lunes, 27 de abril de 2009

CUANDO LOS HIJOS SON PROBLEMATICOS

La salida de la adolescencia y el comienzo de la edad adulta, es para muchos jóvenes un choque psicológico fuerte, que produce un malestar significativo dentro del ambiente familiar. Nos encontramos con que muchos jóvenes no tienen claro por donde orientar sus vidas y la realidad les impone una serie de normas y conductas a las cuales les cuesta adaptarse. Podemos decir que las exigencias del entorno son cada vez mayores y el nivel de tolerancia de los jóvenes es cada día menor. Esto hace desarrollar en los adolescentes una serie de tendencias a la agresividad, que culmina en actos rebeldes tales como no estudiar, beber, drogarse o delinquir. Es frecuente encontrarnos las conductas contrarias: un pasotismo muy grande de manera que los padres se encuentran con hijos que no quieren hacer nada, nada les apetece o nada les gusta y por más que lo intentan no hayan un modo de producirles interés por algo que pueda motivarles. Tanto la agresividad como la pereza, son estados de la personalidad que requieren ser tratados por un especialista. La mayoría de los adolescentes, culpan a sus padres o al modelo educativo empleado como la causa de sus problemas. Los padres se sienten impotentes frente a este tipo de conductas y según va pasando el tiempo van viendo cómo la actitud del hijo se va deteriorando progresivamente. Ante un cambio en la actitud de un hijo, se debe acudir rápidamente a un especialista en jóvenes problemáticos. El abordaje debe basarse en un estudio de la personalidad infantil, ya que la mayoría de estos adolescentes, no han madurado lo suficiente y hay un desequilibrio entre su joven mentalidad de adulto y su temprana infancia. Dicho desequilibrio es lo que les lleva a no saber cómo afrontar las exigencias futuras de la vida. Si a esto le añadimos que tienen relaciones problemáticas con la familia, se suma una dificultad más, pues tras dicha agresividad lo que se esconde son tendencias hostiles hacia los padres o celos hacia los hermanos. Sentimientos que no han desaparecido y son causa de malestar y falta de comunicación dentro del ambiente familiar. El psicoanálisis es hoy por hoy la terapia más efectiva para abordar los problemas del desarrollo de la personalidad en adolescentes.