jueves, 13 de noviembre de 2014

CLAVES PARA ENTENDER LA PAREJA (1)

Cuando una pareja acude por primera vez a una consulta de psicoanálisis, desde la primera entrevista, el psicoanalista puede percibir que cuando se hablan ningún sabe a quién se está dirigiendo.  Es frecuente ver el reproche al otro, acusándole de cómo ha evolucionado la pareja hasta la pérdida del amor, del deseo o del interés. Después de valorar a la pareja conjuntamente, suele procederse a entrevistar la pareja por separado. Cuando escuchamos lo que uno dice del otro, no tiene nada que ver con lo que el otro dice ser de sí mismo. Esto lleva a confusión a especialista que no son especialistas en terapia de pareja y se dejan guiar por el discurso manifiesto de lo que uno dice del otro. Si la mujer dice que el marido ya no la quiere, desde el punto de vista del psicoanálisis, no escuchamos “mi marido no me quiere”, sino la secuencia de deseos inconscientes que han hecho de la mujer una persona no querida. Cuando el hombre dice que mi mujer ya no me desea, el psicoanalista no escucha “mi mujer no me desea” sino que reconstruirá la historia de deseos en el hombre que han trabajado en él hasta conseguir que la mujer deje de desearle.
Quiere esto decir que cuando una pareja habla, una cuestión es “lo que dicen conscientemente” y la segunda cuestión “lo que significa inconscientemente”. Podemos afirmar que NUNCA coincide lo que decimos con lo que realmente este.
Este maravilloso descubrimiento de Freud sobre el funcionamiento de la mente, nos hace diferenciar dos instancias en nuestra mente que denominamos la parte consciente y la parte inconsciente de la personalidad. Ambas funcionan en conjunto pero tienen a su vez un funcionamiento independiente. Podemos decir que lo que nos llega a la conciencia es un producto inconsciente pero disfrazado.
¿qué sentido puede tener que algo de nosotros mismos nos llegue a la conciencia disfrazado?  Tiene el sentido de ocultar algo, querer decir otra cosa. Aquí tenemos lo que tantas parejas dicen: no le entiendo, no comprendo porqué hace tal o cual cosa. Es decir, lo que no comprendemos del otro es porque detrás de lo que dice o hace se halla otra cuestión u otra intención pero disfrazada.  De este modo podemos ver cómo las parejas no comprenden las palabas del otro, su actitud, su comportamiento, los cambios repentinos de humor, etc…

todo esto tiene una lógica desde el punto de vista inconsciente. Siendo así que lo que desde la conciencia consideramos ilógico, desde lo inconsciente encontramos su sentido que debe ser traducido y ese es el trabajo del psicoanalista. (continuará)