martes, 24 de febrero de 2009

COMO LA INFANCIA INFLUYE EN EL ADULTO

La familia, es hoy por hoy el primer modelo de sociedad para todo ser humano, de manera que cuando el niño nace, se encuentra ya dentro de una estructura donde existen una serie de personas con su manera de ser, de vivir, de actuar y es ese entorno en el cual el ser humano comienza a desarrollarse. De manera que la madre, el padre, los abuelos irán transmitiendo al niño la manera de pensar que tienen. Esta es la razón por la cual las personas nos parecemos mas al padre o la madre según el grado de relación que hayamos tenido con ellos.
Y aquí comienza todo. Cuando el niño nace, la primera relación es con la madre. Podemos decir que la dependencia del niño hacia la figura de la madre es extrema, tanto es así que los niños, cuando nacen, nacen inmaduros. No comienzan a ver hasta el día 21 y su sistema respiratorio no funciona correctamente hasta los 6 meses. La relación que se establece entre el niño y la madre es muy íntima, de hecho podemos comprobar que todos los estado emocionales de la madre, tienen repercusión en el niño. Según como la madre se sienta, así se sentirá el niño. Es una relación tan cercana que cualquier malestar o bienestar de la madre, el niño es capaz de sentirlo.
Lo que es cierto que cuando el niño va creciendo, se va dando cuenta que sin la figura de la madre, el no hubiera podido sobrevivir. Esto acaba generando en muchas personas un sentimiento de deuda, de agradecimiento que hace que todas las persona nos sentimos deudores con nuestras madres.
El algún momento dado, el niño comienza a darse cuenta que tiene un padre. Que es el producto de la unión de su madre con su padre. Frente a este descubrimiento, es cuando se produce el origen de los celos. De hecho, la primera manifestaciones celosas de los niños suelen ser hacia la figura del padre, al que tratan de echar del lado de la madre, metiéndose en la cama con la madre y tratando de ocupar su lugar. También es frecuente ver que muchos niños durante la infancia se vuelven agresivos hacia la figura materna. De hecho, muchas personas de mayores, se llevan mal con la madre y no saben exactamente por qué. La causa, tiene que ver con los celos que se les despertó cuando se dieron cuenta que la madre estaba casada con el padre. ¿ Qué ocurre.? Pues que los niños tienen una marcada tendencia egoísta, de manera que suelen sentirse en posesión de su madre como si les perteneciera, de manera que cuando descubren que ella mantiene algún tipo de relación con el padre, justo ahí, se les despierta los celos y la agresividad. Podemos decir que los celos del adulto son una variante de los celos infantiles y que la agresividad no justificada hacia el padre o la madre durante la edad adulta, no deja de ser más que una manifestación de dichos celos infantiles que no ha logrado ser superados. ¿ Cómo resuelve normalmente un niño esta situación.? Pues identificándose a uno de los dos progenitores. Normalmente los niños se quieren parecen al padre y las niñas a la madre. Y de aquí la circunstancia que una vez adulto, el niño identificado al padre, buscará una mujer que se parezca a su madre y la niña identificada a la madre, buscará un hombre parecido a su padre.
Podemos decir que muchas personas tienen un apego tan importante a las figura de los padres- los tienen muy idealizados- que luego no logran encontrar nada mejor que ellos. Cuando una mujer no logra encontrar un hombre que la llene o un hombre nunca encuentra una mujer que le convenza, podemos decir que el problema radica en que estas personas, cada vez que conocen a alguien, inconscientemente los comparan con la figura de los padre y si el padre o la madre están muy idealizados difícilmente podrá gustarles otra persona, porque para el o ella, los padres siempre serán mejores.
Existe el caso contrario. Hombre y mujeres que no se llevaron bien con sus padres y buscan un modelo de pareja totalmente distinto a la figura de sus padres. Lo que si podemos certificar es que las personas eligen pareja siempre en relación a los fantasmas afectivos familiares. Y que todos los problemas de pareja guardan una relación íntima e inconsciente con la relación que de pequeño se tuvo con los mismos.
A veces observamos que cuando una pareja se separa, ambos o algunos de ellos acaban volviendo a casa de los padres. Aquí podemos decir que son personas que no han podido separarse de los mismos y que tras intentarlo, han acabado volviendo al redil familiar.
Algunas mujeres que nunca se llevaron bien con la madre, acaban manteniendo con su pareja la mala relación que tenía con la madre. Podemos decir que están continuamente reprochándoles que no les dan suficiente atención, amor, cariño. Es lo mismo que en su infancia, recriminaban a su propia madre.
Otra cuestión compleja, es acercarnos al perfil del hombre maltratador. Los estudios se ha dado cuenta que el 90 % de los maltratados tenía una relación muy fuerte con la figura de la madre. A veces, dicha relación era muy tormentosa y a veces muy amorosa. Lo que es cierto es que la figura de la madre es muy importante para ellos. Podemos decir que si maltratan a la mujer siempre suele ser por una cuestión de celos. Una veces consciente y otras veces inconsciente. De hecho, cuando un hombre se ha llevado muy mal con su madre, por norma general, suele llevarse mal con las mujeres y todo el rencor que sentía hacia la madre, ahora lo descarga hacia la figura de la mujer. De hecho los hombres violentos, suelen ser muy posesivos y creen que la mujer les pertenece. De pequeños, fueron muy posesivos con la madre y también creían que les pertenecía. Por eso cuando la madre tiene otro hijo o descubren que el padre es el marido de la madre, sufren tal decepción que nunca jamás se lo personan a ella y esa especie de rabia o de odio, luego lo descargan con su mujer.
Los celos dentro de la pareja suelen ser de varios tipos: normales, proyectados y paranoicos. Los celos normales tienen que ver con el sentimiento de haber perdido a la otra persona frente a un rival al que consideramos mejor. Este hecho provoca tristeza y nos hace sentir culpa, responsabilizándonos de dicha pérdida. El sentimiento que se suelen despertar hacia la persona querida es de rabia, pudiendo ser transformados los celos en un afán de venganza.
Los celos proyectados tienen que ver cuando la persona no reconoce que es ella la que desearía ser infiel a su pareja pero como no se atreve a confesárselo a sí misma, prefiere proyectar sus deseos sobre la otra persona. Es el típico hombre que le gustaría se infiel a su mujer pero que no se atreve y como le da culpa, lo proyecta sobre su mujer y le acusa a ella de estar siéndole infiel cuando es él, quien verdaderamente deseaía serlo. Son los celos mas frecuentes y a la vez los celos menos comprendidos. Cuando un hombre o una mujer se obsesionan con que su pareja les está siendo infiel, debemos de pensar que en el fondo, son ellos mismos lo que quisieren cometer infidelidad pero su moral no se lo permite y a la vez, les hace sentir culpables.
Otro problema que tienen muchas madres es el afán de posesión sobre sus hijos. Tal es así que acaban anulando a la figura del padre. Podemos decir que para estos hijos, es como si el padre no existiera. El problema que esto origina es la enorme dependencia afectiva que se produce entre el niño y la madre. Lazo que luego de adulto cuesta mucho romper. El problema es que cuando la figura del padre es débil o poco presente, esto produce un efecto negativo en el desarrollo emocional del niño. Este exceso de madre y carencia de madre puede hacer que de mayor, el niño trate de buscar aquello que le faltó de pequeño: la figura paterna.
Todos los problemas afectivos de los adultos tienen que ver con excesos y con carencia afectivas que acontecieron durante la infancia. Cuando hay mucho cariño, luego es difícil de encontrar en el mundo un cariño similar al de los padres y esto le pasa a muchas personas adultas que siempre están o se sienten insatisfechas con el cariño de su pareja o todo lo que el otro hace siempre les parece insuficiente. Esto ocurre porque inconscientemente lo están comparando con el cariño de los padre y claro, frente a los mismos, cualquier comparación se queda pequeña.
Por norma general las personas que no fueron muy queridas durante su infancia suelen ser luego mas felices cuando encuentran a alguien que les quiera, porque descubren algo que no tenía. Pero también los hay que al no sentirse queridos de pequeños se quedan para siempre insatisfechos, de manera que nada ni nadie les puede dar ese amor que los padres no le dieron cuando eran pequeños y sufren constantemente.