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domingo, 19 de abril de 2020

La Ciencia de la Sexualidad. La primera experiencia de satisfacción sexual



La unión del niño con la madre es necesaria por lo indefensos que nacemos, en comparación con otras especies animales que se bastan por sí mismas nada mas nacer. 
En el recién humano todo en él, es inmaduro. Sus funciones vitales (visión, respiración, digestión ) están en proceso de maduración y deben pasar unos cuantos meses para que el niño se adapta a su nuevo entorno.
Observamos en el recién nacido una energía que reclama atención. Llora, grita, patalea como formas de expresar y manifestar sus necesidades básicas. Hambre, sed, sueño, frío, inquietud.
La primera necesidad básica es la alimentación, de manera que la primera toma del pecho materno, calmará en el niño la necesidad de hambre y cada vez que tenga necesidad, reclamará el alimento hasta quedar satisfecho. Por lo tanto, entre  la necesidad y el pecho materno que calma dicha necesidad se crea un recuerdo y a la vez la primera experiencia de satisfacción. El niño tiene hambre, reclama y obtiene del pecho materno su alimento. Según crece el niño asociará pecho materno con necesidad y satisfacción. Y no hay expresión mas placentera que la de ver a un bebe que acaba de tomar el pecho. Pero lo interesante es que el niño tras terminar, se queda chupeteando el pecho materno porque la boca que es la fuente del alimento, se erotiza y esto quiere decir que el niño no solamente tomando el pecho se satisface sino que luego le gusta chupetear o seguir chupando el pecho aunque no mame. 
Los labios son una zona muy sensible que transmite sensaciones muy placenteras. Tanto es así que no sólo la primera experiencia de placer tiene que ver con la boca como orificio de entrada del alimento, sino que los labios se constituyen como zona erógena que luego de adultos, todos le encontraremos un placer sexual y erótico al hecho de besarnos pero lo interesante es que la boca se constituye como fuente de satisfacción a través de la comida. De manera que el acto de comer, desde recién nacidos se convierte en nuestra primera experiencia de placer, placer que se extenderá durante toda la vida del sujeto. Placer sería lo contrario de displacer, inquietud o malestar, por lo tanto cuando el niño, el adolescente, el adulto está inquieto por comer, satisfacer el hambre le devuelve la tranquilidad, por lo tanto le origina un placer.
Este primer placer de la sexualidad asociado a la boca, al acto de comer y de chupetear lo definimos como la fase oral del desarrollo sexual. Fase oral que será muy importante en el futuro porque el placer asociado a la boca puede ser tan grande que genere fijaciones en dicha fase, siendo así que la persona encuentre un placer tan grande en la comida que le lleve a una futura obesidad, a la bebida, al fumar, entre otras tantas cosas para la cual se puede usar la boca, es decir, hacer uso de la boca para experimentar el placer de la deglución pero también el placer de la succión a través de los labios. Y en resumen, esto sería la fase oral del desarrollo de la sexualidad. 

domingo, 24 de agosto de 2014

LA LIBIDO SEXUAL Y LA PRODUCCIÓN DE LA ENFERMEDAD


La libido sexual se define como la energía que mueve e impulsa a la persona dentro de un contexto social o familiar. Dicha energía sexual,  es inconsciente y tiene la capacidad de desplazarse a la conciencia para llevar a cabo la toma de decisiones en la vida. Las perturbaciones mentales no son inconscientes, sino del orden de la conciencia. Esto significa que lo que enferma es  “el yo” o parte consciente de la personalidad, debido a que las manifestaciones de dicha energía sexual producen perturbaciones al yo, debido a que con la misma libido sexual con que se hace el amor, es con la misma libido con la que se trabaja, se ama, se lleva a cabo un proyecto, se odia, se desea. Digamos que no es tanto una cuestión de falta o no de energía sexual sino de saber entender cómo la energía sexual pasa a través de unos “depuradores mentales “ para poder acceder como energía en la conciencia. Podemos semejarlo al petróleo en bruto. Es un material que si no pasa por un proceso químico de refinación, no puede usarse como combustible. Esto mismo sucede con la energía sexual en su “estado puro”. Debe pasar a través de una parte de la mente, llamada “preconsciente” que será la encargada de hacerla útil para la conciencia. El proceso de enfermarse es mas del orden con que dicho proceso de “refinamiento” de la energía sexual falla. La persona tiene una “fábrica” no del todo adecuada para transformar dicha energía en estado puro en una energía útil para su conciencia. Sucede entonces que la libido accede a la conciencia y la persona se encuentra con una energía fuerte, poderosa pero no sabe qué hacer con ella y encima contamina su conciencia. De ahí la necesidad de un psicoanálisis para entender qué mecanismo no han logrado establecerse o mejor dicho, qué se ha constituido de menos o demás en dicha personalidad que altera el proceso de “depuración” de la libido sexual. Absolutamente todos los problemas o trastorno mentales tiene una base inconsciente sexual. Cualquier persona, aunque no quiera sufre o padece los efectos de su energía sexual. Cuando no logra acceder por los caminos habituales, el cuerpo suele ser una manera de depurar dicha energía sexual. La fibromialgia, las ulceras, los trastornos de la circulación, numerosos síntomas neurológicos, cardiacos, respiratorios y cancerígenos, son modos de depurar dicha energía sexual. Es la denominada enfermedad psicosomática. Algo de la psiquis, en este caso la libido sexual, se ha canalizado a través del cuerpo y los órganos se han erotizado, es decir, toman otra dimensión como órganos que ahora duelen o sufren el paso de la energía sexual a través de ellos. Lo verdaderamente impresionante es ver cómo la terapia del psicoanálisis es capaz de volver a reconducir la libido sexual por los canales adecuados. Y sorprende ver cómo se cura la fibromialgia y numerosos síntomas o enfermedades que son mas del orden de lo psíquico y que se han manifestado en el cuerpo.

domingo, 7 de marzo de 2010

EL ALCOHOLISMO ESTUDIADO DESDE EL PSICOANALISIS

Son muchas las familias que tienen o han tenido la experiencia de tener a un miembro alcohólico dentro de ellas. En mayor porcentaje sigue siendo el hombre el alcohólico, aunque cada vez mas, la figura de la mujer al igual que la de los jóvenes, gana cada día mayor relevancia. El alcoholismo, no deja de ser una droga como otras tantas adicciones. Debemos de preguntarnos, qué le lleva a la persona a hacer uso de este tipo de adicción. Los estudios de investigación llevados a cabo por el psicoanálisis han mostrado que toda persona que hace uso excesivo del alcohol, es para llenar o compensar alguna carencia dentro de su persona. Las carencias guardan relación con sentimientos de frustración en el amor, en la sexualidad, con la falta de ambición, inseguridad, etc., que la persona trata de compensar con el uso del alcohol. En los casos de carencia afectiva, el alcohólico suele culpar a su pareja de no sentirse querido. Este tipo de personas suelen expresar su malestar afectivo con ira y violencia hacia la persona de la que se espera recibir un amor que nunca recibió. Otra variante es aquella de hombres y mujeres que viven su vida de manera insatisfactoria por no haber logrado alcanzar metas mejores que las conseguidas. Y otra variante, dentro de las más frecuentes, es cuando el alcohol esconde un estado de tristeza o depresión. Con mayor frecuencia, observamos que tras un estado de alcoholismo, subyace una gran depresión que la persona tapa con el uso del alcohol. Se debe ser muy cauto a la hora de hacer el diagnóstico de alcoholismo, porque no se han encontrado dos alcohólicos iguales ni son las mismas causas las que incitan a una persona a la búsqueda de un refugio en el alcohol. El psicoanálisis hoy por hoy vuelve a ser una terapia muy efectiva para entender las causas que originan el alcoholismo en hombres, mujeres y jóvenes.