domingo, 15 de noviembre de 2009

TODO EL MUNDO TIENE DERECHO A LA SALUD MENTAL

Todos conocemos el poder de las palabras. Hay palabras que nos excitan, palabras que nos asustan, palabras que nos irritan, palabras que nos desesperan, palabras que nos dan esperanzas y palabras que curan. La salud mental, debe formar parte del equilibrio de toda persona y todo el mundo tiene derecho a gozar de salud mental. Hay un enfoque estrictamente psiquiátrico, a través de medicamentos, que actualmente ya no funciona. Pensar que los problemas de adaptación, de ansiedad, angustia, depresión, fobias manías, miedos, sexuales etc., se curan con medicación es no entender nada. Las personas enferman, porque no entienden qué les pasa. ¿ Por qué estando bien, una persona siente una profunda tristeza? ¿ Por qué se suceden los ataques de angustia? ¿ Y los síntomas obsesivos, qué lo producen? Los problemas sexuales, ¿ no tendrán que ver con miedos, obsesiones e inseguridades?. Es decir, cuando una persona siente que algo le pasa pero no llega a saber el por qué ni la causa, debe de pensar que existe algo dentro de su mente que lo está produciendo. Los síntomas mentales, son como los sueños: un disfraz. Detrás de la depresión, puede esconderse miedos, frustraciones, inseguridades, incertidumbres. Detrás de una obsesión puede esconderse un conflicto moral o ético. Una fobia puede esconder un rechazo al mundo. Detrás de un problema sexual puede esconderse un deseo de infidelidad. El psicoanálisis viene a decir que cuando hablamos de problemas mentales, NADA ES LO QUE PARECE. Muchas personas que acuden a terapia psicoanalítica, después de descubrir la causa de su problema, acaban riéndose de ello. Porque muchas cosas, a nivel mental, son más fáciles de lo que parecen, como los sueños, pero cuando uno no sabe el significado, aparece la incertidumbre, el miedo o la inseguridad. Cuando mejor conozca una persona su parte inconsciente, mejor preparada estará para enfrentarse a la vida y a sus complejidades.