domingo, 6 de diciembre de 2015
domingo, 15 de noviembre de 2015
domingo, 1 de noviembre de 2015
QUÉ SUCEDE CUANDO SOLO ESCUCHAMOS LA VOZ DE LA MADRE.
Es la primera voz que oímos. Las primeras palabras, la ideología vienen de la voz de la madre. A través de ella el ser humano aprende a hablar, a escuchar, a andar, a comer. ¿Hay acaso voz más importante para un niño que la voz de la madre? Esa voz constituye al niño primordialmente hasta que otras voces entran entre el niño y la madre. Voz del padre y del mundo para que el niño tenga en su mente algo más que la voz de la madre. Ella ejerce un poder sobre el niño, que ella sabe. Si no deja que otras voces entren, el niño sólo escuchará su voz. Voces del exterior que no son la voz interna de ella. Voces necesarias para el enriquecimiento del niño para no agotarse en las mismas frases, las mismas palabras durante toda su vida, para que su inteligencia sea algo más que la voz materna. El adolescente, el hombre joven y el hombre maduro, compara toda frase o pensamiento externo con la voz inconsciente de la madre. Hay siempre una comparación entre lo nuevo con lo escuchado o conocido de ella. Y dependiendo cómo halla sido la incorporación de la voz del padre ( sería lo mismo decir cualquier voz que venga del mundo ) escucharemos al mundo, creceremos. Dejaremos que otros pensamientos enriquezcan nuestro psiquismo. Hemos estudiado que toda dificultad al crecimiento del adulto o toda detención en el aprendizaje del niño tiene que ver con no poder incorporar, incluir, sumar otras voces y ello es debido a un sometimiento a una única voz: la materna. Aquello que rechazamos, que no podemos incluir como diferente a nuestra manera de pensar, debe pensarse desde el sometimiento a una sola voz interna.Cuando el ser humano tiene inseguridad, falta de autoestima, incapacidad para afrontar nuevas tareas, problemas en la comunicación con la pareja o el mundo, es porque no puede incluir otras voces. No puede dejar de oír la voz interna de una madre que firmó con la supuesta verdad de su palabra, la sentencia de muerte de su hijo. MIGUEL MARTINEZ
domingo, 25 de octubre de 2015
domingo, 18 de octubre de 2015
¿QUÉ ES UN PADRE? ( 3ª parte)
El respeto y el temor al
padre posicionan al niño y a la niña frente a la función de la virilidad. Una posición
paterna excesivamente permisiva o pasiva
puede impulsar a que los hijos inclinen
sus preferencias sexuales hacia una elección de objeto homosexual.
Las mujeres casadas en segundas nupcias con hijos de una primera
relación pueden tener, a veces, problemas para tolerar las intervenciones de
su nueva pareja sobre ellos. El padre,
independientemente de que sea o no sea el padre biológico, es mas
una función que una figura física. Por tanto, da igual quien la
ocupe siempre y cuando esté bien llevada a cabo. De hecho, muchos niños consideran a su segundo padre mejor que al primero, lo que tiene que ver
con la credibilidad que la madre le otorgue en su nuevo cometido. Si ella lo acepta y lo asume como tal , el niño también lo aceptará.
Las funciones que el padre
ejerce tienen que ver con la
introducción de la Ley y con el amor a
lo social. Su tardía aparición lleva al
niño a darse cuenta de que el amor de la madre, en realidad, es el
padre y que él procede de la unión de
ambos. El amor, tanto materno como paterno,
tiene como significado la generosidad y representa para el
hijo un DON DE AMOR.
Un padre ama
a su hijo de manera incondicional, sin
pedirle nada a cambio y sólo quiere para él
que se desarrolle como ser
humano. Por eso, lo único que se puede hacer por el padre es
amarlo.
En algunas circunstancias, puede ocurrir que encontremos
mujeres que les impidan situarse adecuadamente en su
función de padre. Es el caso de las
llamadas MADRES OPACAS que se
interponen para no dejar pasar a través de ellas, la palabra del padre
al niño. Son madres auténticamente
neuróticas que solo viven para sus hijos sin importarles para nada el resto del mundo. Nunca dejan intervenir al padre en las
actividades educativas y si lo hacen, se toman el cuidado de anular, despreciar o desprestigiar sus opiniones ante el hijo y la sociedad.
En contraposición, la variante sana serían las llamadas MADRES TRANSPARENTES, mujeres que valoran y respetan la figura paterna y permiten el necesario pase de la Ley del Padre.
Cuando en el niño no se ha
instalado adecuadamente la función paterna, debido a una posición desvalorizada
del padre o a la intervención de una madre opaca, aparecerán importantes trastornos psíquicos
durante su desarrollo emocional e
intelectual que afectarán gravemente a su futuro.
Que la función del padre no exista , equivale a decir: “
Si Dios no existe, entonces todo está
permitido “. ( Los Hermanos Karamázov. F. Dostoievski. )
domingo, 4 de octubre de 2015
domingo, 20 de septiembre de 2015
¿QUÉ ES UN PADRE (2)
No debemos confundir al padre simbólico - lo que el niño cree que
es un padre - con el
padre real - el hombre con el que
convive él y su madre .
Su modo de intervenir debe ser
mediante la palabra, única forma
efectiva de educar y de prohibir.
El fundamento sobre el que se asienta el respeto al padre está muy cercano a la
noción del temor a Dios. Temer
al padre no es lo mismo que tenerle terror. El miedo – a perder su
amor - es necesario para que, en el niño se establezca el respeto a las
normas y al orden para que esto
suceda, el padre también debe estar sujeto a la Ley .
El padre debe ser tolerante pero no permisivo con las
transgresiones infantiles. Debe ser justo y
señalar el límite entre lo que
está bien y lo que está mal. Cuando el
padre marca o actúa ante un
comportamiento no pertinente del
niño, LA MADRE NO DEBE INTERVENIR BAJO
NINGUN CONCEPTO. Siempre es
preferible que le muestre algo de miedo - aunque pueda parecer un
poco excesivo- que una falta de respeto
y credibilidad ante una prohibición
efectiva.
Algunas
madres discuten continuamente lo que es
o no es justo con respecto al modo en
que el padre lleva adelante la educación de
sus hijos. Eso va a depender del concepto de padre que, como hija,
haya construido la propia madre.
Si piensa que fue injustamente corregida por él, podemos asegurar - salvo que encuentre
un hombre con el concepto de
padre como portador de la Ley muy bien
instalado – que no aceptará ninguna intervención en materia educativa sin cuestionarla por
parte del padre de su hijo.
En cambio,
si tuvo un padre muy permisivo, lo más
probable es que tienda a no tomar en consideración las enseñanzas que el padre
intente impartir en dicho proceso.
Lejos de lo que habitualmente se cree, no es
contraproducente para el niño sentir
cierto temor al padre pues eso será la base del futuro respeto a la
sociedad y a sus miembros.
El
respeto al padre es el fundamento sobre el cual se va a desarrollar el sentimiento
de la propia seguridad personal.
Al contrario de lo que muchos
piensan, debemos señalar que el temor al
padre no es causa de ningún
trauma infantil ni produce inseguridad
alguna. Mas bien, las inseguridades
se generan cuando todo le está
permitido al niño.
La
experiencia nos enseña que cuando la familia
permite o da por bueno cualquier comportamiento de uno de sus
integrantes, esta falsa seguridad creada dentro del hogar va a chocar, tarde o temprano, con lo que se espera de él cuando sale al mundo exterior. La realidad termina
por poner las cosas en su sitio, porque
muestra que NO TODO está permitido y que
las normas sociales existen para el buen funcionamiento del mundo.
Por regla general, los
niños muy caprichosos o excesivamente
consentidos durante la infancia
son los que mas sufren a la hora de
la adolescencia y en la vida adulta. Son niños educados por
padres que no les han impuesto un
límite. Han recibido - material y
afectivamente – en demasía y les han sido permitidas todas sus actitudes y
conductas. Al crecer y verse obligados a salir de este ámbito, el choque
es brutal cuando comprenden que el mundo
NO ES TAN GENEROSO como su familia y que en la vida real, conseguir las cosas
necesarias y el respeto de las personas, requiere un
trabajo continuo, algo a lo que no estaban acostumbrados dentro de su entorno. Por todo lo cual, su nivel de frustración y de infelicidad se
acentuará con el paso de los años.
Al revés de lo que
pensamos: si al niño se le enseña a aprender
a tolerar las frustraciones materiales y afectivas que se generan
en todo proceso educativo, se hará
mas precavido y respetuoso cuando crezca
y tenga que enfrentarse a las diversas
situaciones que la propia vida le vaya deparando. (CONTINUARÁ)
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