domingo, 7 de junio de 2009

EL CARÁCTER SOBERBIO

Después de la buena acogida que tuvo el artículo sobre el carácter humano, vamos a estudiar los diferentes tipos de carácter. Hoy vamos a hablar del carácter soberbio. Se caracteriza por una actitud prepotente y despreciativa hacia los demás. Las personas soberbias no suelen aceptar sus errores y siempre tienen argumentos para justificarse. Suelen culpar a los demás de sus propios fallos, no aceptan ser corregidos y cuando se encuentran acorralados, optan por una salida fácil pero infantil- se enfadan, se ponen agresivos, dejan de hablar, gritan, lloran, patalean y se marchan-. Podemos decir que la persona soberbia, padece de inmadurez, ya que su comportamiento y el de los niños pequeños es prácticamente igual. El origen de la soberbia hay que buscarla en el modelo de educación infantil recibida. Los soberbios fueron niños consentidos, demasiado valorados, con intolerancia a cometer fallos y errores y sobre todo, con un nivel muy bajo de tolerancia a la frustración. En el ambiente laboral, es muy frecuente encontrarnos este tipo de carácter que suele ser causa de muchos enfrentamientos entre Jefes, compañeros, socios, etc… La manera de abordar las conductas soberbias es no cediendo a la soberbia del otro. Es mejor el enfrentamiento verbal que ceder ante una conducta que a la larga es causa de muchos problemas, ya que el soberbio consigue que la gente lo vaya dejando de hablar y si no corrige su actitud, los fallos que comete y su incapacidad para asumirlos, acaba produciendo su propia expulsión. No ha que tener miedo a hablar. Hay que aprender a parar los pies a la gente soberbia. Nos hacen más daño las palabras que no decimos- porque nos intoxican- que cuando decimos lo que sentimos, que siempre libera nuestra alma.