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domingo, 20 de octubre de 2013

EL PORVENIR DEL PSICOANÁLISIS ( parte 2 )



La sociedad, el Estado, no ve bien el psicoanálisis y  opone resistencia a que ocupe un lugar de vital importancia y autoridad dentro del campo de la Sanidad, ya que sometemos al Estado y a lo social a una crítica responsabilizándolos en parte de la causación de las neurosis y los trastorno mentales en las personas. Del mismo modo que nos atraemos la hostilidad del paciente al descubrir lo reprimido en él, la sociedad no puede ver con simpatía al psicoanálisis porque revela sus daños y sus imperfecciones ya que hace caer ideales y modelos ideológicos que no sirven para la producción de salud en las personas. Sin embargo, por más que halla un sector opositor al psicoanálisis, su aparición HA SIDO UNA PRODUCCIÓN por la misma sociedad para su salvación. Por muy poderosos que sean los afectos y los intereses de los gobiernos, lo intelectual y la supervivencia del hombre también es un poder. Las cosas pasan cuando tienen que pasar y una sociedad totalmente loca no le interesa a la propia sociedad. De ahí que el psicoanálisis vino a producirse como una ciencia que daría cuenta de la naturaleza psíquica de lo humano, entendiendo por lo tanto, los procesos por los cuales las personas enferman. Y cierto es que no se enferma el que quiere sino el que puede, es decir, la enfermedad mental es una posibilidad humana, por lo tanto, también es una decisión inconsciente, una forma de vivir aunque suponga una minoración de la enorme capacidad que tiene el hombre de ser hombre. Las verdades más espinosas e hirientes, acaban por ser escuchadas y reconocidas una vez que los intereses heridos y los afectos por ellos despertados, han desahogado su violencia. Siempre ha pasado así y las verdades indeseables que nosotros los psicoanalistas tenemos que decir al mundo, correrán la misma suerte. Pero sabemos, que hemos de saber esperar. Las personas no son idiotas aunque a veces se lo hagan. Uno puede huir de una verdad que no quiere escuchar, de la naturaleza de sus deseos, de su causa de enfermar, pero a la larga, lo que se rechaza de uno mismo, retorna con igual o mal fuerza. Nuestra mente, quiere hablar, se quiere expresar y por mas frenos, por mas renuncia, por más represión que ejerzamos sobre la misma o que ejerza lo social por lo humano, al final vuelve, retorna. Lo reprimido es aquello que siempre retorna, que se repite, que halla su camino de expresión. Entre enfrentarse a la verdad de cada uno o reprimirla, se encuentra la diferencia entre vivir como humanos libres o como esclavos. Muchas gracias.

sábado, 12 de octubre de 2013

EL SENTIDO DE LOS SINTOMAS ( 2ª parte )


Tratamos el caso de una bella joven de diecinueve años, hija única y superior intelectualmente a sus padres. De niña presentaba un carácter salvaje y orgulloso y durante sus últimos años, sin causa aparente, llegó a mostrarse patológicamente nerviosa. Tiene una marcada hostilidad contra su madre, está descontenta, deprimida, e inclinada a la indecisión y a la duda. Tiene un importante ceremonial con el que se acuesta todas las noches y que llega a desesperar a sus padres. Refiere que para dormir, necesita un silencio absoluto y evita todo aquello que puede producir ruido. En primer lugar, para el reloj de pared que hay en el cuarto y transporta todos los relojes a otra habitación. Mete reloj de pulsera en un estuche, y se lleva a fuera todos los floreros, jarrones y objetos que puedan caer durante la noche y perturbar su reposo. Luego, exige que la puerta de la habitación de los padres este entreabierta e inmoviliza la puerta con pequeños objetos. Y respecto a su cama, la almohada larga no debe tocar la cabecera y un almohadón pequeño, tiene que quedar dispuesto en rombo con la almohada grande, reclinando la enferma su cabeza sobre el almohadón pequeño de para que quede en el sentido del diámetro longitudinal del rombo. Y por último, sacude el edredón hasta que todo su contenido se acumule en la parte inferior, formando un montículo que inmediatamente lo deshace igualándolo de nuevo. Una vez hecho todo este ceremonial, la enferma teme no haberlo llevado a cabo con todo el cuidado necesario y revisa, repite cada no de los actos una y otra vez según la duda va recayendo sobre ello. Todo el ritual, la lleva mas de dos horas, durante las cuales, ni la mucha logra dormir, ni sus atemorizados padres. Con tratamiento psicoanalítico, la paciente logró su total curación. Según las asociaciones de la paciente, el sentido de sus síntomas eran los siguientes: el reloj, representaba para ella un símbolo del genital femenino. Ya que nada hay más periódico que un reloj. De hecho, cuando una mujer es regular con sus menstruos suele decir que “anda como  un reloj”. Pero el temor de la paciente era a ser despertada por el tictac de los relojes, que la recordaban los latidos de su clítoris cuando estaba excitada. La enferma durante la noche, se había despertado con esta penosa sensación y el temor que ello la inspiraba, que era la erección nocturna de su clítoris. Los floreros y los jarrones, también representaba para ella, símbolos femeninos. Siendo niña, iba con un vaso en la mano y se cayó al suelo, hiriéndose en un dedo con un cristal y sangrando abundantemente. Más tarde, al llegar a la pubertad, tuvo conocimiento de las relaciones sexuales y quedó obsesionada por el temor angustioso de NO sangrar durante la noche de boda, circunstancia que haría dudar a su marido de su virginidad. Sus precauciones contra la rotura de floreros y jarrones de su alcoba, constituyen, pues, una especie de reacción contra todo el complejo relacionado con al virginidad y la hemorragia consecutiva al primer contacto sexual, reacción de protesta que se dirige tanto contra el temor de sangrar como contra el opuesto de no sangrar.  La colocación de las almohadas, tenían su sentido pues que la almohada no tocase la cabecera del lecho, representaba a la mujer y la pared vertical del lecho al hombre, de manera que ella pretendía separa al hombre de la mujer, es decir, impedir a sus padres todo contacto sexual. Antes del establecimiento del ritual, había logrado simulando miedo, que sus padres durmieran con la puerta abierta, de manera que quedase abierta durante la noche. De este modo, podía expiar a los mismos y esto le llevó a contraer un insomnio que le duró varios meses. Y no contenta con exigir que tuvieran la puerta abierta, mas de una vez se llegó a instalar entre ambos en el lecho conyugal, de manera que lograba separar la “almohada” de la “cabecera”. Cuando alcanzó ya una edad en la que no podía acostarse con sus padres, sin molestarlos, se las ingenió para simular un incoercible miedo con el fin de que la madre le cediese su sitio junto al padre y fuera a ocupar su cama de soltera. El acto de sacudir el edredón para formar u montículo, tenía el sentido del “embarazo”. La paciente, durante años había tenido miedo de que sus padres tuvieran un hijo y así ella perder su posición privilegiada. Estos eran los pensamientos que nuestra virginal paciente tenía en su cabeza. Por lo tanto, hemos podido mostrar la relación de sus ceremoniales con las fantasías de origen sexual que la paciente tenía. Por lo tanto, la realización del ceremonial, mostraba y traducía por un lado sus deseos sexuales pero a la vez, la negación de los mismos, como medio de defensa. Más adelante, se supo que esta chica sentía por su padre una fuerte atracción erótica que se remontaba a la niñez y era la causa de su actitud hostil contra su madre. Entonces, el análisis de los síntomas nos ha introducido en la vida sexual de la enferma, como hemos podido comprobar. El sentido de un síntoma siempre guarda relación con la vida íntima del enfermo. 

domingo, 10 de febrero de 2013

TEST PARA SABER SI ESTÁS DEPRIMIDO


Contesta con sinceridad a las siguientes preguntas para saber si estas deprimido

1.            ¿Tienes un estado de ánimo profundamente doloroso?
2.            ¿Ha cesado tu interés por cosas del mundo exterior?
3.            ¿Sientes que has perdido la capacidad de amar?
4.            ¿Te notas con menos capacidad para hacer tus cosas?
5.            ¿Sientes que ha disminuido tu amor propio?
6.            ¿Te haces reproches de manera continua?
7.            ¿Te haces acusaciones que antes no te hacías?
8.            ¿Sientes que te mereces un castigo?
9.            ¿Te sientes vacío?
10.                ¿Has perdido a un ser querido?
11.                ¿Te han abandonado?
12.                ¿Te sientes empobrecido?
13.                ¿El mundo te parece empobrecido y desierto?
14.                ¿Te sientes indigno?
15.                ¿Te diriges amargos reproches?
16.                ¿Te insultas?
17.                ¿Te consideras a veces un ser despreciable?
18.                ¿Te humillas ante las personas?
19.                ¿Te autocriticas con severidad?
20.                ¿Te sientes egoísta?
21.                ¿Te sientes insignificante?
22.                ¿Tienes remordimientos?
23.                ¿Te sientes mala persona?
24.                ¿Piensas que no te mereces nada bueno?
25.                ¿Te sientes un inútil?
26.                ¿Piensas que te mereces la soledad?
27.                ¿Piensas con frecuencia que no merece la pena vivir?
28.                ¿Te sientes triste con frecuencia?
29.                ¿Lloras fácilmente con cosas que antes no llorabas?
30.                ¿Comes más de lo habitual?
31.                ¿Has perdido el apetito?
32.                ¿Te falta energía?
33.                ¿Te cuesta pensar, concentrarte?
34.                ¿Tienes pensamientos recurrentes de morirte?
35.                ¿Piensas en suicidarte?
36.                ¿Tu vida se está deteriorando por dejadez?
37.                ¿Te sientes como en un pozo?
38.                ¿Te has vuelto “pasota”?
39.                ¿Te duele partes del cuerpo que antes no te dolían?
40.                ¿Has perdido las ganas de sonreír o sonríes menos?
41.                ¿La gente cercana han notado tu tristeza?
42.                ¿Has perdido el apetito sexual?
43.                ¿Estás irritable mas de lo normal?
44.                ¿Has dejado o te interesan menos tus hobbies?
45.                ¿Ya no disfrutas con tus cosas?
46.                ¿Te has aislado de los amigos?
47.                ¿Tienes alteraciones del sueño?
48.                ¿Te sientes mas lento a la hora de hablar, moverte?
49.                ¿Sientes más miedo de lo habitual?
50.                ¿Sientes que alguien te ha echado un mal de ojo?



RESPUESTAS.

Suma todas las respuestas donde hayas contestado “SI”.

De 0 a 20. Tienes tristeza. La tristeza es un estado de ánimo que guarda relación con aspectos de la vida real y de tu vida inconsciente. Si perdura más de una semana, acude a un psicoanalista.

De 20 a 30. Ya tienes un estado de ánimo deprimido. Bien sea por una pérdida o por un abandono, algo en ti comienza a no funcionar correctamente. Debes acudir a un psicoanalista sin falta. Si rechazas la idea, aún habiendo sacado la anterior puntuación, ten mucho cuidado. El estado de ánimo deprimido comienza a poder contigo.

De 30 a 40. Estás deprimido. Poderosas fuerzas inconscientes han atrapado a tu yo y estás comenzando a ser víctima de una depresión. Todavía estás a tiempo de superarlo. Llama hoy a un psicoanalista. Si aún puntuando con la anterior puntuación no crees que necesitas un psicoanalista, es porque ya no eres ni consciente de lo que te pasa.

De 40 a 50. Llama con urgencia ahora mismo a un psicoanalista. La depresión, tiene cura. Es muy probable que aún estando mal, lo niegues. Desconfía completamente de ti desde ya mismo. La depresión ya vive en ti y ha colonizado e invadido  tu yo y ha tocado tu realidad. Todavía tienes solución. Mejor psicoanalizarse que morirse o vivir muerto en vida aunque te sientas la peor persona del mundo.