domingo, 6 de marzo de 2011

EL ORIGEN DE LA AGRESIVIDAD

La agresividad tiene su origen en la fase del espejo. Durante este estadio, el niño busca identificarse a la figura de los padres y frente al sentimiento de sentirse incompleto, busca esa completud en la imagen de ellos. Es importante señalar que todo humano, pasa por el llamado complejo de Edipo. Resumiéndolo diríamos que es una especie de amor y odio, ambivalente hacia la figura de los padres por el sentimiento de celos que producen en la figura del niño. Semejante Complejo, perdura de manera inconsciente y para el niño, sus padres siempre son una fuente de amor y de odio. De adulto, frente a los otros, experimentamos agresividad cuando nos recuerda de manera inconsciente algo de la relación amor y odio hacia las figuras parentales. Los celos, no dejan de ser un sentimiento infantil que desencadena la agresividad que en su momento, el niño no pudo exteriorizar hacia el padre o la madre. La envidia se produce frente a la imagen completa del otro o frente a lo que el otro tiene y a mi me falta. Frente a la imagen completa del otro, surge la agresividad con la intención de romper porque no se tolera lo que a uno mismo le falta y que el otro tiene. La agresividad tambien surge frente a las diferencias del otro y el afan de dominarlo o someterlo. Cuando no puede ser, la agresividad hace su aparición. Podemos decir que todo acto agresivo es del orden del sadismo, expresado en la relación con los otros.Cuando la moral del individuo no deja exteriorizar dicha agresividad, se vuelve hacia el sujeto en calidad de masoquismo, de manera que no deja de ser una agresividad o un sadismo pero hacia uno mismo. El psicoanálisis es capaz de hacer entender cualquier actitud humana destructiva. Como bien dice el Poeta Miguel Menassa, " el amor y el odio se parecen, gritaba el condenado".