domingo, 24 de mayo de 2015

REPETIMOS LO QUE NO LOGRAMOS RECORDAR


REPETIMOS LO QUE NO LOGRAMOS RECORDAR.

El olvido de impresiones, escenas y sucesos, se reduce casi siempre a una “retención” de los mismos. Cuando un paciente habla de este material “olvidado”, rara vez deja de añadir: “En realidad, siempre he sabido perfectamente todas estas cosas; lo que pasa es que nunca me he detenido a pensar en ellas”. Y muchas veces se manifiesta defraudado porque no se le ocurren suficientes cosas que pueda reconocer como “olvidadas” y en las que no ha vuelto a pensar desde que sucedieron”.
El “olvido” queda restringido por la existencia de recuerdos encubridores. La amnesia que tenemos sobre nuestra infancia suele ser compensada por los recuerdos encubiertos. En dichos recuerdos, se conserva una parte de nuestra vida infantil y todo aquello que tuvo una importancia esencial. Con el psicoanálisis podemos extraerlo.
Otro tipo de sucesos, impresiones internas, constituidos por las fantasías, asociaciones o sentimientos, deben ser estudiados en relación al  olvido y al recuerdo. Sucede aquí se recordamos algo que nunca pudo ser olvidado, pues nunca fue retenido ni llegó a ser consciente.
Sobre todo, en la neurosis obsesiva, el olvido se limita a destruir conexiones, suprimir relaciones causales y aislar recuerdos en lazados entre si.  Resulta imposible despertar el recuerdo de una clase especial de sucesos muy importantes correspondientes a épocas muy tempranas de la infancia y vividos entonces sin comprenderlos, pero perfectamente interpretados y comprendidos luego por el sujeto. Y una vez vencidas sus resistencias, el paciente analizado, reconoce la sensación de que algo de lo que dice, ya le era conocido.
Las personas, no solemos recordar nada de lo olvidado o reprimido, sino que lo vive de nuevo. No lo reproduce como recuerdo, sino como acto: lo repite sin saber, naturalmente, que lo repite. Por ejemplo, hombres que no recuerdan haberse mostrado rebeldes hacia la autoridad de sus padres y ahora, lo hacen con respecto a su trabajo, proyectos, pareja, etc…
Por ejemplo, personas que no logran recordar que su investigación sexual infantil fracasó, dejándolos perplejos y ahora de adultos se lamentan de que nada le sale bien y de que su destino es no conseguir jamás llevar a buen término una empresa.

Repetir es la transferencia a una situación actual de una situación pasada olvidada. Cuanto mas reprimido es el recuerdo que la persona no logra recordar, con más fuerza es sustituido el recuerdo por la acción de repetir. (continuará)