domingo, 25 de abril de 2010

ANOREXIA Y BULIMIA

El niño, desde pequeño reconoce que a través de la boca se establece un vínculo entre su vida y la muerte. Comer para muchas personas es la vida y no comer es la muerte. Esto nos hace pensar que muchos pacientes con trastornos de la alimentación, lo que se pone en juego es su relación con la vida y con la muerte. En el paciente con bulimia, es fácil hallar un temor a morir por falta de comida, temor que se calma con la ingesta y a su vez culpa, ya que algo de él sabe que tras el exceso bien puede encontrarse otros sentimientos ambivalentes hacia la figura materna que fue la dadora inicial del alimento infantil. En algunos pacientes anoréxicos, es fácil encontrar un sentimiento depresivo colindante con la muerte, podríamos decir que negarse a comer es como buscar el suicido. Y en algunos paciente anoréxicos podemos encontrar esta variante depresiva que puede ser también una expresión hostil hacia la figura materna, dadora del alimento inicial durante la primera etapa infantil. El psicoanálisis viene a esclarecer los trastornos alimentarios, ya que tras los mismos, se esconde una compleja articulación de amor y de odio hacia la figura materna, que fue la que inicialmente alimentó al niño bien con el pecho o con su acción maternal. En todo trastorno de la alimentación, se puede encontrar relaciones materno filiales complejas que entran en otro orden de pensamiento y que solo gracias al psicoanálisis puede dar cuenta de ello. Gracias.