domingo, 24 de octubre de 2010

OTRA SANIDAD OTRA SALUD MENTAL

La salud mental sigue siendo uno de los talones de Aquiles de nuestra Sanidad. Cada día son mas las personas que sufren de depresión, angustia, fobias, celotipias, ansiedad y ciertos trastornos de la personalidad que acaban por alterar o invalidar aspectos de su vida normal. La concepción que se tiene aquí de la enfermedad mental es orgánica y ambiental. Sin embargo, los antidepresivos no curan el estado de tristeza y tienen recaídas. Los ansiolíticos no logran calmar los estados de ansiedad sino al precio de perder el estado de conciencia. Los trastornos obsesivos, las fobias no tiene curación con medicación porque su causa no es orgánica, sino psíquica. Y cuando digo psíquica hago referencia a los estratos profundos de la personalidad, establecidos y creados a base de palabras durante el proceso de la educación. Los estudios que ha llevado a cabo el psicoanálisis demuestran que la educación siempre es imperfecta. Faltan elementos que al niño no se le dan y esto hace que el desarrollo de la personalidad tenga fallos, fisuras por donde la persona hará aguas. Sin una concepción más profunda y respetuosa de cómo está estructurada la personalidad, difícilmente se podrá entender el mecanismo de la enfermedad mental. Si a esto le sumamos que la enfermedad no deja de ser un negocio para los laboratorios, que cada día inventan enfermedades nuevas para vender, nos hallamos en un punto de no retorno. Hacia dónde vamos? Desde mi punto de vista hacia un colapso social. En menos de diez años, el porcentaje de personas con alguna dolencia mental será tan alto que el trabajo se resentirá porque cada día hay mas personas con dolores del alma que cogen una baja laboral. Una buena Sanidad pasa por mejorar el aspecto mental de sus pacientes. Medicación y mas medicación no es mejorar la Sanidad.

domingo, 10 de octubre de 2010

INSONMIO INFANTIL

En un Congreso sobre Psicoanálisis, muestran un caso dónde una jóven de 11 años padecía de terrores nocturnos e insomnio a mitad de la noche. Durante un año había recorrido consultas de psiquiatras y psicólogos y no lograban entender la persistencia del síntoma. Acude a un psicoanalista y en tan sólo dos sesiones la jóven logra dormir. Ni los psiquiatras ni los psicólogs se les había pasado por la cabeza estudiar el aspecto y el desarrollo psicosexual de la jóven. Numerosos jóvenes de edades comprendidas entre los 8 y los 12 años presentan multitud de síntomas que guardan relación con su desarrollo psicosexual, entendiendo por tal, el comienzo de su etapa sexual. En estos casos, nos encontramos con jóvenes adolescentes que tienen pensamientos o fantasías mas grandes de lo que su capacidad cognitiva les permite asumir, lo cual perturba su desarrollo emocional. El psicoanálisis, analiza todos estos aspectos y los tiene en cuenta, no solo en niños, sino también en adultos y población geriátrica. El despertar de la sexualidad, así como su desarrollo y evolución, son la clave del mas del 90 % de los problemas mentales y ello se debe a lo importante que es para el ser humano su sexualidad y la de las de las personas que le rodean. Se descuida este estudio por pudor e ignorancia. La sexualidad y todas sus variantes siguen siendo tabú no solo para los pacientes, sino para muchos especialistas. Esto lleva a un diagnóstico equivocado de la enfermedad mental. De ahí que la terapia no se enfoque adecuadamente. El psicoanálisis es una ciencia que está mas avanzada que el pensamiento actual sobre la enfermedad y la salud mental. Si a esto le añadimos la enorme influencia de los laboratorios sobre la medicina, podemos decir, que cada día hay mas personas con graves problemas mentales que no se curan porque no entienden de dónde proceden el trastorno de su estado anímico. Con el tiempo, el psicoanálisis se acabará implantando en la Seguridad Social y las personas encontrarán alivio a su dolor, y podrán recuperar la alegría de vivir.

domingo, 26 de septiembre de 2010

LA CURACION DE LOS TRASTORNOS MENTALES ES POSIBLE CON PSICOANALISIS

Numerosas personas en la actualidad están bajo el efecto de medicación psiquiátrica por padecer ansiedad, depresión, por dificultad, para dormir, para soñar, para amar, para desear, para vivir, etc… Sin embargo, no se curan. Pastillas y mas pastillas y no pueden entender la causa de su tortura psicológica. La medicina tiene claro el origen y la causa de las perturbaciones físicas pero de las perturbaciones del alma, no puede dar cuenta de ello. Habla de síntomas: está deprimido, pero no dice el origen. Tiene ansiedad pero no sabe por qué. No puede amar, no se sabe la causa. Ha perdido el deseo sexual, se desconoce dónde ha ido a parar. Tiene crisis de pánico y miedo a la ciudad, se desconoce la causa. Así, una por una, podríamos ir citando todas las enfermedades mentales, que salvo entre un 1 y 5 %, se puede encontrar una causa orgánica. Y el 95 % restante, su origen está en la discordancia entre la parte inconsciente y consciente de la personalidad. Todas las personas, durante el día están pensando, fantaseando, alucinando despiertos, viviendo películas que casi nunca se corresponden con la realidad. Tal es así que se puede llegar a vivir lo que se piensa como real y de ahí, la discrepancia que puede haber entre la razón y la inconsciencia. El hombre es una máquina de fantasear y de imaginar. Lo que no conoce lo inventa o lo imagina. Y de ahí su fatalidad. Hay una búsqueda continua en todo ser humano de una explicación para lo que se desconoce. Cuando no se sabe, el hombre busca su respuesta y si no la encuentra, la fantasea. Esto lleva a estados incomprensibles del pensamiento que hace que la personalidad se vuelva extraña para el propio individuo. De esta manera, el hombre puede llegar a sentirse extraño a sí mismo, hasta ser incapaz de controlar sus propios pensamientos, lo cuales puede llegar a vivir como extraños e imperantes a su razón. Esta lucha, a veces agotadora es la que debilita la mente humana. Cuando el hombre no conoce el funcionamiento de su mente, con total seguridad acabará sufriendo los efectos de dicho desconocimiento. El psicoanálisis viene a poner en contacto la parte inconsciente de la personalidad con la conciencia y de ahí, su eficacia terapéutica. Frente al desconocimiento, lo mejor es el conocimiento. Se enferma porque se desconoce. Sólo el conocimiento, calma y cura.

lunes, 13 de septiembre de 2010

MI HIJA TIENE ANSIEDAD ¿ DEBEN MEDICARLA?

En un Seminario sobre Clínica psicoanalítica, se trae el caso de una joven de quince años, que hace año y medio fue diagnosticada de ansiedad y angustia y fue tratada por su médica de cabecera con un ansiolítico, durante un año. La joven a pesar de la medicación sentía malestar y cada vez que intentaba quitarse la medicación, las crisis aparecían. Su madre la llevó a un psicoanalista. En un periodo de tres meses, la joven no solo dejó de tomar pastillas sino que comprendió el origen de su ansiedad y de su angustia. El diagnóstico era “ angustia virginal”. La joven una vez que entró en la pubertad, tuvo que enfrentarse a su despertar sexual, el cual, la inquietó de sobremanera que llegó a provocarla ansiedad, porque no podía entender las sensaciones voluptuosas que su cuerpo le hacía sentir y se hallaba con miedo de sí misma. Ni la doctora ni la psicólogo de la seguridad social pudieron darse cuenta de que todos los jóvenes, cuando llegan a la pubertad, se produce en ellos un despertar sexual, que según la moral familiar imperante en sus jóvenes mentes, así se enfrenta el adolescente a dicho despertar. La ignorancia de la doctora y de la psicóloga llevaron a medicar a esta joven que si no se hubiera psicoanalizado, nunca habría superado el miedo a su sexualidad. En definitiva, estamos asistiendo a casos de estos todos los días. Medicar y medicar, atontar, dejar sus palabras y querer reprimir la sexualidad en los jóvenes, les lleva a enfermar. El psicoanálisis, ayuda a los jóvenes a encontrarse con su cuerpo, con su despertar sexual y les ayuda a ser seres sociales, equilibrados. Medicarlos es para estropear un proceso evolutivo que cuando se interrumpe puede desviar de la salud a un hijo hacia la enfermedad, para toda su vida. Antes de medicar a tu hijo, consulta con un psicoanalista.

domingo, 5 de septiembre de 2010

LOS INCURABLES

Dice el poeta Almafuerte en sus sonetos medicinales: " todos los incurables tienen curación, cinco minutos antes de la muerte". El psicoanálisis y me atrevería a decir que hasta la medicina, califica de incurables a aquellas personas que pudiéndo curarse de alguna dolencia física o psíquica, rehusan hacerlo. Suelen ser personas con un discurso cerrado: no me voy a curar, nadie puede hacer nada por mí, he intentado todo, etc... y que vemos que en el fondo esa persona rechaza su propia curación. Son personas que interrumpen los tratamientos médicos cuando comienzan a sentirse mejor o cuando intuyen que pueden hacerlo. Dejan la medicación o la psicoterapia diciendo que no les hace ningún efecto, cuando no es así, pues tanto el profesional como las personas cercanas han notado una mejoría. Las causas que llevan a una persona a no querer curarse cuando hay solución y ser los " eternos enfermos" suelen ser principalmente por dos factores: el llamado complejo de culpabilidad y el beneficio secundario que obtienen, estando enfermos. El complejo de culpabilidad, me llevaría hablar de él mas de cien artículos. Para entenderlo, podemos decir que la enfermedad tiene un matiz moral, donde se vive con resignación y que a su vez calma en parte dicho sentimiento de culpa. Personas que por sus acciones en la vida o pensamientos llegan a experimentar culpa, luego se arrepienten y la enfermedad no deja de ser como una solución para calmar su culpa. Infidelidades o deseos de infidelidad, pensamentos o instintos agresivos, sexuales, anárquicos, inmorales, carente de ética y muchos más, son las causas por la cuales una persona puede llegar a sentir culpa. Todos tenemos un abogado interior que nos juzga según nuestra moral y cuando la moral se siente inmoral, la persona puede buscar inconscientemente el castigo. Y la enfermedad viene como anillo al dedo, por eso que no se quieren aliviar los síntomas. Y con respecto al segundo factor, el beneficio secundario, todos hemos comprobado que la enfermedad pued servir para chantajear afectivamente a la pareja, a los hijos, a los familiares, a la empresa. Y por todos es bien sabido que muchas enfermedades que se dejan evolucionar hasta su cronicidad es para obtener alguna paga por invalidez. Es complejo el tema de los incurables porque no se dejan ayudar. Hasta que no tenga mas fuerza el deseo de salud que el deseo de enfermedad, los incurables lucharán por mantener los síntomas de su enfermedad.