domingo, 12 de abril de 2009

LA METICULOSIDAD EN EL TRASTORNO OBSESIVO COMPULSIVO

Más del 50% de los pacientes con Trastornos Obsesivo Compulsivo, han desarrollado una meticulosisdad exagerada en torno al orden, la limpieza y al uso del dinero . Desde el comienzo de la adolescencia y la edad adulta, comprobamos que muestran enorme irritabilidad frente al desorden. No toleran que sus cosas se hallen desordenadas y que alguien haga uso de las mismas. Respecto a la limpieza, hemos observado que más del 80% de estos pacientes, se afanan por lo limpio de manera incansable. Es frecuente encontrar fantasías de contagio de enfermedades, por lo que utilizan productos en la casa y en la higiene personal para evitar cualquier atisbo de suciedad que les pueda hacer creer que pueden coger cualquier enfermedad. Son escrupulosos en las relaciones sexuales y en sus prácticas evitan todo contacto con mucosidades ajenas. Muchos de ellos, proceden a lavarse exageradamente una vez concluido el acto sexual porque tienen remordimientos de haber traspasado o haber realizado alguna práctica de riesgo aunque no haya sido real. Digamos que el pensamiento de castigo divino es algo contínuo en la mente de estas personas y tras una experiencia placentera, le sigue a continuación un tormento psicológico redentor.
Con respecto al dinero, en los pacientes con TOC observamos en la práctica totalidad de ellos, el carácter huraño y tacaño con respecto al uso del dinero. Suelen ser ahorradores e incluso están dispuestos a vivir de manera miserable aún teniedo dinero. NO suelen prestar dinero a nadie y van por la vida quejándose de la falta de dinero. Metódicos con las cuentas, todos los gastos lo hacen a medias y son capaces de torturar a una persona hasta que les devuelva, por ejemplo, un céntimo. Tienen fantasías comunes de que pueden ser robados y estafados. Son desconfiados hasta de la propia pareja y de los familiares. Esto les lleva a mostrar una imagen indigna de sí mismos para no despertar ningún interés ajeno. Prefieren ser catalogados de pobres que despertar en la gente fantasía de ricos o pudientes. Van a los lugares más baratos y son capaces de conducir varios kilómetros en coche o andando para ahorrarse 10 o 15 céntimos, vanagloriándose del éxito económico conseguido. ( CONTINUARA )