La libido sexual se define como la energía que mueve e impulsa a
la persona dentro de un contexto social o familiar. Dicha energía sexual, es inconsciente y tiene la capacidad de
desplazarse a la conciencia para llevar a cabo la toma de decisiones en la
vida. Las perturbaciones mentales no son inconscientes, sino del orden de la
conciencia. Esto significa que lo que enferma es “el yo” o parte consciente de la
personalidad, debido a que las manifestaciones de dicha energía sexual producen
perturbaciones al yo, debido a que con la misma libido sexual con que se hace
el amor, es con la misma libido con la que se trabaja, se ama, se lleva a cabo
un proyecto, se odia, se desea. Digamos que no es tanto una cuestión de falta o
no de energía sexual sino de saber entender cómo la energía sexual pasa a
través de unos “depuradores mentales “ para poder acceder como energía en la
conciencia. Podemos semejarlo al petróleo en bruto. Es un material que si no
pasa por un proceso químico de refinación, no puede usarse como combustible.
Esto mismo sucede con la energía sexual en su “estado puro”. Debe pasar a
través de una parte de la mente, llamada “preconsciente” que será la encargada
de hacerla útil para la conciencia. El proceso de enfermarse es mas del orden
con que dicho proceso de “refinamiento” de la energía sexual falla. La persona
tiene una “fábrica” no del todo adecuada para transformar dicha energía en
estado puro en una energía útil para su conciencia. Sucede entonces que la
libido accede a la conciencia y la persona se encuentra con una energía fuerte,
poderosa pero no sabe qué hacer con ella y encima contamina su conciencia. De
ahí la necesidad de un psicoanálisis para entender qué mecanismo no han logrado
establecerse o mejor dicho, qué se ha constituido de menos o demás en dicha
personalidad que altera el proceso de “depuración” de la libido sexual.
Absolutamente todos los problemas o trastorno mentales tiene una base
inconsciente sexual. Cualquier persona, aunque no quiera sufre o padece los
efectos de su energía sexual. Cuando no logra acceder por los caminos
habituales, el cuerpo suele ser una manera de depurar dicha energía sexual. La
fibromialgia, las ulceras, los trastornos de la circulación, numerosos síntomas
neurológicos, cardiacos, respiratorios y cancerígenos, son modos de depurar
dicha energía sexual. Es la denominada enfermedad psicosomática. Algo de la
psiquis, en este caso la libido sexual, se ha canalizado a través del cuerpo y
los órganos se han erotizado, es decir, toman otra dimensión como órganos que
ahora duelen o sufren el paso de la energía sexual a través de ellos. Lo
verdaderamente impresionante es ver cómo la terapia del psicoanálisis es capaz
de volver a reconducir la libido sexual por los canales adecuados. Y sorprende
ver cómo se cura la fibromialgia y numerosos síntomas o enfermedades que son
mas del orden de lo psíquico y que se han manifestado en el cuerpo.
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domingo, 24 de agosto de 2014
domingo, 6 de diciembre de 2009
ENFERMEDADES QUE LAS PROVOCA LA CABEZA
La angina de pecho, el infarto de miocardio, la úlcera gástrica, el asma, la jaqueca, la hipertensión, la fibromialgia y hasta ciertos tipos de cánceres, son un conjunto de las enfermedades actuales – entre muchas mas- que tienen una causa psicológica. Una vez descartada la existencia de patología orgánica, la mayoría de los médicos se siguen preguntando cómo pueden aparecer estas enfermedades en personas que son totalmente sanas y que nunca han padecido de las mismas. Este tipo de enfermedades y muchas más, tiene relación con conflictos psicológicos y emocionales. Debemos comprender que junto a las áreas del cerebro que regulan estos procesos metabólicos, existen otras áreas del mismo donde se hallan los recuerdos, la memoria, las emociones, el habla y los sentimientos. Por todos es conocido que un disgusto a una persona es capaz de producirla una taquicardia o un ataque de ansiedad. Un conflicto familiar, laboral o de pareja, que se mantiene en el tiempo y que estresa continuamente a un individuo, puede llegar a provocarle una gastritis y una úlcera gástrica. La rabia y la agresividad contenida pueden provocar alteraciones cardiacas, entre ellas, la angina de pecho o el infarto. Vivir angustiado y con ansiedad puede provocar hipertensión arterial e infartos cerebrales. Las personas que pierden a seres queridos o que tienen problemas para estar acompañadas, suelen ser propensas a la tristeza y a la depresión, sabiendo que un estado de ánimo deprimido, deprime también las defensas, por eso que una persona triste, se pilla cualquier bacteria o virus habido o por haber. Y por supuesto, cuando el sistema inmune está deprimido, es fácil que las células cancerígenas que todos desarrollamos periódicamente, en vez de eliminarse de nuestro organismo, acaben asentándose y desarrollando un cáncer. Por lo tanto, hoy día es fundamental tener una salud mentar adecuada, ya que cuando no es así lo primero que se empieza a enfermar es el cuerpo. Y muchas enfermedades, se podría evitar su desarrollo si hubiera más cultura de salud mental. El psicoanálisis es la terapia más efectiva para prever futuras enfermedades que aparecen cuando no se goza de una salud mental equilibrada.
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