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domingo, 17 de enero de 2010

PROBLEMAS DE FAMILIA

La familia, es el primer modelo de estructura social para el individuo. Podemos decir que los padres son el primer acercamiento a la ideología de lo que piensa un hombre y una mujer. Lo cual no quiere decir que se corresponda exactamente con lo que tiene que ser un hombre o una mujer. El niño, dentro de la familia, se identifica y copia todo aquello que ve. De esta manera, va desarrollando su manera de pensar, de amar, sentir, pero siempre en relación a lo aprendido dentro de la familia. La relación con los padres y los hermanos, es tan importante, que puede condicionar el desarrollo psicoemocional de una persona. De hecho, los problemas que tienen muchas personas a la hora de relacionarse con otras personas, guarda relación con el modo en que se establecieron sus relaciones familiares. El nacimiento de un segundo hermano, por ejemplo, puede llevar a un estado de celos tan grande que una persona puede condicionar su manera de relacionarse con el mundo por la existencia de unos celos inconscientes. Los celos, por ejemplo, también surgen hacia el padre y la madre. Muchos niños, durante la infancia o la adolescencia, tienen un apego muy grande hacia la figura de uno de los progenitores y hacia el otro, mantienen una relación tensa y hostil, que en el fondo no deja de ser más que celos. La rivalidad entre hermanos varones o con el padre, así como la de hijas con las madres o hermanas, son una manifestación de la existencia de los celos o del sentimiento de propiedad. Cuando no se supera esta etapa, es fácil que esa persona manifieste en sus relaciones personales, el mismo sentimiento de celos o posesión que experimentó en su etapa infantil o adolescente. También es muy importante cómo se han relacionado los padres entre ellos, porque del modo de relacionarse, el niño también lo copiará de manera inconsciente. No nos olvidemos que los niños, se identifican a los padres tanto en lo bueno como en lo malo, por esta circunstancia, es fácil acabar pareciéndose a todo aquello que uno mismo rechaza dentro de su propia familia ( CONTINUARÁ )

domingo, 3 de enero de 2010

EL DESEO

Cuando hablamos del deseo, casi siempre lo pensamos desde el punto de vista sexual y algo hay de razón en ello. Freud, cuando publica La Interpretación de los Sueños, concluye diciendo que todo sueño, se puede interpretar como la manifestación disfrazada de un deseo sexual infantil reprimido. La libido, es la energía que mueve el aparato psíquico y no solo impulsa al hombre y a la mujer a buscar el encuentro de los otros, sino que dicha energía es la que posibilita la realización de los actos y proyectos de la vida. La libido siempre es sexual, entendiendo por sexual la capacidad del hombre de relacionarse con sus semejantes a través de la palabra, del lenguaje. Esta libido, debe ser controlada a través de mecanismos represores, que se instalan gracias a la moral, a la ideología y a la educación. Dependiendo de cómo haya sido reprimida, puede producir conflictos en las personas, ya que los deseos tienen una tendencia a expresarse y siempre buscará el modo de hacerlo, bien a través de los sueños, de la sexualidad, de los proyectos y también a través de la enfermedad o trastorno mental. El psicoanálisis viene a demostrar que detrás de una depresión, un trastorno obsesivo compulsivo, angustia, ansiedad, hiperactividad infantil, fobias, miedos, etc., etc. siempre se descubre la existencia de uno o varios deseos que producen conflicto a la persona que los padece porque no sabe cómo relacionarse con ellos. El deseo, puede ser sexual, sádico, masoquista, amoroso, ambicioso, etc., y la moral puede ser más o menos rígida hacia el mismo. Cuanto más rígida es la moral, más culpa tendrá la persona cuando sienta la llamada de sus deseos, lo cual puede llevarla a enfermar. Lo interesante del psicoanálisis es que nunca las cosas son tan graves como parecen pues después de un tiempo de tratamiento, todas las personas acaban aceptando sus deseos y aprenden a convivir con ellos, lo cual es un alivio, porque una vez que acepta que tiene deseos sexuales, sádicos, masoquistas, egoístas, ambiciosos, etc., se acaban curando de la depresión, de las manías, de las fobias, de la ansiedad, de la impotencias, de la frigidez, etc…

domingo, 20 de diciembre de 2009

PSICOTERAPIA O TRATAMIENTO DEL ALMA

Tratamiento psíquico, significa “tratamiento desde el alma “y consiste en un tratamiento con medios que actúen directa e inmediatamente sobre el estado anímico del ser humano y sus repercusiones corporales. El medio, es a través de la palabra y las palabras son en efecto, el instrumento esencial del tratamiento anímico. El profano seguramente hallará difícil comprender que los trastornos patológicos del cuerpo y del alma, puedan ser eliminados por “meras palabras” del especialista. Sin embargo, debemos pensar que desde época antiguas, la sola conversación del paciente con el médico, ya mejoraba el estado de salud del mismo. Ya que todas las funciones corporales dependen del cerebro, hemos de pensar que cuando se halla perturbado el mismo, repercutirá sobre muchos de sus órganos. La relación mente-cuerpo es recíproca. Determinadas personas, no pueden realizar ningún esfuerzo mental, debido a sus dolores de cabeza, a su falta de concentración, los ojos le duelen al leer, las piernas se les fatigan al caminar, sintiéndolas doloridas y embotadas, digestiones con molestas, dormir les resulta imposible, y tras llevar a cabo todo tipo de pruebas, no hay ninguna causa orgánica que pueda explicar esos cuadros. Todos estos trastornos, suelen ser una y la misma enfermedad. Estas personas, no deben ser tratadas como enfermos de la cabeza, ni de estómago, ni de la vista, etc., porque nos encontramos frente a una afectación emocional del sistema nervioso en su totalidad. Estos estados, se han calificados de nerviosidad, de manera que se descubrió que gran parte de estos síntomas y signos clínicos tenían su origen en una influencia alterada de la mente sobre su organismo, es decir, la causa se buscó en el psiquismo. Y el ejemplo más común de la acción psíquica sobre el cuerpo, es la llamada expresión de las emociones. Casi todos los estados anímicos de una persona, se exteriorizan por tensiones y relajamientos de la musculatura facial, la ingurgitación de la piel, las actitudes de las piernas, brazos y manos, taquicardias, sudoración profusa, etc. Numerosos estados anímicos que se denominan afectos, se reflejan y se manifiestan corporalmente. Sentimientos penosos como la congoja, las preocupaciones, las aflicciones hacen que desaparezca la ganas de comer, producen encanecimiento precoz, adelgazamiento rápido, trastornos de la circulación, etc… Sin embargo, bajo la influencia de situaciones felices, se puede observar cómo todo el organismo florece y la persona recupera algunas manifestaciones de la juventud. ( CONTINUARÁ )

lunes, 14 de septiembre de 2009

LOS PROBLEMAS MENTALES SE CURAN

Cualquier patología mental tiene curación siempre y cuando se trate adecuadamente y a tiempo. La patología mas grave: la esquizofrenia y la psicosis, si se detectan en sus inicios, se puede frenar su evolución. Como Director del Dpto de Clínica Psicoanalítica Grupo Cero, hemos venido haciendo estudios en más de tres mil pacientes en los últimos 25 años. El psicoanálisis, es hoy día la terapia más eficaz para tratar y curar depresiones, fobias, trastornos obsesivos compulsivos, miedos, esquizofrenias, psicosis, angustia, ansiedad, problemas de comunicación y una larga lista de patologías mentales del niño, adulto y adolescente. La eficacia del psicoanálisis reside en el estudio de la base de la personalidad. Haciendo incapie en la infancia, se logra ver el origen de cualquier trastorno del adulto. Su eficacia es rápida, ya que el paciente, siente alivio desde el primer día de tratamiento. Hay cuestiones e intereses económicos sociales y sanitarios de no incluir el psicoanálisis dentro de la Seguridad Social debido a que es capaz de curar sin el uso de medicación. Todos sabemos el poder que tiene la palabra sobre el ser humano. La sola visita al médico o al especialista, ya produce una mejoría en la persona. El psicoanálisis no cura por sugestión, cura mediante un trabajo de transformación sobre la personalidad que requiere la aceptación y la participación del paciente. Ni los mejores fármacos curan si la persona no se quiere curar. Por eso, frente a los trastornos mentales, siempre nos encontramos familiares que se oponen a la curación e incluso, a veces, son los propios familiares frente a la mejoría del paciente, quienes lo retiran del tratamiento para evitar su curación. Nos podemos preguntar por qué se prefiere la enfermedad mental a la salud. La respuesta es sencilla: para tapar otros problemas.

domingo, 19 de julio de 2009

LA IMPORTANCIA DE CONOCERSE A SI MISMO

Si durante la escolaridad, hubíera recibido conocimientos sobre el funcionamiento de la mentE, posíblemente mi vida de adolescente y jóven adulto me hubiera resultado más fácil. Quiero decir que hasta que no conocí el psicoanálisis con 19 años, el conocimiento sobre sí mismo, era cero. Recuerdo, que no comprendía muchas de mis reacciones, tampoco entendía por qué me equivocaba con los amigos y no veía muy claro hacia donde orientar mi futuro personal, teniendo en cuenta que provenía de una familia de clase muy obrera. Todo eran dudas, incertidumbre y angustia, porque me sentía perdido como un naúfrago en medio del mar, ala deriva. Recuerdo con 18 años, que mi madre enfermó y el negocio de mi padre se hundió. Yo me tuve que poner a trabajar para ayudar a la familia porque no llegaba el dinero ni para comer. Había un ambiente de tristeza que nadie sabía cómo afrontar. Recuerdo haber sido siempre un chico muy vital, jovial y energético, pero aquella situación pudo conmigo y sentí que no podía más con el sentimiento de impotencia que embargaba mi vida. Consulté a una profesora psicóloga que me daba clases durante mi etapa de Formación Profesional, porque yo notaba que en sus clases, ella sabía muchas cosas de cómo funcionaba la mente de las personas. Con mucho malestar, la dije que se me hacía muy pesada la vida que estaba viviendo y que no sabía como crear para mí otro destino. Ella me preguntó si tenía algún dinerillo, le dije que sí, que tenía ahorrado 20.000 pesetas. Me dijo: te voy a poner en contacto con una psicoanalista de la Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero. Llegué a la primera entrevista muy entusiasmado y después de conversar me sentí muy aliviado, porque en tan solo treinta minutos me habían enseñado una manera más positiva de ver mi situación. Allí comenzó mi viaje hacia mí mismo, que fue el comienzo de mi psicoanálisis. Empecé a comprender el por qué de mis miedos, obsesiones, fobias, tristeza, alegrías, inseguridades, incluso las cuestiones de mi naciente sexualidad, se fueron aclarando. Era tanto lo que me daba el psicoanálisis que a todos mis amigos les mandé psicoanalizarse, hecho que todos agradecieron. Pude dar apoyo a mi familia, hacer la carrera de medicina, convertirme en psicoanalista, analista de empresas, director deportivo, escritor y hasta cantante de ópera. Y yo sólo era un jóven de 19 años vitalista, optimista, hijo de una familia de vaqueros que había heredado el negocio hundido de su familia.

domingo, 12 de julio de 2009

CUANDO LOS PENSAMIENTOS DAN MIEDO

Al no haber recibido una educación donde se incluyera una asignatura sobre el conocimiento de la mente humana, las personas son unas desconocidas frente a sí mismas. Esto quiere decir, que la mente, a veces juega malas pasadas, porque funciona de una manera que no puede ser controlada. Su funcionamiento es de 24 horas: mientras estas despierto, no para de producir pensamientos, frases, ideas, alucinaciones, fantasías y cuando duerme, produce sueños.
Toda personas alguna vez ha experimentado pensamientos o impulsos que le han asustado: coger un cuchillo y pensar en clavárserlo a un amigo, a un hijo, al padre, a la madre, al hermano. Ver una ventana o pasar por un puente y arrojarse al vacio o acercarse a los railes del metro o del tren y pensar en tirarse o empujar a alguien. Estar un lugar sagrado y tener ganas de gritar y blasfemar. Ir conduciendo y pensar en atropellar a una persona. Estar con un amigo y tener el deseo de acostarse con él sabiendo que uno tiene pareja o está casado. Entrar en un comercio y tener la idea de robar.
¿ Pensamientos comunes ?. Son pensamientos que aparecen con más frecuencia de lo que pensamos. Pensamientos que asustan y que pueden hacer perder el control debido a la intensidad y frecuencia de los mismos. Este tipo de ideas, suelen encubrir otro tipo de deseos. Digamos que ninguna madre quiere matar a su hijo, ni robar en el super, tampoco tirarse al metro o empujar a alguien a las vias del tren. Lo que es cierto, es que algún sentido tienen este tipo de ideas o pensamientos.
Cuando aparecen en la conciencia es porque en algún lugar se han generado. Este tipo de pensamientos suelen estar disfrazados y esconden algo. La manera de entenderlos es psicoanalizándolos. Porque tienen un sentido siempre inconsciente y la única manera de estar tranquilo frente a ellos es comprendiéndolos. La importancia del psicoanálisis es esta: trabajando sobre la salud mental se evita llegar a la enfermedad mental.

martes, 24 de febrero de 2009

COMO LA INFANCIA INFLUYE EN EL ADULTO

La familia, es hoy por hoy el primer modelo de sociedad para todo ser humano, de manera que cuando el niño nace, se encuentra ya dentro de una estructura donde existen una serie de personas con su manera de ser, de vivir, de actuar y es ese entorno en el cual el ser humano comienza a desarrollarse. De manera que la madre, el padre, los abuelos irán transmitiendo al niño la manera de pensar que tienen. Esta es la razón por la cual las personas nos parecemos mas al padre o la madre según el grado de relación que hayamos tenido con ellos.
Y aquí comienza todo. Cuando el niño nace, la primera relación es con la madre. Podemos decir que la dependencia del niño hacia la figura de la madre es extrema, tanto es así que los niños, cuando nacen, nacen inmaduros. No comienzan a ver hasta el día 21 y su sistema respiratorio no funciona correctamente hasta los 6 meses. La relación que se establece entre el niño y la madre es muy íntima, de hecho podemos comprobar que todos los estado emocionales de la madre, tienen repercusión en el niño. Según como la madre se sienta, así se sentirá el niño. Es una relación tan cercana que cualquier malestar o bienestar de la madre, el niño es capaz de sentirlo.
Lo que es cierto que cuando el niño va creciendo, se va dando cuenta que sin la figura de la madre, el no hubiera podido sobrevivir. Esto acaba generando en muchas personas un sentimiento de deuda, de agradecimiento que hace que todas las persona nos sentimos deudores con nuestras madres.
El algún momento dado, el niño comienza a darse cuenta que tiene un padre. Que es el producto de la unión de su madre con su padre. Frente a este descubrimiento, es cuando se produce el origen de los celos. De hecho, la primera manifestaciones celosas de los niños suelen ser hacia la figura del padre, al que tratan de echar del lado de la madre, metiéndose en la cama con la madre y tratando de ocupar su lugar. También es frecuente ver que muchos niños durante la infancia se vuelven agresivos hacia la figura materna. De hecho, muchas personas de mayores, se llevan mal con la madre y no saben exactamente por qué. La causa, tiene que ver con los celos que se les despertó cuando se dieron cuenta que la madre estaba casada con el padre. ¿ Qué ocurre.? Pues que los niños tienen una marcada tendencia egoísta, de manera que suelen sentirse en posesión de su madre como si les perteneciera, de manera que cuando descubren que ella mantiene algún tipo de relación con el padre, justo ahí, se les despierta los celos y la agresividad. Podemos decir que los celos del adulto son una variante de los celos infantiles y que la agresividad no justificada hacia el padre o la madre durante la edad adulta, no deja de ser más que una manifestación de dichos celos infantiles que no ha logrado ser superados. ¿ Cómo resuelve normalmente un niño esta situación.? Pues identificándose a uno de los dos progenitores. Normalmente los niños se quieren parecen al padre y las niñas a la madre. Y de aquí la circunstancia que una vez adulto, el niño identificado al padre, buscará una mujer que se parezca a su madre y la niña identificada a la madre, buscará un hombre parecido a su padre.
Podemos decir que muchas personas tienen un apego tan importante a las figura de los padres- los tienen muy idealizados- que luego no logran encontrar nada mejor que ellos. Cuando una mujer no logra encontrar un hombre que la llene o un hombre nunca encuentra una mujer que le convenza, podemos decir que el problema radica en que estas personas, cada vez que conocen a alguien, inconscientemente los comparan con la figura de los padre y si el padre o la madre están muy idealizados difícilmente podrá gustarles otra persona, porque para el o ella, los padres siempre serán mejores.
Existe el caso contrario. Hombre y mujeres que no se llevaron bien con sus padres y buscan un modelo de pareja totalmente distinto a la figura de sus padres. Lo que si podemos certificar es que las personas eligen pareja siempre en relación a los fantasmas afectivos familiares. Y que todos los problemas de pareja guardan una relación íntima e inconsciente con la relación que de pequeño se tuvo con los mismos.
A veces observamos que cuando una pareja se separa, ambos o algunos de ellos acaban volviendo a casa de los padres. Aquí podemos decir que son personas que no han podido separarse de los mismos y que tras intentarlo, han acabado volviendo al redil familiar.
Algunas mujeres que nunca se llevaron bien con la madre, acaban manteniendo con su pareja la mala relación que tenía con la madre. Podemos decir que están continuamente reprochándoles que no les dan suficiente atención, amor, cariño. Es lo mismo que en su infancia, recriminaban a su propia madre.
Otra cuestión compleja, es acercarnos al perfil del hombre maltratador. Los estudios se ha dado cuenta que el 90 % de los maltratados tenía una relación muy fuerte con la figura de la madre. A veces, dicha relación era muy tormentosa y a veces muy amorosa. Lo que es cierto es que la figura de la madre es muy importante para ellos. Podemos decir que si maltratan a la mujer siempre suele ser por una cuestión de celos. Una veces consciente y otras veces inconsciente. De hecho, cuando un hombre se ha llevado muy mal con su madre, por norma general, suele llevarse mal con las mujeres y todo el rencor que sentía hacia la madre, ahora lo descarga hacia la figura de la mujer. De hecho los hombres violentos, suelen ser muy posesivos y creen que la mujer les pertenece. De pequeños, fueron muy posesivos con la madre y también creían que les pertenecía. Por eso cuando la madre tiene otro hijo o descubren que el padre es el marido de la madre, sufren tal decepción que nunca jamás se lo personan a ella y esa especie de rabia o de odio, luego lo descargan con su mujer.
Los celos dentro de la pareja suelen ser de varios tipos: normales, proyectados y paranoicos. Los celos normales tienen que ver con el sentimiento de haber perdido a la otra persona frente a un rival al que consideramos mejor. Este hecho provoca tristeza y nos hace sentir culpa, responsabilizándonos de dicha pérdida. El sentimiento que se suelen despertar hacia la persona querida es de rabia, pudiendo ser transformados los celos en un afán de venganza.
Los celos proyectados tienen que ver cuando la persona no reconoce que es ella la que desearía ser infiel a su pareja pero como no se atreve a confesárselo a sí misma, prefiere proyectar sus deseos sobre la otra persona. Es el típico hombre que le gustaría se infiel a su mujer pero que no se atreve y como le da culpa, lo proyecta sobre su mujer y le acusa a ella de estar siéndole infiel cuando es él, quien verdaderamente deseaía serlo. Son los celos mas frecuentes y a la vez los celos menos comprendidos. Cuando un hombre o una mujer se obsesionan con que su pareja les está siendo infiel, debemos de pensar que en el fondo, son ellos mismos lo que quisieren cometer infidelidad pero su moral no se lo permite y a la vez, les hace sentir culpables.
Otro problema que tienen muchas madres es el afán de posesión sobre sus hijos. Tal es así que acaban anulando a la figura del padre. Podemos decir que para estos hijos, es como si el padre no existiera. El problema que esto origina es la enorme dependencia afectiva que se produce entre el niño y la madre. Lazo que luego de adulto cuesta mucho romper. El problema es que cuando la figura del padre es débil o poco presente, esto produce un efecto negativo en el desarrollo emocional del niño. Este exceso de madre y carencia de madre puede hacer que de mayor, el niño trate de buscar aquello que le faltó de pequeño: la figura paterna.
Todos los problemas afectivos de los adultos tienen que ver con excesos y con carencia afectivas que acontecieron durante la infancia. Cuando hay mucho cariño, luego es difícil de encontrar en el mundo un cariño similar al de los padres y esto le pasa a muchas personas adultas que siempre están o se sienten insatisfechas con el cariño de su pareja o todo lo que el otro hace siempre les parece insuficiente. Esto ocurre porque inconscientemente lo están comparando con el cariño de los padre y claro, frente a los mismos, cualquier comparación se queda pequeña.
Por norma general las personas que no fueron muy queridas durante su infancia suelen ser luego mas felices cuando encuentran a alguien que les quiera, porque descubren algo que no tenía. Pero también los hay que al no sentirse queridos de pequeños se quedan para siempre insatisfechos, de manera que nada ni nadie les puede dar ese amor que los padres no le dieron cuando eran pequeños y sufren constantemente.