domingo, 14 de marzo de 2010

PSICOANALISIS Y LOCURA

Durante siglos el hombre siempre ha temido a la locura. Históricamente se asociaba al ocultismo, a la magia, a influencias externas que el hombre no podía controlar. Con las aparición en 1900 de la obra: La interpretación de los sueños, de Sigmund Freud, la locura pasó a ser una producción del propio aparato psíquico. Se empezó a ver que todas las manifestaciones de los desequilibrios personales, eran producidos por una lucha entre la conciencia y el inconsciente. Esta obra nos muestra que lo inconsciente se manifiesta en la conciencia, de manera encubierta, por lo tanto, nunca lo que percibimos se corresponde con lo que es. Podemos hablar de un contenido que se manifiesta en la conciencia que se corresponde o tiene conexiones con otro contenido latente en lo inconsciente. El mecanismo es el mismo que el de los sueños: el material del sueño es inconsciente y busca una manera de mostrarse en la conciencia. El sueño siempre aparece disfrazado. A veces su sentido es tan incongruente que bien lo podemos calificar como una manifestación de una locura. Las combinaciones mas inverosimiles y disparatadas suceden en los sueños, lo mismo que los pensamientos de la comúnmente llamada locura. Esta similitud es lo que el psicoanálisis viene a mostrar: que la llamada locura no es sino la manifestación de algo inconsciente que quiere mostrarse en la conciencia. El malestar y el nerviosismo que producen ciertos pensamientos llamados " locos", es debido a que chocan contra la moral y las buenas constumbres. Y realmente ese es el conflicto que tiene el paciente cuando escucha voces o tiene pensamientos que habitualmente no tiene. Es lo inconsciente que habla. Muchas personas se preguntan si la locura se puede curar. La respuesta es que estos estados mentales,no dejan de ser una manifestación de la parte inconsciente de la persona, por lo tanto lo que se debe hacer es equilibrar la conciencia con dicha parte inconsciente de la personalidad.