domingo, 27 de junio de 2010

EL DOLOR DE LOS CELOS

Los celos, los podemos considerar como uno de los sentimientos que más dolor y malestar producen a quien lo padecen. Es un sentimiento que lo tienen todas las personas y tiene su fundamento en el sentimiento de propiedad sobre el otro. Los celos se desencadenan ante la pérdida de la persona querida o ante la fantasía de no interesar lo suficiente a esa persona y la posibilidad de ser sustituido por un tercero. Los celos tienen tres variantes, que son los celos normales, los proyectados y los paranoicos. Los normales perturban pero no hasta el punto de producir serias alteraciones en la personalidad. Puede despertarse el sentimiento de venganza según el grado de neurosis asociada a los celos. Las personas dependientes e inseguras, suelen vivir más intensamente los celos y pueden responder con venganza hacia la persona querida o hacia el rival desencadenante de los celos. Los celos proyectados son aquellos donde una persona acusa a la otra de infidelidad, pero realmente, la que acusa es la que desearía ser infiel pero por una cuestión de moralidad, no lo acepta y acusa a la otra persona de algo que le gustaría hacer a ella. Y los celos paranoicos, se dan mayormente en los hombres y tiene que ver con sentimientos homosexuales que el hombre no acepta que tiene hacia otros hombres- objeto de su paranoia- y a los que imagina en relación con su mujer. Realmente es a él a quien le gustaría tener esas relaciones con los hombres pero nunca lo va a aceptar y acusa paranoicamente a la mujer de mantener relaciones con los hombres con quienes a él le gustaría acostarse. Los celos, son tortuosos, dolorosos y alteran mucho el estado de ánimo. La mejor solución para comprender, manejar y controlar el mecanismo de los celos, es el psicoanalisis.