jueves, 22 de enero de 2009

¿ ERES UNA MADRE PERFECTA ? ( XI )

Las causas por las cuales un niño se vuelve estreñido, por sorprendente que parezca, son PSIQUICAS.
Ya desde muy pequeño, se desarrollan en él muchos y complejos procesos psíquicos que pasan desapercibidos para los adultos incluidos los propios padres. Un niño de uno a tres años tiene gran parte de su aparato psíquico constituido y todo lo que le sucede corporalmente – salvo una enfermedad genética o causada por un agente externo- tiene que ver con esos procesos. A medida que crece, va tomando dimensión de su propio cuerpo y según va pudiendo aprehender los objetos, tocarlos, llevárselos a la boca, correr, subirse a los lugares para alcanzarlos, se va dando cuenta de que es capaz por si mismo de apropiarse de todo lo exterior.
A través de la boca, prueban el mundo. Aprenden a meterse en ella, no solo la comida sino todo lo que encuentran a su alcance y de esa manera, establecen las diferencias entre lo que es y lo que no es comestible. La falta de conocimiento, durante ese periodo de tiempo, es la causa principal de las numerosas intoxicaciones accidentales que se producen.
Si el niño se da cuenta que gran cantidad de los objetos que incorpora a través de la boca, guardan relación con el mundo exterior, también se da cuenta de que aquello que expulsa por el ano guarda relación tanto con su interior como con el exterior. Todas las muestras de admiración de la familia alrededor de sus deposiciones, le hacen tomar conciencia de la importancia que tienen para ellos. Las madres suelen intercambiar comentarios elogiosos entre ellas acerca del número de veces que sus hijos no se lo hacen encima.
Con frecuencia, observamos el placer que el niño obtiene al jugar con sus excrementos. Algunos piden frecuentemente el orinal para permanecer sentados durante largo tiempo aunque no hagan nada; es decir, les gusta jugar a hacer caca. También podemos encontrar el caso contrario, o sea, niños que se niegan de manera pertinaz a llevar a cabo esta función en el orinal o en el water. Lloran, patalean y dicen que no tienen ganas Se resisten, se levantan, se rebelan y al final no lo hacen. Solo al cabo de uno o varios días acaban yendo al baño , experimentando un vivo dolor junto con la deposición.
Estas actitudes tan diferentes, nos hace darnos cuenta de que, también para el niño, su caca es importante. ( CONTINUARA )