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miércoles, 19 de agosto de 2020

¿Por qué no nos enseñan sobre cómo funciona la mente?

En la etapa primera escolar nos enseñan los conceptos básicos sobre el cuerpo y la sexualidad pero la parte de la reproducción. Luego queda un vacío en torno al funcionamiento de la mente que nadie nos explicará nunca y por lo tanto nunca llegamos a comprender cómo funcionan nuestros sentimientos, nuestro carácter, por qué tenemos problemas de comunicación afectiva con las personas, por qué enfermamos de ansiedad, angustia, obsesiones, tristeza, depresión, etc.. Nadie nos explica nada y cuando una persona comienza a tener conflictos consigo mismo o con los demás tampoco existe una enseñanza educativa que nos haga entender el por qué de dichos conflictos ni de cómo resolverlos.

 

La mente sigue siendo para todo el mundo la gran desconocida. Creemos que nos conocemos pero con el paso del tiempo comenzamos a ver la cantidad de fisuras que existen en nuestra personalidad. Nuestra forma de ser termina siendo un problema para afrontar el mundo. Las relaciones de pareja cada día son mas complejas de consolidar, los trabajos y la relación con los otros, hace que nos repleguemos hacia una soledad cada día mayor. No toleramos a las personas porque cada uno trata de mantener su narcisismo o egoísmo por encima del resto. En consecuencia, las personas cuanto mas desequilibradas son, menos posibilidad tienen de poder desarrollar todo el potencial humano innato en ellos.

Lo interesante es comprobar que ningún gobierno, nunca hizo nada por aplicar un método de estudio que se de en la educación para que las personas manejen su carácter, su psicología y que dispongan de herramientas para vencer sus miedos, inseguridades, adversidades frente al mundo que nos ha tocado vivir. 

Parece que el estudio de la mente debe seguir siendo algo oculto al conocimiento y qué mejor que el desconocimiento de uno mismo para no desarrollar todo el potencial que hay dentro de nosotros mismos. 

Algunos dirán que dónde está esa teoría o método de conocimiento sobre la mente que ningún gobierno quiere incluir en la educación de los jóvenes, incluyendo al entorno familiar. Dicha teoría existe desde hace ya muchos años y  su enseñanza ha producido mucho bienestar y salud a las personas que la estudiaron. Estoy hablando del psicoanálisis, la ciencia que estudia los procesos inconscientes pero lo más importante que estudia es la sexualidad humana.

Para los detractores del psicoanálisis, lo único que les digo es que se miren sexualmente a sí mismos y que se atrevan a decir que para ellos su sexualidad no es importante ni determinante para su equilibrio personal. 

La sexualidad para el psicoanálisis es el estudio de las relaciones del sujeto con los otros, partiendo de la base sexual familiar. Evidentemente a nadie nos gusta escuchar y menos descubrir que nuestros primeros amores y deseos fueron hacia nuestros familiares, pero es lo que hay y por mucho que se niegue no se puede ocultar lo que es una evidencia porque cualquier persona que tiene problemas con el amor, el sexo, las relaciones, el mundo, el trabajo, etc, al aplicar el método psicoanalítico se termina descubriendo que todas sus dolencias tienen una base afectiva y sexual familiar. ¿Pero a quien le gusta escuchar esto? A qué hombre le gusta escuchar que sus problemas con las mujeres son debidos a la mala relación con su madre o su hermana en la infancia. A qué mujer le gusta escuchar que sus problemas con los hombres son porque tiene fijación amorosa o sexual hacia alguno de sus progenitores. Evidentemente a nadie le gusta descubrir esto pero al final, si o si suena la campanilla y terminas descubriendo con el paso de los años que se te ha pasado la vida y que no has superado la relación con tus progenitores y que sus frases, sus gestos, sus emociones, siguen teniendo para ti la misma importancia que cuando eras un niño y en ti se ha quedado algo que no ha madurado nunca. 

Pero ya se te pasó la vida y qué importa ya.. si estos conocimientos los hubieras tenido cuando eras pequeño, hubieras entendido mucho mejor tu vida, tus relaciones, tus amores, tu sexualidad.. pero nadie quiere saber nada de la sexualidad porque todos tienen que callar, todo el mundo tiene vergüenza sobre su sexualidad y mas hablar sobre ella, porque todos tenemos una sexualidad infantil, es decir, primitiva, con los padres y hermanos y nuestras fijaciones a ellos, ha hecho que no podamos hacer una vida en libertad, aunque parezca que si la tenemos. 

Entonces, ¿cuando llegará el momento donde el psicoanálisis sea una asignatura funcional que se estudie desde los inicios para que el ser humano conozca su propia mente y funcionamiento.? Cuando alguien con poder no tenga vergüenza de la sexualidad y quiera que se comprenda como fuente de salud y bienestar para el desarrollo equilibrado de la personalidad, se tomará la decisión de impartirla como enseñanza. 

domingo, 19 de julio de 2015

POR QUÉ NOS ENGAÑAMOS A NOSOTROS MISMOS.



¿Vivimos engañados por nosotros mismos? ¿ Somos capaces de reconocer errores, equivocaciones, ignorancia en nosotros mismos?
¿qué mecanismos mentales nos lleva a proyectar nuestros errores hacia los otros para no reconocerlos en nosotros mismos?

La respuesta de por qué nos engañamos a nosotros mismos es para no cambiar.
Esto quiere decir que el error, la equivocación, la ignorancia, lo que no somos capaces de conseguir en la vida, guarda una relación directa con la manera en que está conformado nuestro psiquismo.
Nuestra psiquis es el producto de la educación familiar y social. Dependiendo de lo aprendido en la familia sobre todo, viviremos de una manera u otra porque cuando somos niños y comenzamos nuestras primera andadura por el mundo, salimos con la educación recibida en la familia como primer instrumento educativo y luego, en el colegio, la universidad o la vida misma se adquieren instrumentos que los unimos de manera mas o menos efectiva a la educación recibida en la familia.
Ciertos mecanismos mentales impide que muchas personas no puedan enriquecerse del aprendizaje que lo social puede proporcionar a una persona. Esto quiere decir que el impacto de la educación familiar sobre nosotros , puede hacer que instrumentos muy válidos que podríamos adquirir del exterior no nos sirvan para nada.

Para empezar, juzgamos, criticamos y opinamos desde nuestra manera de pensar y la manera de pensar es lo más subjetivo que existe, ya que no hay certeza de que una opinión, un juicio de atribución o una crítica personas sea más válida que otra ajena, salvo que el juicio o la crítica esté avalada por un conocimiento.
Podemos observar que todas las personas “saben de todo”, es decir, el ser humano critica, opina, enjuicia libremente aunque no tenga los conocimientos suficientes para enjuiciar u opinar.
Esto nos lleva a “creer que poseemos la razón en casi todo”, porque hablar es libre, decir es libre, criticar, opinar es libre.
Entonces si todos tenemos dicha capacidad ¿ por qué la crítica de uno va a ser más valida que la de otro? . La crítica, la capacidad de enjuiciar solo se sostiene si el que habla, dice, critica, opina o juzga es en base a un conocimiento o una inteligencia avalada por la vida que vive.
Sin embargo, los seres humanos, somos la risa. Somos capaces de anular la inteligencia, la sabiduría y la experiencia del otro, con tal de no reconocer nuestra ignorancia y tener que replantearnos que estamos equivocados.
Aquí se pone en juego dos cosas, una el narcisismo infantil que nos lleva a no dar la razón al otro, como cuando de pequeños, los padres nos corregían y sabiendo que tenían la razón, por cabezonería o narcisismo, no aceptábamos darle la razón y dos, reconocer que no llevo la razón equivale a replantearme cambiar, madurar, incorporar nuevo conocimientos, es decir, equivale a transformarse.
Freud nos dice que a nuestro “yo”, le cuesta desprenderse de fragmentos de sí mismo, en general, porque estamos acostumbrados a vivir con nosotros mismos toda la vida y separarnos de algo de nosotros mismos aunque sepamos que no nos sirve, cuesta y se hace duro. Ya que para separarse de lo que a uno de uno mismo no le sirve hay que pasar por un proceso de tristeza que no siempre se tolera. De hecho, multitud de personas que tiene que vivir procesos de cambio, les embarga una especie de tristeza que no logran superar y queda en ellos una especie de melancolía crónica que les hace vivir tristemente la vida.
En el autoengaño, se preserva la imagen infantil del yo, el auténtico narcisismo infantil de los niños, ese al que nada le importa y que es todo egoísmo en sus acciones o modo de pensar.
¿Se sufre menos engañándose uno a sí mismo? La respuesta es si, una persona que se autoengaña, sufre menos porque no tiene que replantearse cambios y es capaz de vivir en un mundo reducido de personas y emociones donde no tenga que desplegar su yo para adquirir nuevas conquistas en la vida.
Simplemente se limita a vivir en un círculo cerrado, donde todo queda controlado desde la perspectiva de su yo infantil y así, no tiene que molestarse a sí mismo.

Esto ni es bueno, ni malo. Simplemente es así. La vida es como cada uno quiera vivirla. ¿Podríamos enriquecernos más espiritualmente y tener mas modos de gozar y disfrutar? Efectivamente sí, aunque el ser humano actual- que se halla en vías de desarrollo mental porque con respecto a la ciencia, la forma de pensar humana sufre retraso- sigue viviendo en el autoengaño para evitar el dolor de sentirse de vivo, de no querer saber que tiene fecha de caducidad.