domingo, 16 de febrero de 2014

HERRAMIENTAS PARA SER FELIZ. La soledad no existe.


Por ejemplo, la soledad, es sinónimo de rechazo al otro, a los otros, al mundo. Estar solo, también es una decisión inconsciente muy trabajada y construida con los años. Muchas personas harán alusión al hecho de estar solos porque refieren no haber dado con la persona adecuada o que sus experiencias vitales fueron negativas, contrarias a lo que ellas querían.
Nada más lejos de todo esto. Encontrar a personas inadecuadas también supone una búsqueda inconsciente. Incluso podemos arriesgar y decir que en las malas relaciones tanto de pareja, como familiares, como laborales, hay un trabajo previo que a veces dura hasta años para construir una relación nefasta que con el tiempo acaba  en soledad o en desgracia. El ser humano, absolutamente todo, lo construye y también lo destruye. No hay fuerzas extrañas, ni misteriosas ni ajenas a nosotros mismos que produzcan esos efectos sobre nuestras vidas. La ignorancia de no saber que en nosotros existe un otro de nosotros mismos, que determina nuestras acciones, nuestros movimientos y nuestros acontecimientos, nos sumerge en un abismo donde despreciamos a los otros en vez de cuestionarnos a nosotros mismos. Cierto es que personas que optaron por la soledad, en un momento de su vida se consideraron indignas de ser queridas o amadas, es decir, previo a su estado de soledad actual , hubo inicialmente un desprecio hacia sí mismos. ¿por qué? La soledad, también es una condena  de uno hacia uno mismo. Algo se satisface en el estado de soledad. La soledad, cuando se psicoanaliza, suele estar acompañada de un odio intenso, a veces de envidia, es decir, sentimientos poco nobles, más bien infantiles y neuróticos. El solitario, no deja de ser una persona  que quisiera atentar contra todo pero sin testigos que puedan verle. Otro tipo de solitarios, son aquellos que nunca resolvieron su complejo de Edipo, lo que significa que no pudieron desligarse de los lazos amorosos infantiles bien hacia la figura de la madre, del padre o de algún hermano. Y esto ellos no lo saben. Al estar ligados de manera inconsciente a sus primeros amores infantiles, difícilmente pueden generar lazos afectivos con otras personas, ya que se encuentran desde hace mucho tiempo “comprometidos o acompañados pero nunca solos”.

NO LO OLVIDES. Toda soledad, no es tal soledad. El solitario en definitiva siempre está acompañado bien de odio, de envidia o del recuerdo infantil de sus amores prohibidos. Y por esta circunstancia nunca puede ser feliz, porque con quien quiere estar siempre es un imposible. ( CONTINUARÁ )