domingo, 9 de agosto de 2009

SEXUALIDAD Y SEXO

Por sexualidad definimos el modo en que el hombre se relaciona con sus semejantes. Dentro de la sexualidad se engloba el sexo, la genitalidad. Sin embargo, no son la misma cosa, ya que los trastornos sexuales, son consecuencias de los problemas con la sexualidad.
El hombre, es deseo. Dentro del deseo, se hallan todas sus variantes. Para hablar, escuchar, relacionarse, trabajar, salir de paseo, escribir, estudiar, etc… tiene que existir el deseo de hacer todas esas cosas. Cuando una persona tiene dificultad para hacer actividades en su vida, podemos hablar de la existencia de un trastorno con el deseo y de la sexualidad. El trastorno con el deseo, no significa que el deseo desaparezca, simplemente se desplaza, se transforma, se transmuta pero nunca desaparece, porque es una consecuencia del ser vivo: ser seres deseantes. Cuando el deseo desaparece, acontece la muerte de la persona. En el caso de la depresión, la persona pierde el deseo por vivir, situación harto peligrosa que la puede llevar a la melancolía y al suicidio.
Las relaciones humanas, se establece a través de la palabra, de las conversaciones. NO hay otra manera de establecer una relación entre dos personas, si no es mediante el diálogo. Podemos decir que toda aquella persona que tiene dificultades para hablar – lo que llamamos la timidez, la inhibición, la vergüenza, el pudor- tiene dificultades con su sexualidad. Y cuando se tiene dificultades para hablar, para comunicarse, el sexo, queda afectado. Cuando en una pareja no hay comunicación, difícilmente el sexo funciona. Entonces, los llamados trastornos sexuales – impotencia, eyaculación precoz, frigidez, falta de orgasmo, dolor al coito, etc…- guardan relación con la sexualidad comunicativa de las personas. El psicoanálisis, es un método terapéutico que viene a mejorar los problemas de hablar y expresarse. Esto permite que has relaciones entre las personas, sean más fluidas, mejorando ciertos aspectos de la sexualidad.