lunes, 13 de septiembre de 2010

MI HIJA TIENE ANSIEDAD ¿ DEBEN MEDICARLA?

En un Seminario sobre Clínica psicoanalítica, se trae el caso de una joven de quince años, que hace año y medio fue diagnosticada de ansiedad y angustia y fue tratada por su médica de cabecera con un ansiolítico, durante un año. La joven a pesar de la medicación sentía malestar y cada vez que intentaba quitarse la medicación, las crisis aparecían. Su madre la llevó a un psicoanalista. En un periodo de tres meses, la joven no solo dejó de tomar pastillas sino que comprendió el origen de su ansiedad y de su angustia. El diagnóstico era “ angustia virginal”. La joven una vez que entró en la pubertad, tuvo que enfrentarse a su despertar sexual, el cual, la inquietó de sobremanera que llegó a provocarla ansiedad, porque no podía entender las sensaciones voluptuosas que su cuerpo le hacía sentir y se hallaba con miedo de sí misma. Ni la doctora ni la psicólogo de la seguridad social pudieron darse cuenta de que todos los jóvenes, cuando llegan a la pubertad, se produce en ellos un despertar sexual, que según la moral familiar imperante en sus jóvenes mentes, así se enfrenta el adolescente a dicho despertar. La ignorancia de la doctora y de la psicóloga llevaron a medicar a esta joven que si no se hubiera psicoanalizado, nunca habría superado el miedo a su sexualidad. En definitiva, estamos asistiendo a casos de estos todos los días. Medicar y medicar, atontar, dejar sus palabras y querer reprimir la sexualidad en los jóvenes, les lleva a enfermar. El psicoanálisis, ayuda a los jóvenes a encontrarse con su cuerpo, con su despertar sexual y les ayuda a ser seres sociales, equilibrados. Medicarlos es para estropear un proceso evolutivo que cuando se interrumpe puede desviar de la salud a un hijo hacia la enfermedad, para toda su vida. Antes de medicar a tu hijo, consulta con un psicoanalista.