domingo, 18 de enero de 2015

MADRES TOXICAS O CASTRANTES ( 2 )

Cuando un  hijo no puede “cortar” el cordón umbilical con su madre, debemos pensar que la madre tiene su grado de responsabilidad en ello. No es tanto que el hijo no puede cortar dicho cordón, sino que es la madre, quien de manera inconsciente, fortalece dicho cordón. Las maneras son muchas, desde crear dependencia emocional hacia el hijo, hasta generarle inseguridad. Cuando la madre tiene un afán demasiado protector, lo que logra es reforzar la inseguridad del hijo. De manera que la seguridad del hijo, depende siempre de la opinión de la madre, aunque esta sea equivocada.
Otro grado de toxicidad, se da en madres que han fracasado emocionalmente con su pareja. La madre vuelva toda su libido sexual y amorosa sobre sus hijos y los hace dependientes de ella para así no sentir el vacío emocional producido por la ausencia de una pareja.
Cuando la madre interviene criticando las parejas de sus hijos, en el fondo, dicha actitud no deja de ser celos o envidia hacia las parejas de sus hijos a los que considera un rival que le “ha quitado a su hijo”. Este tipo de madre critican permanentemente a las parejas de sus hijos y nunca encuentran a nadie que le agrade.
La madre, cuando impone su manera de ser, su ideología y sus valores morales, condiciona en gran medida el desarrollo de la psicología de sus hijos. La madre, para el niño pequeño es fuente de sabiduría y verdad. Así es que cuando la madre ejerce su opinión, aunque no lo quiera está condicionando la libertad de pensamiento del hijo. Lo que bien podemos asegurar es que cuanto más dependiente es el hijo de la madre y mas inseguridades tiene es porque la madre es muy neurótica o tóxica.
El problema de este tipo de madres, es que acaban produciendo fuertes cuadros neuróticos en sus hijos. Desde trastorno obsesivos, a enfermedades que afectan al cuerpo, como son las enfermedades de la piel, las alergias o el asma.
La madre toxica, sabe de manera inconsciente, lo está haciendo mal y que su actitud no es la más adecuada pero sigue ejerciendo su personalidad y modo de ser, aun sabiendo que está deteriorando la vida de su hijo. Hay por lo tanto un grado de enfermedad en este tipo de madres porque la influencia que ejercen sobre sus hijos es tal que los hijos, cada vez que quieren separarse de ella, sienten un enorme complejo de culpabilidad y no experimentan felicidad en su vida. Separarse de una madre tóxica puede llevar toda la vida y aún muerta, la influencia de la misma perdura mas allá de la tumba. Con esto queremos decir que la manera de poder desprenderse de la influencia de una madre tóxica es mediante un psicoanálisis para dotar al a persona de las fuerzas necesarias para poder ejercer el derecho a hacer su vida. No se es mejor madre por ser mas protectora. Estudios psicoanalítico realizados demuestran que cuanto menos madre tenga el niño a partir de una cierta edad, mas seguro de sí mismo se desarrolla. El demás produce más perturbación que el de menos. Y el tiempo, acaba dando la razón. El hijo creció, pero en su interior, hay un niño que no puede decir que no a la madre que lo engendró. Y actúa según lo que le dice  la voz interior, en muchos casos de la madre muerta pero viva en su inconsciente.