su satisfacción y a la realidad se le muestra el respeto debido. Pero todo esto ha de ser pagado de un modo u otro, y este éxito se logra a cosa de un “ desgarrón del yo “ que nunca se cura, sino que se profundiza con el paso del tiempo. Las dos reacciones contrarias al conflicto persisten como el punto central de una escisión del “yo”.  ( continuará )