viernes, 16 de enero de 2009

COMO SER UNA MADRE CASI PERFECTA (VIII)

La sexualidad infantil..

La primera cuestión que debemos plantearnos es la siguiente : ¿ hasta cuando vamos a seguir afirmando que los niños durante la infancia no tienen instintos sexuales.?
Si quieres ser una madre suficientemente cualificada para ejercer su función, debes olvidar viejas teorías obsoletas sobre la sexualidad y comenzar a aceptar que tus hijos, desde etapas muy tempranas, desarrollan su instinto sexual como tú desarrollaste también el tuyo. Tienes que apartarte de falsas concepciones ideológicas que se refieren a la famosa “ pureza infantil “. La pureza infantil sólo existe en la cabeza de aquellas madres que tienen problemas sexuales y además piensan que sus hijos no tienen sexualidad.
Cuando no se acepta la existencia de los impulsos sexuales en el niño se está negando una parte muy importante de su personalidad. Son numerosas las experiencias de educadores, padres y especialistas que constatan que los niños muestran muy tempranamente manifestaciones de su instinto sexual tales como erecciones, toqueteos en solitario o en compañía de otros niños y juegos con contactos físicos en los que realizan movimientos análogos a los del coito... etc.
Entonces ¿ por qué una madre puede aceptar más fácilmente que su hijo manifieste amor hacia los demás que aceptar que tiene instinto sexual.?
¿ Por qué muchas madres y educadores siguen considerando a los niños como viciosos o degenerados cuando muestran dichos instintos?
La respuesta nos conduce a pensar que solo aquellos padres o educadores que tienen problemas con su propia sexualidad califican de anormal la sexualidad de sus propios hijos.
Por tanto, para aceptar este hecho, antes hay que aceptar que, como madre y mujer, tú también tienes instintos y deseos sexuales.
Más de una lectora se estará preguntando, a estas alturas, por qué atribuimos tanta importancia a la sexualidad. La respuesta es bien sencilla: la sexualidad es innata a los seres humanos y a través de ella, el sujeto se relaciona con el mundo y sus semejantes.
Los padres son para el niño el modelo de aprendizaje. Todo lo aprendido, será llevado luego, por identificación, al mundo exterior, donde se relacionará emocionalmente con las mujeres y los hombres según lo hizo con aquellos, durante la infancia.
Por consiguiente, los padres no deben negar dichas manifestaciones tempranas de la sexualidad infantil que se expresan bien a través de una actitud curiosa hacia los adultos o hacia su propio cuerpo. Todos hemos olvidado cuando eramos pequeños y cómo la sexualidad ejercía su influjo y despertaba en nosotros una fuerte atracción. Si la sexualidad fue algo que nos llamó tan profundamente la atención ¿por qué no va a ocurrir lo mismo con nuestros hijos.?
Pasemos entonces al siguiente tema.