lunes, 7 de junio de 2010

LA IMPOTENCIA PSIQUICA

Una de las causas más frecuentes de consulta es la llamada impotencia psíquica. La padecen hombres jóvenes y adultos y los síntomas van asociados a una falta de respuesta en o durante la erección que impide la consumación del acto sexual. Estos hombres suelen tener una naturaleza libidinosa normal o intensa y a pesar de tener una excitación sexual reconocida a llevar a cabo el acto sexual, el órgano genital no responde a dicho estímulo psicológico. El primer dato que nos llama la atención en este tipo de casos, es que el hombre reconoce que dicho fallo se produce con una persona determinada, no sucediéndola así con otras. El psicoanálisis viene a descubrir que ciertas características de la mujer producen en el hombre lo que podemos llamar inhibición de la potencia sexual. Suelen comenzar con un primer " fallo casual " que suele sumir al hombre en un estado de angustia ante la idea de que se vuelva a repetir en un segundo intento. Cuando el estado de angustia avanza, puede producir en el hombre un estado de tensión emocional tan grande que le hace ir predispuesto a que vuelva a suceder dicho fallo en la erección. Al final, el estado de angustia, llega a ser más preocupante porque acaba produciendo la disfunción eréctil. Un estudio en profundidad sobre la psiquis del hombre, permite relacionar las causas psíquicas que produce dicha perturbación en su ánimo sexual. El tratamiento para la impotencia psíquica suele durar un par de meses, con una media de dos encuentros semanales de psicoterapia, siempre que los síntomas sean de recién aparición. Si no, este tipo de tratamientos suelen durar entre seis meses y un año, produciendo efectos benéficos duraderos sobre la sexualidad y una mejora en la calidad de las relaciones sexuales.