martes, 10 de febrero de 2015

¿Cómo puede ayudarme el psicoanálisis en mi vida.?

Las etapas del hombre y de la mujer desde la temprana infancia hasta la madurez suponen cambios en la forma de vivir donde no siempre se tienen los pensamientos o ideales adecuados para poder afrontar cada década de la vida.
Hay una verdadera programación social por décadas donde el amor, la reproducción, la diversión, los estudios, el trabajo etc  siguen unas pautas sociales establecidas que dirigen la vida de las personas de una manera más o menos automática y que todos seguimos sin preguntarnos si es o no es la vida que queremos vivir. Como especialista observo que la llegada a la década de los cuarenta, tanto los hombres como las mujeres sufren de una crisis de identidad que les hace replantearse cómo vivir los siguientes años y si la vida llevada a cabo ha sido o es suficientemente satisfactoria. Esta reflexión les lleva a intentar nuevas formas de vivir el amor, la diversión, el trabajo y que en la mayoría de las veces no llega tampoco a ser suficientemente satisfactoria por falta de pensamientos nuevos que ayuden a construir la siguiente década. Y si hablamos de la década de los cincuenta o de los sesenta, ahí la ambiciones, la aspiraciones y los planes comienzan a ser cada vez mas reducidos por falta de pensamientos que ayuden a construir dicha década con otra perspectiva que la de dejarse llevar por los acontecimientos que vayan viniendo con el paso del tiempo. Podemos decir que al ser humano, para poder continuar su existencia le falta la mayoría de las veces pensamientos fuertes, sobre los cuales sostener la continuidad de los siguientes años de su vida.
Cada década de la vida requiere pensamientos, ideas, deseos nuevos, una sexualidad diferente para que no se caiga en la repetición. No se pueden pensar los cuarenta o los cincuenta como cuando se tiene treinta o veinte. Sin embargo, esto es lo que nos encontramos en las consultas. Hombre y mujeres que a pesar del paso del tiempo, siguiente relacionándose con los otros, con ellos mismos con la misma ideología y forma de pensar y sentir como cuando eran veinteañeros.

Les falta por lo tanto una inteligencia que les haga vivir, sentí, desear de una manera diferente a como siempre fueron. En esta parte, es donde entra el psicoanálisis como ciencia de lo humano, como método terapéutico que ayuda a construir nuevas formas de pensar para cada una de las décadas de la vida. El psicoanálisis más que transformar la personalidad, aporta nuevas construcciones a la personalidad. Siendo así que lo que a uno le falta lo puede adquirir gracias a la terapia del psicoanálisis. Para ello, hay que observar a los que nos rodean y veremos que el intento de llevar a cabo nuestra vida con nuestra manera de pensar nunca resulta todo lo efectiva que quisiéramos. Significa esto que sino renunciamos a un narcisismo personal, donde siempre queremos llevar a cabo todo sin la ayuda de alguien, difícilmente podremos avanzar con la vida. Solos es muy difícil transformar la forma de ser porque lo que a veces falta  o sobra en la manera de ser, solo puede verse desde afuera con la ayuda de un especialista. El psicoanalista es esa persona que puede visualizar, escuchar aquello que a una persona le sobra o le falta. El psicoanálisis es un método que permite construir un nuevo pensamiento que sirva para pensar el amor, las relaciones, el trabajo, el vida, la muerte de manera más productiva. Porque sino,  la impotencia de ver cómo el tiempo se va sin haber logrado otras formas de sentir y vivir mas placenteras acaban sumiendo a la persona en una profunda melancolía de la cual difícilmente saldrá por ella misma pero si con la ayuda de un psicoanalista. Miguel Martínez. Médico Psicoanalista.