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domingo, 8 de septiembre de 2019

EL PASADO SE PUEDE CAMBIAR. Ingeniería lingüística

¿Qué es el pasado? Una estructura de lenguaje organizada como huella de recuerdo, que se alimenta de la energía que proviene de las emociones. Dicha energía proviene así mismo de otras estructuras de lenguaje y activan por desplazamiento las estructuras del pasado pero realmente el pasado no existe pues cada vez que lo evocamos, los presentificamos, es decir, lo hacemos presente por lo tanto, el pasado es una huella de recuerdo que sólo existe como palabra cuando se lo hace consciente en tiempo real, es decir, presente. 
¿Es importante el pasado como estructura? No es importante ya que lo que del pasado una persona evoca o recuerda es algo que le hizo impronta, huella en la memoria. Lo interesante y complejo a su vez, es cómo en torno a ese nódulo de impresiones auditivas y visuales que impactan la memoria, la persona organiza nuevas fuentes de estructuras de palabra, estableciendo una cadena de conexiones que determinar no solo el comportamiento, sino que regula o sirve para canalizar ciertas emociones. 
Si el pasado se presentifica en tiempo presente, podemos por lo tanto modificarlo, ya que la persona recuerda en tiempo presente, de manera que,  una inclusión de una nueva frase en su estructura de palabras organizadas como lo que definimos “su pasado” puede modificarse por un nuevo entendimiento del mismo. Esto permite generar un nuevo pasado  gracias a una nueva inclusión de una nueva estructura de palabra que le da otro sentido al pasado 

Cadena de palabras, frases del pasado. (-----------------) están conectadas a múltiples cadenas que organizan una continuidad al pensamiento sobre el pasado. 
Si ahora incluimos dentro de la estructura una nueva formación de palabras (---“….”--), logramos hacer cortocircuito con las restantes cadenas, bloqueando conexiones de palabras que desencadenan entre otras cosas las emociones. Por lo tanto,  la secuencia del pasado ya no es la misma, pasa a ser otra.
Este tipo de inteligencia o ingeniera lingústica es la que puede llevar a cabo trabajando el campo de fuerzas que origina lo psíquico, pues una de las características de la personalidad es que no es estable, es decir, es inestable, dinámica y permite modificaciones. Decimos que cuando la personalidad está muy estructurada, puede llegar a ser un síntoma, una enfermedad, ya que la personalidad es algo dinámico, sujeto a las variaciones económicas de energía que constantemente están fluyendo a nuestra conciencia y es la causa de lo que desequilibra a la estructura del “YO”.

domingo, 16 de febrero de 2014

HERRAMIENTAS PARA SER FELIZ. La soledad no existe.


Por ejemplo, la soledad, es sinónimo de rechazo al otro, a los otros, al mundo. Estar solo, también es una decisión inconsciente muy trabajada y construida con los años. Muchas personas harán alusión al hecho de estar solos porque refieren no haber dado con la persona adecuada o que sus experiencias vitales fueron negativas, contrarias a lo que ellas querían.
Nada más lejos de todo esto. Encontrar a personas inadecuadas también supone una búsqueda inconsciente. Incluso podemos arriesgar y decir que en las malas relaciones tanto de pareja, como familiares, como laborales, hay un trabajo previo que a veces dura hasta años para construir una relación nefasta que con el tiempo acaba  en soledad o en desgracia. El ser humano, absolutamente todo, lo construye y también lo destruye. No hay fuerzas extrañas, ni misteriosas ni ajenas a nosotros mismos que produzcan esos efectos sobre nuestras vidas. La ignorancia de no saber que en nosotros existe un otro de nosotros mismos, que determina nuestras acciones, nuestros movimientos y nuestros acontecimientos, nos sumerge en un abismo donde despreciamos a los otros en vez de cuestionarnos a nosotros mismos. Cierto es que personas que optaron por la soledad, en un momento de su vida se consideraron indignas de ser queridas o amadas, es decir, previo a su estado de soledad actual , hubo inicialmente un desprecio hacia sí mismos. ¿por qué? La soledad, también es una condena  de uno hacia uno mismo. Algo se satisface en el estado de soledad. La soledad, cuando se psicoanaliza, suele estar acompañada de un odio intenso, a veces de envidia, es decir, sentimientos poco nobles, más bien infantiles y neuróticos. El solitario, no deja de ser una persona  que quisiera atentar contra todo pero sin testigos que puedan verle. Otro tipo de solitarios, son aquellos que nunca resolvieron su complejo de Edipo, lo que significa que no pudieron desligarse de los lazos amorosos infantiles bien hacia la figura de la madre, del padre o de algún hermano. Y esto ellos no lo saben. Al estar ligados de manera inconsciente a sus primeros amores infantiles, difícilmente pueden generar lazos afectivos con otras personas, ya que se encuentran desde hace mucho tiempo “comprometidos o acompañados pero nunca solos”.

NO LO OLVIDES. Toda soledad, no es tal soledad. El solitario en definitiva siempre está acompañado bien de odio, de envidia o del recuerdo infantil de sus amores prohibidos. Y por esta circunstancia nunca puede ser feliz, porque con quien quiere estar siempre es un imposible. ( CONTINUARÁ )